Ya reemplacé el Woodford 1023, por el Molnija Border Guard, mucho más auténtico, con más carisma, mejor calidad, y un precio asequible. Porque estaba claro que con el Boctoc Командирские Классика, no se iba a acabar todo.

Hoy es el turno del TFA Dostmann 38.1021, un cronógrafo de mano, que no cronómetro, que sustituyo por este Агат СОСпр-2б-2-000 o Agat SOS PR-2B-2-000 con la denominación latina.

La factoría relojera de Kirov se trasladó en 1941 a Zlatoust, en la región de Chelyabinsk. A partir de ahí es cuando comienza la historia de Agat-Zlatoust. Una fábrica de relojes que tras la guerra se especializó en la necesidades civiles de variada índole. Durante los años 50, fueron pioneros en el desarrollo soviético de relojes para invidentes, y otras herramientas especializadas, pero no sería hasta la década de 1960 que cosecharían gran éxito con los protagonistas de este artículo, los cronógrafos de mano.

Descendiente directo de éstos, en realidad prácticamente el mismo, salvo mejoras en el proceso productivo, e innovaciones en el calibre, como la protección antichoque, es este SOSpr-2b-2-000 (СОСпр-2б-2-000) aún en producción, en la misma fábrica de Zlatoust que mencionaba.

Mi unidad en concreto, data de 1985, en efecto, del final de la era comunista soviética, esto es un puro Made in USSR (Сделано в СССР), en contraposición de los Made in Russia (Сделано в России), más recientes.

Lo que más me ha llamado la atención, es que se haya conservado en ese estado durante estos 30 años. Salvo un leve oscurecimiento de la esfera, que ha hecho que tienda un poco al color crema, parece como salido de fábrica. Por supuesto con su cajita de plástico original, y su manual de instrucciones que incluye la fecha de fabricación del cronógrafo, junto a la antigua certificación gubernamental GOST 5072-79, algo similar a lo que sería actualmente el COSC suizo. No sólo es que su estado sea completamente nuevo (NOS), sino que hasta todavía tiene su etiqueta correspondiente.

Equipa un calire de manufactura propia Agat 4295В, de 42mm de diámetro, que con sus 16 rubís a 18.000 bph, ofrece una reserva de marcha de como mínimo 18 horas. Diseñados para la precisión (clase 2), garantizan una desviación máxima de +/- 1,8 segundos/hora y de +/- 0,6 segundos/10 minutos. Mis mediciones, han dado una precisión de unos +9 segundos/día, un valor excelente comparado con los datos oficiales, y admirable para la edad del cronógrafo. La reserva de marcha es de unas 24 horas.

Del mismo modo, están diseñados para ser legibles y cómodos en la mano, por lo que cuentan con un generoso diámetro de 55mm un grosor de 18,1mm. Su construcción de metal cromado, en conjunto con el cristal plástico, reduce su peso a apenas 90g.

Sobre otros modelos, como el TFA, cabe destacar que cuenta con dos botones independientes, el central de marcha/paro, y el secundario de reset. De este modo, no solamente nos permite realizar mediciones únicas, sino también tiempos parciales o vueltas. Su segunda característica diferencial, es la esfera segundera de 60 segundos, y la minutera auxiliar de 60 minutos, de forma que permite el control de intervalos de tiempo relativamente largos.

Por fortuna, su producción fue tan elevada, que son bastante fáciles y asequibles de conseguir en buen estado, o incluso NOS. De hecho el distribuidor oficial, es una empresa Alemana, que nos permite adquirirlos fácilmente en cualquierda de sus modelos desde Amazon.es.

Quizás decir que la relojería mecánica está viviendo su segunda juventud es un tanto pretencioso, lo que si es cierto es que ofrece unas sensaciones que no tenemos con un cronógrafo digital. Como prueba de ello, en la película K-19: The Widowmaker, el capitán Alexei Vostrikov, interpretado por Harrison Ford, usa un Agat.

No puedo estar más de acuerdo en lo que la propia marca afirma: Un cronógrafo de mano mecánico Agat, es un gadget único en nuestro mundo digital.