Al principio fue el libro

Parafraseando el título del libro de Neal Stephenson, en el principio fue el libro. Parece ya lejano el tiempo en que la mayoría de software, bien fuera especializado como de propósito general, se vendía acompañado de manuales impresos. Además multitud de autores y editoriales, complementaban dicha bibliografía con títulos dedicados a complementar dicho material.

Desde MS-DOS 3.30, GW-BASIC 3.23, Lotus 1-2-3 2, IBM PC-DOS 5 o Windows 2, hasta herramientas más especializadas como Turbo C++ 1.0 o Visual BASIC 3, todos se hacían acompañar de sus recursos en papel.

En algunos casos, el motivo era por la documentación y ayuda insuficiente en el propio paquete de software. Recordemos que en MS-DOS, no existía ni HELP, no la forma de uso de algunos de sus comandos. Otros como Quick BASIC 4.5 o el mencionado Visual BASIC, a pesar de incluir una excelente documentación en linea, usaban el papel como soporte adicional.

Clipper o Turbo BASIC, ofrecían una documentación integrada exigua, por no decir inexistente, así que los libros o los manuales en papel, eran de lectura obligada. Atrás quedaron los tiempos de fotocopiar esos manuales para poder hacerse con todos los misterios de la herramienta en cuestión. Dignas de alabanzas las ayudas integradas de Borland C++ 3.1 con contenido sensible al contexto y bastantes ejemplos.

Poco a poco la complejidad de cada uno de estos programas fue aumentando, lo que obligó a que la cantidad de papel aumentase, primeramente con dos volúmenes, habitualmente una guía de uso, y una guía del programador, hasta llegar a los casi enciclopédicos tomos de Watcom C++, o los más recientes de Oracle.

E imposible de olvidar aquellos tochos de casi 1500 páginas de Herbert Schilt, con casi dos millones de ejemplares vendidos, donde no solamente tenía tiempo de repasar exhaustivamente Turbo C++, sino también de explicar los conceptos de la POO, un paradigma de programación muy sencillo de comprender, pero bastante más complejo de poner en práctica para alguien que solamente conocía la programación procedural.

Una época que como otras muchas cosas, los programadores que ahora mismo están empezando no conocen, y que no les ha permitido gozar de resolver los problemas que se les planteaban, sin poder recurrir a stackoverflow o al MSDN.



6 comentarios en “Al principio fue el libro”

  1. Complementando lo expresado en el post, recuerdo con cariño tres más:

    Corel Draw 5: 2 excelentes tomos, de alrededor de 500 paginas cada uno, en perfecto castellano e ilustrados a todo color. Cada programa de la suite explicadas perfectamente.

    Sim City 2000: otro hermoso caso de un manual claro y ameno.

    Overlord: un simulador de vuelo ambientado en la segunda guerra mundial. No muy popular, pero el manual que incluía era una maravilla. No solo explicando el funcionamiento del simulador en sí, sinó que explicaba las distintas maniobras de ataque e incluso, intercalaba ejemplos y anécdotas de combate reales. Esa pequeña fusion entre «manual de uso» y «pequeño libro de historia» le daba un valor muy importante.

    Saludos!

  2. Los manuales de simuladores de vuelo, eran geniales Dario. No vi el de Overlord, pero si por ejemplo el del F-16, y era impresionante.

    Manuel, es verdad, el papel tiene muchas ventajas sobre el digital, para mi sólo dos inconvenientes, su peso, especialmente en tochos de más de 1000 páginas, y el precio.

  3. Dado que es dificil que vuelva la epoca de los manuales «en papel», estaria bueno que al menos, nos dieran la oportundad de tener los manuales en formato EPUB. Asi al menos, seria mas comodo que tener que leerlos en PDF en la PC.

  4. Llevas mucha razón Darío, leer un PDF en un eBook es una tarea casi imposible, con párrafos que se desmontan, se ven demasiado grandes, demasiado pequeños, … Más aún si tenemos en cuenta que como yo mismo hice, generar archivos en formato PDF y EPUB a partir de los originales es una tarea sencilla, y casi automática.

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