Hoy ha sido el primer día de trabajo después del traslado a Ca l'Ordal dentro de la Colonia Güell.

El entorno es genial, tranquilo, fresco y silencioso. En el jardín se oye a los pájaros cantar, y el sonido de las hojas de los árboles que se mueven con la brisa.

El ambiente es el típico de un pueblo, con excelente comida y gente amable por la calle. El sitio ideal para vivir.

El único inconveniente es la situación de la Colonia Güell. A 30 km de mi casa, y con una pésima combinación tanto en coche como en transporte público. Supongo que es el precio a pagar por estar en un entorno único.

La masia de ca l'Ordal data de 1894 aproximadamente, y ha sido restaurada intentando mantener en lo posible la configuración original.