Seguro que os habéis encontrado alguna vez con la necesidad de capturar un pantallazo de un vídeo que se está reproduciendo, por ejemplo con el Windows Media Player.

Si habeís probado la tecla Imprimir Pantalla, o la combinación de teclas ALT-Imprimir Pantalla, os habréis dado cuenta que solamente se copia al portapapeles el interfaz del reproductor multimedia que uséis, quedando lo que debería ser el contenido del video en negro.

Esto pasa, porque los reproductores suelen mostrar el vídeo utilizando DirectX, y lo superponen sobre el propio interfaz del reproductor. Mientras que el copiado al portapapeles, no es capaz de interpretar los datos superpuestos.

Para capturar el pantallazo del vídeo, no quedaría más remedio que recurrir a algún editor de vídeo, como Adobe Premiere (comercial), o VirtualDub (gratuito), lo cual es engorroso. Pero hay otra opción.

Abrimos nuestro reproductor de video, y hacemos que reproduzca cualquier archivo. Sin haberlo cerrado, abrimos el archivo del que queremos capturar un pantallazo. Ahora sobre este segundo reproductor, si que nos funcionará normalmente el Imprimir Pantalla. Una vez hayamos acabado, ya podremos cerrar el primero.

La explicación de esto, es muy sencilla: habitualmente las tarjetas gráficas, solo son capaces de superponer una capa, así que si tenemos más de una las subsiguientes, no se muestran por superposición DirectX.