Afortunadamente se habla bastante de la energía solar. No en vano, ha conseguido desbancar en cuanto a coste por kilovatio a la energía térmica, por primera vez en la historia, durante este año 2016. Personalmente es algo que me fascina, desde que lo viera funcionando por primera vez con las calculadoras solares de finales de los años 80.

Recuerdo que le tapaba células solares para ver cuanta energía generaban, las probaba en diferentes condiciones de luz, etcétera. Lo que comprobé es que en las condiciones de luz de mi habitación, eran suficientes la mitad de las células solares que incorporaba la calculadora. O sea, que generaba el doble de energía de la que producía. Me preguntaba porque no decidían guardarla en una batería, y así que funcionase aunque no hubiera luz. Mis conocimientos de baterías eran ínfimos, y por aquella época no estaban desarrolladas como ahora, pese a que existiera el Casio AL-180, que era Batteryless, es decir, incorporaba un capacitador/condensador para almacenar el exceso de energía generada, y consumirlo cuando ésta era insuficiente.

Como digo, pasó mucho tiempo hasta que pudiera ver un Batteryless, un Eco-Drive un Solar, o un Tough Solar. El mayor avance que vi, fue la tecnología Two way power o Dual Power de los Casio WL-100, como llevan ahora las calculadoras Casio FX-991 SPX. Esto es, una célula solar, complementada con una pila de botón.

Hace unos cinco o seis años, encontré en Carrefour, llaveros de estos. Ya sabéis, una célula solar, combinada con una iluminación LED. Era la combinación perfecta, carga por luz, para generar luz. Combinaba solar, con el rendimiento LED, algo que era imposible hacía años, y todo ello, por 4 o 5 euros. Muchos de los que había no se encendían, imaginé que el motivo es que se habían descargado, y la desagradable luz fluorescente de estos centros comerciales, no era suficiente intensa para ellos. Lo cierto es que el llavero sigue funcionando, así que desde entonces, empecé a adquirir más cosas solares. Productos ciertamente baratos, que tienen la gracia de hacer algo usando energía limpia y gratuita.

Desde entonces, seguí con estos caprichos solares. Artículos más o menos útiles, y que se alimentaban de la luz del sol.

Por supuesto, no abandoné las baratijas, macetas, cochecitos, …

Y naturalmente, tras leer buenos comentarios, cayó el llavero solar LED, que ahora cuesta unos 2€.

Me seguía pareciendo increíble, por mucha automatización y mano de obra barata, que consiguieran fabricar un llavero, con una placa solar, una luz de LED y una batería, venderlo a ese precio, y que ganasen dinero. Algo en mi, pensaba que lo más caro sería la batería, y que probablemente ésta sería una pila de botón normal y corriente en vez de batería recargable. Lo cierto es que como el uso que le doy al llavero es muy puntual, cabía dentro de lo razonable que en estos años no se hubiera agotado.

Cuando compré el Orient Curator, me regalaron otro llavero de estos. Imagino que tenían el stock repleto, y querían deshacerse de ellos. Lamentablemente no funcionaba, ni siquiera tras dejarlo durante 4 o 5 días expuesto a la luz del sol en la terraza. Esa fue mi oportunidad para ver cómo estaban hechos, y salir de dudas.

A continuación el despiece, o dicho de otro modo, cómo está hecho, y qué tiene dentro un llavero solar.

Lo que vemos aquí es el llavero en cuestión, previo a la disección. Hay que destacar que aunque no funcionaba, la calidad percibida era buena, con un plástico exterior de un bonito color azul, y antideslizante.



La forma de abrirlo, fue haciendo palanca donde estaba el enganche del llavero. Sorprendentemente, las presillas no se rompieron, y podría volverlo a cerrar si fuera el caso. Vemos una especie de pila, y eso es sospechoso.



La pila va pegada, y además las conexiones son soldadas, así que si la quitamos, ya no la podremos volver a poner. Sospechas descartadas, es una 2320, de iones de litio, 3,6v y recargable. Es imposible retirar el pegamento, así que desconozco marca y capacidades, pero parece confirmar que es el componente más caro de todo el llavero. Si una CR-2320, no la vamos a encontrar ni siquiera en un chino a menos de 0,5€, esta siendo recargable, tendrá un precio mucho más alto.



La luz de LED, se identifica como el modelo CH385. No veo la marca. La placa solar, como lleva pegado el LED, tampoco la veo completa. Apenas un NUN y un 22-9. Al intentarla despegar, se partió, parece que lo de mayor calidad es el pegamento que usan.



Voy a lo fácil, y compruebo primero la pila recargable. Está bajo mínimos, esa es la razón de que no funcione. Tal vez la célula solar estuviera dañada y eso impidiese que cargue, pero es poco probable. Las conexiones se ven bien también. Quizás estuvo mucho tiempo descargada, y se dañó permanentemente.



Podría intentarla cargar, y ver que ocurriría, pero teniendo en cuenta que ya sería imposible montarla, no tiene sentido. Con la placa solar partida tras la autopsia/disección post-mortem, no le queda más uso que llevarla a un punto de reciclaje.



Lo que más me ha llamado la atención, es que la carcasa tampoco estuviera firmada. Lo normal es que al menos en el interior, aparezca el fabricante, pero no había nada. Moraleja, antes de compraros un llavero de estos, aseguraros que funciona, bien porque lo probáis vosotros mismos, bien porque los comentarios de otros compradores son buenos.