24 horas al límite, Michel Vaillant (2003), tiene una primera parte tan típica, que realmente hay que poner muchas ganas para continuar viéndola, realmente parece incluso peor que Driven.

Posteriormente todo mejora, y a pesar de que ni el guión ni los personajes están muy trabajados, las escenas de carreras están a un alto nivel.

La trama es bien sencilla: La pugna por la victoria en Le Mans entre dos escuderías rivales.

Por lo visto durante el transcurso de las 24 horas de Le Mans de 2002, se inscribieron dos coches adicionales para poder rodar.

La escena de los coches de Le Mans corriendo por la autopista con el suelo mojado, y adelantando al tráfico está bien conseguida. La posterior fantasmada del repostaje en el area de servicio, está fuera de lugar. La carrera en si es excelente.

La rivalidad entre los Leader y los Vaillant, lleva a la película a explotar los tópicos del sabotaje, el chantaje, y la violencia en la pista, que son más que obsoletos.

Floja como película, pero con buenas escenas de carreras de coches. Quiero creer que esta es la parte en la que ha intervenido Luc Besson.