El primer reloj de pulsera con calculadora incorporada apareció en el mercado en 1975, de la mano de Pulsar, por aquellos días, una marca de Hamilton, y se ofrecía en oro de 18 kilates por cerca de 4.000€ (precio de la época). Ese mismo año, saldría al mercado el Uranus Calculator.



En 1976 le seguirían las versiones más accesibles del Pulsar, aunque todavía notablemente caras, en acero inoxidable y chapadas en oro, al mismo tiempo que Hughes Aircraft lanzaba su Calculator

Al año siguiente, en 1977, Hewlett-Pakcard lanza el HP-01, también a un precio fuera de la mayoría de bolsillos (850$). 1978, vería la aparición del Seiko C153-5007, que rebajaba su precio de venta hasta los 250$.

Otras marcas como Compuchron, Sanyo, o Citizen, se unirían también en esta carrera tecnológica.

Solamente 3 años después, en 1980, Casio presenta el C-80. Hemos visto que no es ni mucho menos el primer reloj calculadora del mercado. Pero consiguen ofrecerlo 5 veces más barato que su anterior competidor, el Seiko C153, a sólo 50$. Por fin la tecnología de muñeca es accesible a una gran mayoría de personas.

Timex, seguiría esa misma filosofía de relojes calculadora asequibles, hasta que llega 1984, y aparece el CA-50, un reloj que si bien no ofrecía demasiados cambios sobre su predecesor el C-80, conseguiría estar en la vista de todos, gracias a la película de 1985 Regreso al Futuro (Back to the Future).



En 1987, se actualiza el CA-50, y aparece el Casio CA-53, vista su notoriedad, no nos extraña que Marty McFly, se actualizara a este modelo también al llegar Regreso al futuro II (1989) y Regreso al futuro III (1990).





En aquellos años, y como la mayoría de niños, adolescentes, y jóvenes de mi generación, nuestra muñeca iba equipada con la última tecnología de Casio. Al menos tanta, como nuestro familiares pudieran permitirse. Y aunque ya me encantaban las calculadoras, encontraba mucho más prácticas las de bolsillo, o las tipo tarjeta de crédito, en especial, las Datacal. De manera que nunca tuve un reloj calculadora, ni demasiada emoción en tenerlo.

Aprovechando que en 2015, a raíz del 30 aniversario de la película, Casio dio cierta promoción a este reloj, e incluso relanzó del CA-506 de 1998, me di cuenta que los precios estaban baratos, y el Casio CA-53W me tentó por poco más de 20€.



Ni siquiera la propia Casio sabe donde ubicar este modelo actualmente. En algunos mercados, lo engloba dentro de Databank, que a mi parecer, es erróneo, pues no tiene ningún tipo de gestión de datos, y en otros, los mete directamente dentro de los modelos retro de Casio Collection, que tampoco es que sea demasiado acertado, todo hay que decirlo.



En cuanto al reloj, tiene un tamaño acertado 42mm X 33mm X 7mm, ya no tenemos muñecas de niños, y las modas han cambiado, así que queda bien. Como todos los Casio de resina, es muy ligero, solamente 29g. La correa es cómoda, la misma que lleva el Casio W-720.

Como detalles destacables, el cristal es verdadero cristal, o sea mineral en vez de resina. Por otro lado, es resistente al agua (WR), algo poco habitual en los relojes con calculadora incorporada.



Monta el módulo 3208, una actualización del antiguo 437 que extiende el calendario programado del año 2079 hasta 2099. Oficialmente acredita una precisión de +/- 15 segundos/mes, así que debe ser el Casio más barato de todos los disponibles que da esa cifra. Lo normal en estos precios son +/-30 segundos por mes, o +/- 20 segundos por mes. Incluso modelos actuales, y caros, como el PRW-3100T, solamente son capaces de igualarlo, pero no lo superan.

La pila de botón CR2016 da 5 años de duración según los estrictos estándares de Casio. Quizás 7 u 8 años de uso normal.

Las funciones de calculadora son obviamente básicas. 8 dígitos en pantalla, en donde debemos descontar uno en el caso de números negativos, y operaciones básicas en coma flotante (suma, resta, multiplicación y división). Las teclas son diminutas, y lo mejor para pulsar las teclas de goma con precisión, y no dañarlas, es utilizar la parte superior de un bolígrafo o lapicero (no la punta).



El teclado incorpora inscripciones que nos recuerdan sus funciones, son también de tamaño ínfimo, y cuestan de leer. Debido a sus particularidades, las leyendas son necesarias, puesto que las necesitaremos para ajustar la hora y la fecha.

Como los Casio básicos de la serie F, ofrece modo de 12 o 24 horas, una alarma, señal horaria, y cronógrafo sin cuenta regresiva. A esto además le añade doble horario.

En cambio pierde la iluminación, que ha suscitado muchas críticas a lo largo de los años, pero que para mi no es importante, y algo que sí que ha pasado muy desapercibido, y que echo de menos, la visualización del día de la semana en pantalla principal. En ella, vemos hora, minutos, segundos y día del mes, pero si queremos ver el día de la semana, o el mes, debemos pulsar un botón, y acceder al modo de visualización de fecha, que entonces ya no mostrará la hora. También es especial la señal horaria, que en vez de un doble pitido, es un pitido simple.



El Casio de Regreso al Futuro, y que hoy en día representa en realidad el Casio de Regreso al Pasado.