Hace ya mucho que se habla de los Network Computer, donde los JavaStation y JavaOS se dieron un tremendo golpe. Hace todavía más de los Thin client, por ejemplo aquellos terminales VT100.

Hoy en día, esta tendencia vuelve renovada, en gran medida sustentada sobre HTML, Javascript y las Single Page Applications. Ni más ni menos que trabajar desde nuestro navegador web, lo que se denomina aplicaciones web ligeras.

Sin embargo, basta una rápida prueba para darnos cuenta, que de ligeros no tienen nada. Abro un Chromium x64 en blanco, y me consume 98 Mb. de RAM. Cargo Gmail en esa misma pestaña, y el consumo asciende a 248 Mb. Hago lo mismo con Outlook 2013 x64, y el consumo son 85 Mb. O sea que es más liviana la última versión de Outlook que un navegador web vacío. Con Firefox x64, la situación tampoco cambia demasiado. 150 Mb. nada más abrirse.

El problema no está en las aplicaciones, que efectivamente suelen ser ligeras. Tampoco el JITter de Javascript, que genera un código relativamente rápido y compacto. El problema estriba en la creciente complejidad de un navegador web. Me refiero a todos sus elementos, desde el compilador JIT de Javascript, hasta el motor de parseo, el modelo de objetos, el motor de renderizado, la interfaz gráfica, … Lo que nos viene a explicar porqué una instalación de Chrome, roza los 300 Mb.

Si lo comparamos con una aplicación típica nativa, incluso aunque utilice frameworks gráficos no demasiado eficientes como Qt, apenas rebasarán los 100 Mb. de consumo de memoria. O mi FileOptimizer, basado en la poco eficiente VCL, que no llega a los 8 Mb.

En Chromium, las cosas empeoran aún más, por su diseño de procesos independientes en cada pestaña, las necesidades de memoria crecen de manera casi lineal a medida que aumenta el número de pestañas.

Me consta que los desarrolladores de Chromium/Chrome, están poniendo mucho énfasis en reducir el consumo de recursos. La prueba es que en casi 2 años, Chromium ha aumentado solamente de un consumo de disco de 200 Mb, a algo más de 250 Mb, a pesar de todo lo nuevo que se ha implementado.

No critico la utilidad de las aplicaciones web, en general son útiles y los son mucho, lo único en lo que estoy en desacuerdo es en su livianez, o que se las llame aplicaciones web ligeras.