Cuando hablaba sobre correas de resina, mencionaba lo importante que es su correcto cuidado para alargar su vida útil.

Hoy voy a hablar de los aceites de silicona, un producto sintético e inerte, que es ideal para revitalizar y proteger los materiales plásticos como serían los relojes de resina, plástico, o silicona. El porqué funcionan, es algo que desconozco, pero el caso es que lo hacen. Es evidente que la película protectora que crean, ayuda a aislar el material, a reducir su fricción, y a repeler el agua, por lo que una vez aplicado, la resina se desgastará menos. Lo que no me queda claro, es el motivo por el que una correa de resina dañada, que está acartonada, y frágil, es decir, a punto de partirse, puede restaurarse en gran medida con su aplicación. Los que lo utilizan, dicen que la hidrata, aunque a nivel científico poco de verdad tiene esta afirmación.

El tratamiento consiste en lubrificar el reloj con aceite de silicona, y dejarlo durante una o dos semanas para que penetre correctamente, repasándolo cada tres o cuadro días en la zona en que haya desaparecido. Es importante recordar, que no valen aceites normales como el 3 en 1, que al tener componentes orgánicos pueden degradar el plástico.

Por mi experiencia con el aceite de silicona, no causa daño alguno, ni a las resinas, ni al cristal, ni a los metales. No hay pérdida de color, ni ningún efecto degenerativo. Al contrario, todo son beneficios.

Algunos utilizan aceite de silicona para armas (Gamo tiene alguno), otros aceite de parafina para máquinas de coser, aceite para amortiguadores de bicicleta, etcétera. En cualquier caso, no los he probado, por lo que no puedo opinar sobre ellos.

Mis experiencias se basan en dos veces al año, aceitar todos los relojes de resina, o con partes de resina. Lo ideal es desmontar correas, bisel, y todos sus elementos, y aceitarlos por separado para que las partes de más difícil acceso también entren en contacto con el líquido. En mi caso no lo hago, y lo aplico con cuidado a todo el reloj, asegurándome que penetra en las zonas más complicadas. Una forma cómoda de llevarlo a cabo, es sumergiendo el reloj en un recipiente lleno de aceite, pero a los precios que va, es una vía bastante cara.

De modo que nos disponemos a mancharnos las manos. Limpiamos el reloj con agua templada y jabón neutro, y lo secamos completamente. Después aplicamos el producto, y con los dedos lo extendemos bien, cosa que es fácil de comprobar por el brillo aceitoso que crea. Lo dejamos así unos días, y vamos repasando las partes por las que el aceite haya desaparecido. Tras las primeras aplicaciones, podemos ir flexionando correas para que vayan recuperando su elasticidad. Transcurridas un par de semanas, lo limpiamos bien con un paño, y ya hemos terminado.

Algunos al terminar, vuelven a lavarlo con agua y jabón, eso evita el efecto de brillo de la película que se crea, pero tengo la opinión que como elimina la capa protectora, no es lo mejor, salvo que te moleste mucho ese efecto, o seas alérgico a estos aceites.

He constatado que en relojes de acero no produce ningún beneficio, aunque tampoco ningún daño.

Los más fáciles de conseguir, son los lubricantes genéricos a base de silicona, por ejemplo Ceysil, que en su envase de 250ml sale a 6,50€ en El Corte Inglés. Un producto que me gusta mucho por su spray pulverizador, que lo hace muy fácil de aplicar y con una viscosidad lo suficientemente ligera como para que se adentre bien en todas las partes, pero no tanto como para evaporarse con facilidad. Por ello una vez bien untado, puede durar varios días.

Similar a éste, tenemos 3 en 1 lubricante de silicona, que sale a 7,95€ en Carrefour en el envase de 250 ml. Igualmente viene en spray que lo hace cómodo de aplicar, pero es muy ligero, así que desaparece a las pocas horas, y no es práctico para tratamientos de varios días. Lo bueno que tiene, es que al desaparecer, el reloj necesita poca limpieza, así que para aplicaciones rápidas, puede ser una buena opción.

Luego tenemos los aceites específicos para radiocontrol, que se venden en tiendas de modelismo, se usan en la suspensión y diferencial de los coches, y aunque suelen ser algo más caros que los genéricos, su ventaja es que se ofrecen en diferentes densidades. Cuanto más denso, más dura su efecto, pero menos penetra, y a la inversa.

El Ultimate Racing aceite de amortiguador 500 se vende en un frasquito, que es menos cómodo que el spray, y tiene una densidad de 500 CST (Centistoke) / WT40. El bote trae 60ml, y cuesta 4,75€ en Orient Express. Es tal vez demasiado denso, y quizás la versión de 300 CST sea más adecuada, pero funciona de maravilla, y como decía nos permite combinar diferentes viscosidades para diferentes partes. Por ejemplo más denso para zonas lisas, y menos denso para recovecos.