Industrias Beter nace en 1936, de la mano de los hermanos Rojo, que comienzan fabricando fornituras metálicas en Vilafranca del Penededés (Barcelona). Rápidamente comienzan a cosechar éxito gracias a la producción de cuchillas de afeitar, con marcas tan conocidas como Flor de Lis, Kira y Mano Negra, que nada tiene que ver con Manu Chao.

En la actualidad, con la marca Beter, tienen casi 1.000 referencias, abarcando la totalidad de productos en cuanto a cuidado personal y belleza, y exportan a 39 países.

A tenor de su larga historia, reflejada en las consignas Since 1936 que figuran en muchos de sus productos, no podía esperar para saber lo que la marca Beter nos tenía reservado en cuanto a afeitado. Como ocurriera con Lea crema de afeitar y bálsamo, no podría hablar de otra cosa que no fueran sus productos destinados al afeitado clásico: la maquinilla de afeitar clásica y la brocha de afeitar.





La principal ventaja de Beter es si amplia distribución, lo que nos permite encontrar la marca en casi cualquier supermercado, droguería o perfumería. No tenemos que rebuscar, o acudir a internet, para hacernos con sus productos. Sin embargo, también venden por internet. Así, las compras en su tienda online, se entregan en una cuidada caja de cartón con el fondo rosa, y tipografías de color blanco. Un packaging que parece típicamente femenino, y que probablemente sea el sexo mayoritario que a día de hoy adquiere productos Beter.

La mayoría de artículos, están empaquetados en un blíster, siendo el formato ideal para estar expuestos en el lineal, y que nos permite apreciar el producto. Tiene además un diseño muy reconocible, y el homenaje a su historia, le da un punto vintage que es estupendo. Sin embargo, nos falta información más detallada, y que tampoco viene en ninguna hojita en su interior. Con unos textos al menos en 4 idiomas, y que pretenden condensar sus características y su modo de empleo, no hay espacio físico para ello, y al comprador, le quedan muchas dudas, tanto antes, como después de la compra. Como no vemos ningún Made in Spain, entendemos que no están fabricadas aquí.



Maquinilla de afeitar clásica

Con lo escueto del texto en su embalaje original, se agradece la sinceridad de Industrias Beter, que la describen como una maquinilla de afeitar clásica inoxidable, fabricada con una aleación de zinc, y con un baño de cromo brillante. Otros productos, pretenden confundir al consumidor, indicando que es de acero inoxidable, cuando en realidad no lo es.

Actualmente, es la única maquinilla clásica del catálogo Beter, así que no hay confusión posible. Con la referencia 02002, y un precio de 11,54€, se trata de un producto asequible. Los acabados no están mal, y no se detectan holguras. El acabado satinado es bonito, y proporciona ese aire clásico. Ofrece además un cierre de mariposa (maquinilla de 1 pieza), lo que hace que sea cómoda, e ideal para iniciarse con el afeitado tradicional. De esta manera, las cuchillas de doble filo son muy fáciles de cambiar, y evita posibles cortes. Muy similar a las chinas Weishi y Baili, que incluso puede que sean iguales, la Beter es mucho más fácil de conseguir, siendo una buena candidata para la compra por impulso.

Es ligera, y su longitud de 9cm, la hace cómoda a casi cualquier tipo de manos. Algunos detalles, como la marca Beter grabada en el cabezal, le dan un aspecto cuidado. No hay ningún motivo que nos incline a pensar que no sea duradera.

Sin embargo, cuando la usamos, nos damos cuenta de lo agresiva que es, y también de su brusquedad. Diría, que esa es la peor combinación posible. Uno de los problemas, es la cuchilla que trae de regalo. Es demasiado basta y áspera. Algo que me sorprende, recordemos que en Beter empezaron con las hojas de afeitar. Reemplazando la cuchilla por una más suave y eficaz como la Gillette 7 o’clock SharpEdge, la situación cambia bastante. Sigue siendo bastante agresiva, pero el afeitado es suave y yendo con cierto cuidado, no hay problemas.

Probablemente, una maquinilla más conservadora, podría transformar esta maquinilla de afeitar clásica de Beter, en la maquinilla de seguridad ideal para iniciarse en esta disciplina. Su ubicuidad, su precio contenido, su construcción en metal y su cierre de mariposa, haría de ella el sustituto perfecto de la Wilkinson Classic. Como no es ese el caso, queda relegada a ser usada esporádicamente por manos más experimentadas, como por ejemplo durante los viajes o períodos vacacionales. Sería interesante ver esa posibilidad hecha realidad, y así contar con al menos dos alternativas en la marca.






Brocha de afeitar

A diferencia de la maquinilla clásica, en cuanto a brochas de afeitar, actualmente nos ofrecen 4 modelos. Sus precios van desde los 3,50€, hasta los 12,50€, dependiendo del tipo de pelo, y del tipo de mango. En este caso, es la referencia 20018, o sea el tope de la gama, que sale a 12,50€ en su tienda oficial.

Se trata de una brocha que combina el pelo natural de tejón, el mejor posible por sus cualidades para el afeitado, con las fibras artificiales (nailon). De nuevo nos falta información, no sabemos que porcentaje es de que tipo. A simple vista, parece extraño que modelos más económicos de brocha tengan el mango de madera, y éste sea sintético. Sin tener en cuenta las consideraciones ecológicas, un mango sintético, tiene la ventaja de ser más duradero, pues va a tener que resistir la humedad. Además en este caso, el tacto es gomoso, así que proporciona un excelente agarre, incluso con las manos mojadas, y es muy confortable.

Las cerdas son suaves y proporcionan una sensación agradable, creando y extendiendo la espuma por la piel fácilmente. Con el tinte oscuro en la parte central, el aspecto clásico es indudable. El punto delicado de las brochas, es su envejecimiento. Saber si los pelos se doblarán, o incluso acabarán cayéndose, y viendo como aguantarán el uso. De su durabilidad, es algo sobre lo que aún no puedo opinar.