Desde que viera la primera calculadora solar, siendo yo un crío, sentí entusiasmo por ese tipo de tecnología. Era un modelo similar a la actual Casio SL-787TV, tal vez fuera porque se acercaba mucho a la máquina de movimiento continuo, obteniendo la energía de la luz, parecía que viniera de cualquier sitio. De hecho me preguntaba si los electrones que absorbía (hasta ahí llegaba con 8 o 9 años), debilitarían la luz. Inocentemente me preguntaba lo que ocurriría si llenase todo mi escritorio de calculadoras solares… ¿Acaso vería reducida la luz de mi habitación a medida que se alimentan?

Lo cierto es que cuando me refiero a gadgets solares, quiero decir fotoeléctricos. Ya sabéis, esa energía limpia e ilimitada, de la que tenemos tanta abundancia en España, pero que irónicamente no podemos utilizar libremente.

Mucho después que tuviéramos calculadoras solares, llegaron los relojes. Ya fueran Batteryless como los Casio AL-180, AL-190, AL-190WD o HDD-S100; los Tough Solar; los Citizen Eco-Drive, etcétera.

En la actualidad, la producción en masa, y no nos engañemos, la mano de obra barata, ha facilitado que estos dispositivos reduzcan notablemente su precio. Así que me he mimado regalándome todo tipo de aparatitos alimentados por energía fotovoltáica. Desde linternas, farolillos, cochecitos, o juguetes que se mueven; hasta cargadores, básculas o relojes de mesa y de pared.

Naturalmente, me he llevado muchos chascos, como pudisteis leer en Anatomía de un llavero LED solar. El problema principal de estos aparatos, es en efecto su unidad de almacenamiento de energía, cuando disponen de ella.

Por ejemplo, una calculadora Casio SL-760ECO es 100% solar. Ello quiere decir, que si no hay luz suficiente, no podremos trabajar con ella. Los dispositivos que funcionan de este modo, son los más fiables, pues las células solares son muy duraderas. Si funcionan una vez salidas de la fábrica, seguirán funcionando durante muchos años, salvo que les demos algún golpe. En estos aparatos, no hay demasiados problemas.

Sin embargo los que siguen funcionando aunque no haya una cantidad de luz suficiente, que son la mayoría, es porque obtienen la alimentación de otro sitio. Esa alimentación, puede ser una pila de botón o una pila convencional, que suministran la energía cuando no hay suficiente intensidad lumínica. Este sistema, lo que nos permite es aumentar la duración de las pilas, ya que se supone que si trabajamos con ella mientras hay luz, entonces no consume pila. Así es como operan, por ejemplo las calculadoras FX-991ES Plus / FX-991SPX y WM-320MT. A estos aparatos se les llama Dual Power o Two Way Power, indicando que son solares, pero también funcionan con pilas. Nuevamente, son una compra bastante segura, lo único que habrá que hacer, será reemplazar las pilas cuando estas se agoten, como si fuera un aparato no solar.

El tercer caso, son aquellos aparatos que no llevan pilas, a pesar de ser capaces de funcionar aunque no haya luz. Lo hacen de una manera sencilla. Equipan una batería recargable o capacitador, que se recarga automáticamente cuando el gadget está expuesto a la luz. Esa carga, queda reservada para los casos en los que no haya suficiente luz. Obviamente, son el mejor sistema, pues nos evita completamente el uso de pilas. Desafortunadamente, esos acumuladores son generalmente las partes más caras y delicadas del dispositivo. Dependiendo de su composición, pueden ir perdiendo capacidad con el tiempo, o incluso dañarse permanentemente, si pasan mucho tiempo descargadas completamente.

Precisamente esto es lo que ocurrió con el llavero LED que os contaba, y es muy habitual en productos chinos superbaratos. Así, tuve también ese problema con un despertador Dexford RCTS190, y otros más. En menor medida, ocurre también con productos de marcas reconocidas, como una linterna Varta Power Line. El fallo, puede que sea fácil de solventar, si la batería es lo que se daña, y esa es fácil de conseguir, porque sea una pila recargable tipo AA o AAA, entonces no hay problema. El verdadero problema, es cuando esa pila no es reemplazable, como en el caso del llavero y el despertador que os comento, porque va soldada en el interior del aparato. Ahí, cuando muere la batería, muere el aparato, y no hay nada que hacer. Algo parecido ocurre cuando cuesta más la pila recargable del propio aparato, que uno nuevo. Precisamente esto es lo que me ocurrió con la linterna Varta.

Por tanto, si como a mi, te gustan los aparatos solares, aprende de mis lecciones. Investiga si lleva algún tipo de alimentación secundaria, y si lo lleva, asegúrate que podrías cambiarla con un precio razonable. Tengo un reloj solar Suck UK, que le reemplacé la pila AA por otra nueva recargable de menos de 3€, y a tirar muchos años más.

Piensa también, en la alternativa no solar. Muchas veces no pasa nada. Si lleva pilas, las puedes reemplazar por pilas recargables, y será casi lo mismo.