Me había pasado hace algún tiempo con el dólar de plata, que de un día para otro, y sin motivo aparente, se me metió en la cabeza que quería tener uno.

Quizás después de los relojes mecánicos, tenía cierta lógica que lo siguiente en caer fuera una caja de música mecánica, como parte de esos objetos añejos, en desuso, pero tan terriblemente atractivos. No en vano, la fabricación de cajas musicales, aunque se remonta al siglo IX, no es hasta el XVIII, que de la mano de artesanos relojeros suizos, empieza a extenderse.

Recuerdo en mi infancia, que resultaba habitual encontrar juguetes de precios económicos que incorporaban alguna variedad de este mecanismo, para producir melodías, ya fuera en forma de pianos mecánicos, con un diferentes láminas, o sobre un disco de gramófono grabado con relieves.

Aunque parezca mentira, tenemos suerte, y actualmente aún se producen cajas de música y joyeros. Los modelos económicos de menos de 20€, producidos como cabría esperar en China, pero con modelos de mejor calidad, que suben astronómicamente hasta los cientos o miles de euros.

Como novato del tema, lo poco que he descubierto, es que se trata de una Sankyo, que es además de las pocas empresas que aún siguen dedicadas a este negocio. Es Made in Japan, y obviamente no es actual. Por lo que veo, la cuerda tiene una letra S como logotipo, mientras que las recientes muestran el nombre de Sankyo completo. Lo que no se decir es su fecha exacta, así que podría datarla entre 1950 y 1980. Cualquier ayuda de un experto será bienvenida.

Lo cierto es que el valor económico, tampoco parece ser muy alto, entre 30€ y 80€, que en todo caso ya es mucho más de lo que pagué por ella. Por otro lado, es indiscutible su valor sentimental, a quién perteneció antes, si la usó mucho, … En fin, multitud de detalles que no conoceré nunca. Me conformo con la ilusión que me ha hecho a mi.

Construida en madera, y lacada en color negro parece pintada a mano. Su tamaño, 27 X 15 X 8cm. No se identificar la melodía, y está en perfecto estado de funcionamiento, y muy bueno de conservación. Es un placer darle cuerda, y ver como suena la melodía, aunque cada vez que la escuche, me suene más, pero no la reconozca.

Existieron multitud de fabricantes japoneses de cajas musicales: Sankyo, Sakura, Toyo, TOK, SKK, Kyooh, Kony, Fuji, Sanyo, Yokiwa, Laurel, Joyo, Mikyo, Maruho, Tone, Jatic, Sa To, Igeon, Robin, JTO, Swisstone, Royal, Narco, … Signo inequívoco de la popularidad de éstas en el país nipón, quizás debido a la tradición geisha.

Un instrumento decorativo, y con cierta utilidad práctica como joyero, del que me gustaría profundizar en su conocimiento. Ahora mismo me encantaría que fuera acompañada de algún tipo de movimiento, como la típica bailarina que gira.