Recientemente me escribió un lector anónimo: Carlos. Un poco como ya os expliqué en Una bonita historia del Casio Moon Graph (GMW-15), me explicaba que tenía un Casio F-87W que era de su abuelo. Había encontrado mi artículo sobre ese reloj, e imaginó que me haría mucha ilusión.



Quizás porque el F-87W fue mi primer reloj Casio, o quizás porque recordaba todos los buenos momentos que pasé con él, solamente observándolo. Fue un reloj que aún está conmigo, pero que debido al maltrato y al uso intensivo de la época, no está en las mejores condiciones. Quizás por eso, Carlos, percibió la ilusión que me haría ese pequeño gesto. Saber que cuidaría de ese reloj. En el momento que me escribió, me sentía un poco como en Cuando estamos mal, con aquel Seiko Monster. No tenía problemas de salud, pero anímica y físicamente me encontraba agotado, debido a una carga emocional excesiva. El F-87W, parecía que llegase en mi ayuda, o al menos en parte.

Me explicaba que aún seguía teniendo pila, pero que el funcionamiento era extraño, por lo que en algún momento u otro, iba a deshacerse de él en un punto limpio. Se ofreció a hacérmelo llegar, corriendo de su cuenta el envío, y reconozco que ese pequeño-gran gesto, me alegró aquella mañana de domingo. Siempre quise volver a poner el F-87 en perfecto orden de marcha. Con su correa partida, el cristal rallado, y los botones hundidos y empezando a oxidarse, era algo difícil. Esta donación, iluminaba mis esperanzas.



Es algo irracional, sabemos que el F-91W, es casi idéntico, y que monta el mismo módulo, o incluso su sustituto, el F-84W, que aún podemos conseguir nuevo a día de hoy. Sin embargo, no tienen mis recuerdos de niñez, no son Made in Japan. No son lo mismo. Además, fue precisamente el recuerdo de ese Casio F-87W, el que me haría retomar los relojes digitales Casio, mucho tiempo después. Se lo debía.

Las condiciones del reloj eran muy buenas, y funcionaba correctamente. Lógicamente la correa de resina, no era la original, parecía de un W-59, y estaba en las últimas, ya demasiado gomosa. Recuerdo que en aquella época, la gama básica F de Casio, además de ser Made in Japan, montaban hebillas de metal.



En efecto hacía algo raro, la pila debía estar en las últimas, o bien no hacía buen contacto, porque en función de la posición en que descansase el reloj, el LCD se mostraba en una intensidad casi correcta, como apenas visible.

Hice lo que pude limpiándolo todo bien con agua y jabón, dándole algunos baños de aceite de silicona, y al terminar parecía otro.



El broche de oro, lo puso una pequeña misiva manuscrita que acompañaba al envío, y donde nos relataba su historia:

Hola Javier:
Te mando el reloj como te prometí. Lo encontré ordenando un cajón que hacía años debió ser ordenado.

Vi el reloj (que perteneció a un familiar hace muchos años ya fallecido), y por curiosidad busqué información en la red, hasta llegar a tu página. Me impresionó saber que estaba fabricado en 1984, y que con 32 años, el bicho sigue funcionando…

Como aprecié tu gran interés por él, y el hecho de que ya ni me acordaba de su existencia, me ha parecido que lo debías de tener tu. Idealmente, creo que las cosas deberían pertenecer a quien más las valora, y está claro que este es tu caso.

Ahí tienes tu pequeña “joya” tecnológica.

Un abrazo.
Carlos

La correa necesita un reemplazo, y dado el cariño que le tengo, no merecía menos que ir al SAT oficial de Casio (Centro Relojero MGV/), como hice con el W-780. Le cambiaron la pila, la junta tórica, y le pusieron la correa de un F-91W por 12,50€. La buena noticia, es que me indicaron que en unos meses, tal vez dispusieran de cajas y cristales originales. Recordemos que este F-87W, montaba cristal mineral. Si hay suerte, también podré ponerle una correa original. Así es como ha quedado al final:





A diferencia del DW-5600C, este reloj ha tenido un uso normal. Sin los cariños y los cuidados que le puede dar un entusiasta o un coleccionista. Así que el hecho de seguir funcionando como está, dice mucho de la calidad y duración de aquellos relojes, que recordemos, todo el mundo consideraba, ya por entonces como de usar y tirar.