Pese a que me gusta el campo de la seguridad, y de los antivirus en particular, salvando algunas excepciones, no hablo demasiado de ellos aquí.

La razón es que cada nueva versión, tras nuevas técnicas de mercadotecnia, nuevas interfaces de usuario, etc, pero pocas veces llegan con novedades tecnológicas importantes.

En el caso de Avast 2014, si que se ha revisado el motor de análisis, que ahora es mucho más veloz, tanto para archivos ejecutables como de texto. No puedo más que halagar el esfuerzo que han puesto al conseguirlo renovar por fuera, y también por dentro.

Avira 14, se queda algo corto. Externamente es casi igual que la versión 2013, aunque internamente se han efectuado algunos cambios para permitirle añadir nuevas funciones poco a poco, y sin tener que esperar a la versión 15. Algo parecido a lo que tenían con la 8.0, 8.1 y 8.2. Lo primero que tienen pensado para él, es la actualización al nuevo motor 8.3, que sobre el actual 8.2 carga más rápido las firmas, y es más fácil de ampliar. Lo segundo será el análisis vía nube.

Son ambos productos gratuitos, que además superan ampliamente a la mayoría de sus competidores, tanto comerciales, como gratis. No me malinterpretéis aquí, no afirmo que sean los mejores, o que sean superiores a algunos productos concretos de pago, solamente que están muy bien, y son gratuitos.

Avira 14, se caracteriza desde hace años por un magnífico motor. Ofrece excelentes ratios de detección, es rápido analizando, consume poca memoria, y se actualiza con regularidad. Sin embargo, tanto a nivel de interfaz de usuario, como de funciones, es bastante rudimientario.

Avast 2014 (9.0) sería casi lo opuesto. Un interfaz de usuario atractivo y ágil, muchas funciones adicionales incluso en la versión gratuita, un sistema de actualizaciones tremendamente eficaz, etc. Pese a ello, su motor es bastante inferior al de Avira. Cierto que el consumo de memoria sigue siendo similar o incluso inferior, pero si hablamos de velocidad de análisis, y sobre todo de grado de detección, le va a la zaga.

Vemos que aunque individualmente son muy buenos, lo que le suele faltar a uno, lo tiene el otro y a la inversa. Estoy convencido que si alguien pudiera combinar ambos, estaríamos ante el mejor antivirus del mercado, independientemente que fuera gratuito o de pago. Ese es el motivo que me lleva a ir cambiando de uno a otro con cierta regularidad. Son muy buenos, en efecto. Pero con carencias que ninguno de los dos ha sabido hasta el momento solucionar.