Seguro que conoces los carros de la compra Rolser, que ubicados en la provincia de Alicante (Pedreguer) llevan en el mercado desde 1971. Lo que tal vez no sepas, es que los también alicantinos de Garmol (Denia), comenzaron aún antes que ellos, en 1968, el año en que Jaime García Moll funda la compañía Jaime García Moll S.L., que fabrican y producen los carritos de la compra con la marca Garmol.

A día de hoy, siguen siendo la compañía familiar que era en sus inicios, todavía en manos del mismo Jaime García, al que ahora ayudan sus hijos Sergio y Jaime, y continúan centrados en el mismo negocio de entonces, los carritos de la compra.

Con 15 empleados, venden más de 150.000 unidades al año. Digo unidades vendidas, porque ellos se encargan del proceso completo, el diseño, la fabricación, y la distribución, contando incluso con una tienda online para el público en general. Como tanto me gusta, son un producto 100% hecho en España.

Desgraciadamente, al igual que con muchos otros artículos de aquí, son más conocidos y valorados fuera de nuestras fronteras, que dentro, de modo que han tenido que buscarse las castañas, consiguiendo exportar el 70% de su producto a países como Alemania, Rusia, Japón, Canadá o Australia. Esa tenacidad, es lo que les ha permitido que en la actualidad, podamos seguir teniendo carros para la compra Garmol, igual que teníamos hace 50 años.

Sabéis que adquirir productos nacionales, tiene muchas ventajas asociadas. Pero obviamente, ni yo ni nadie compraríamos algo de aquí, simplemente por ese hecho, además tiene que ser un buen producto. Desde mi humilde posición, sólo puedo hacer una cosa para remediarlo, y es daros mi opinión sobre el mío, el modelo Peces de color azul eléctrico, con la referencia 230, que espero os convenza.



Lo primero que debéis saber, es que a diferencia de otras marcas, los carros Garmol, los podemos escoger combinando diferentes tipos de chasis con diferentes tipos de bolsas. Así se garantiza nuestra comodidad, pues nos hacemos con un producto que está lo más adaptado posible a nuestras necesidades. Escoger la bolsa o carro es sencillo, es cuestión de decidir la forma, el material, y el color que más nos guste. Pero para el chasis o armazón, si nunca hemos probado uno parecido, nos quedaremos sin saber que hacer. Por ejemplo, ¿Cuántas ruedas queremos? ¿Dos o Cuatro?

Sobre mi carrito, su denominación completa es 230G360, como os decía, el 230 es por la bolsa, el modelo Peces. Pero hay muchos más, el 10010 que es el diseño más tradicional, el 218 donde la bolsa es similar a un saco, etcétera. Estos modelos, están disponibles también en diferentes variantes de colores y estampados, e incluso con bolsas térmicas ideales para el congelado.



Hay 9 chasis distintos para combinar, no todos están disponibles con todas las bolsas, y eso dificulta la elección. Para intentártelo aclarar, los más habituales son el G2 con dos ruedas y el G4 con cuatro ruedas.

Mi chasis es el G360, que tiene 4 ruedas. Las 2 delanteras capaces de girar en 360º, y que se pueden plegar para funcionar como un carro normal de un eje. O sea que se adapta para cuando necesites llevar mucha carga. Pesa 2,3 Kg, así que no es tan ligero como los armazones. El armazón es tubular, completamente lacado en color negro, lo que le dará un extra de resistencia ante la corrosión y el uso. Además, queda muy bonito y discreto.

En el agarre o asa, está recubierto de plástico duro también de color negro. He visto carritos en donde está recubierto de una goma blanda con mayor agarre, pero suele degradarse y desgastarse muy rápido. Me parece mejor que sea plástico duro y resistente como en Garmol.



La bolsa está fabricada en nailon (nylon), y es bastante impermeable. Cuatro agujeritos, con el buen detalle de estar reforzados con aros de metálicos, facilitan la ventilación del interior. Incorpora un bolsillo en la parte superior, donde podremos guardar el dinero, o el ticket de compra. Los peces que dan nombre al modelo, van bordados sobre la bolsa. No me parecen especialmente bonitos, pero sirven para identificar el carro cuando lo dejamos en la consigna de un supermercado.

La base incorpora una tabla rígida de conglomerado de manera, lo que nos ofrece una superficie plana y dura a la hora de cargar elementos pesados en la zona inferior. Si no nos interesa, la podemos quitar y poner. El volumen disponible para cargar es de 55 litros, que es más que suficiente.



Normalmente no hace falta cerrarlo, con la tapa superior ya tienes bastante, lo cual está bien, porque el cierre con cordón ajustable no es lo más cómodo.

Un detalle en el que me fijo mucho es el eje, es de metal, aunque va recubierto de un plástico embellecedor de color negro. Las llantas son de plástico, y pese a que el neumático también lo parece, en realidad es de un tipo de goma maciza, que debería aguantar muy bien el desgaste.

Los precios van de los 37€, hasta los 90€, algo más económicos que su competidor nacional equivalente, pero casi el doble que los modelos asiáticos. Mi modelo es de los intermedios, que sale a 60€. En Amazon, lo podemos encontrar algo más económico, ahora mismo, a 55€.

Por lo que he visto no me parece caro. No me refiero sólo al Made in Spain, sino que por su calidad, lo más probable es que nos dure muchísimos años, y lo amorticemos fácilmente. Pagamos también comodidad, y por tanto salud para nuestra espalda. No hay que olvidar que el G360 nos evita gran parte de las molestias, y que es 15€ más caro que el convencional que es el que montan la mayoría de carritos del mercado.