El Audi TT Clubsport Quattro, adelanta lo que diría serán los coches del futuro. O al menos esa es la apariencia que tiene. Todo ello, sin grandes cambios sobre los vehículos que se fabrican hoy en día.

Está basado en el TT Roadster, al que exteriormente se han eliminado las ventanillas, reducido el parabrisas, y rediseñado el frontal entre otras cosas. Con llantas de 20 pulgadas, en vez de 17 como en el 3.2, los neumáticos han pasado de ser 245/45 a unos impresionantes 265/30.

El motor 2.0 TFSI pasa de 200 a 300 CV, y se combina con tracción integral Quattro.

Por dentro, unos acabados con terminaciones, y colores nuevos, unidos al equipo Hi-Fi Bang&Olufsen hacen el resto.