De vez en cuando miro el W-210-2 que compré en 2005 para ver si aún le dura la pila de 10 años. Han transcurrido 13 y ahí sigue sin signos de desgaste. Lo más curioso es que incluso su correa de resina sigue en buen estado.

Hace mucho que no uso regularmente ese reloj, pero pese a ser un reloj barato, y su edad, sólo el leve amarilleo de sus botones denota el tiempo transcurrido. De hecho el W-210 es un reloj que con su módulo 2963 aún se vende, indicativo sin lugar a dudas que la gente lo compra, y visto lo visto, no se equivocan.

Si exceptuamos los arañazos de la caja y el cristal de resina, un mal endémico de estos relojes económicos, mi unidad, que debió ser de las primeras que salieron al mercado podría pasar por uno de los últimos modelos.

Sabéis que Casio estima una duración de sus pilas botón en base a un uso típico. Alarmas diarias, iluminación, etcétera. Como la mayoría de usuarios no usan diariamente todas ellas, eso causa que en la vida real su pila tenga mucha más autonomía. En mi caso es la luz, que la activo de higos a brevas.

Pero este artículo no va sobre el W-210, ni tan siquiera sobre lo meritorio que resulta que una pila dure 10 años (10-YEAR BATTERY). Ya sabéis que el W-59 fue el reloj que me hizo volver a Casio. Los collection siempre me fascinaron, pero además el W-59 fue el modelo que me hizo volver a la relojería digital. Unos relojes que estaban infravalorados y hasta mal vistos en aquella época (2004 o 2005), pese a que habían acompañado nuestras muñecas durante los años 80 o incluso 90.

Con ese empuje hacia lo digital compré el Casio W-210, un reloj que iba a complementar mi analógico de uso diario. Siempre me gustaron los productos duraderos, de manera que una pila de larga duración, y una correa de buena calidad eran fundamentales en el proceso de compra.

El W-210 en seguida pasó a convertirse en mi reloj de uso diario, relegando el Lotus analógico a justo lo contrario, los fines de semana. Así que tras un año, decidí comprar un nuevo digital. Un reloj que fuera más elegante y ponible. Escogí el Casio W-756D que con su correa de acero, era aún mucho mejor al W-210. Por cierto que al W-756D también le dura la pila. Usé el W-756 durante varios años, y lo usé casi para todo. Reuniones, piscina, trabajo, tiempo libre… Fue una excelente compra.

Recuerdo perfectamente el momento en que lo compré, planteándome si de verdad el reloj duraría 10 años, cosa que como veis ha hecho, pero también, imaginándome como sería mi vida 10 años después. Lamentablemente me es imposible recordar todos los detalles, y tampoco los anoté en ningún sitio. Hubiera sido un ejercicio estupendo. Sí que puedo decir que a grandes rasgos, apenas acerté nada. Diez años después mi situación es bastante diferente de lo que pensaba que iba a ser. No ha sido peor, ni tampoco mejor, solamente diferente. Completamente diferente.

Es la sensación de cuando un objeto, por sencillo que sea, te transciende, aunque sea solamente por un período de tu vida más o menos largo.