Después de escribir el artículo sobre mi antiguo Casio F-87W, me entró de nuevo el gusanillo por los relojes digitales Casio. Sin embargo, y a diferencia de ocasiones anteriores con el W-59, o el W-210 me di cuenta que la gracia de Casio en los 80, era ofrecer tecnología punta, y muchas funciones, a un precio relativamente asequible.

Lo que pretendo explicar, es que no es comparable ese antiguo F-87W de 1985, con su sucesor el F-91W que podríamos comprar ahora, y que basicamente usan la misma tecnología, y por tanto ofrecen las mismas funciones. Ello explica porque si el primero costaba en su época 1700 pesetas (10,2 euros), el actual siga costando el mismo precio, a pesar que si asumimos un IPC del 5%, esa cantidad pasados 27 años, sería del orden de 40 euros.

Así que decidí optar por modelos más avanzados, y tras mucho buscar, elegí el GW-6900. Es un reloj G-Shock, así que está diseñado y construido para soportar presiones de hasta 20 atmósferas, vibraciones, y aceleraciones. Para hacernos una idea de su robustez, basta decir que se ha usado en la Estación Espacial Internacional (ISS), en los Navy Seals, y hasta en la guerra de Afganistán.

Está basado en el modelo DW-6900 lanzado en 1995, que es el número uno en ventas de la gama G-Shock con 10 millones de unidades vendidas hasta la fecha, pero añadiéndole dos características clave: Tough Solar como en el G-6900, y radiocontrolado. Es decir, un digno heredero del primer DW-5000 de 1983, pero actualizado con todo lo disponible en 2009, el año de su lanzamiento.

Tough Solar, quiere decir que el GW-6900 en vez de pila, incluye un acumulador Panasonic CTL-1616, del que el reloj extrae la energía, y que se carga con las placas solares que cubren toda la esfera. Si veís fotografías del reloj, en algunas notaréis un tono azul oscuro en la esfera, esto es porque aunque su color es negro, con determinados ángulos de visión, o ciertas luces como los flashes, se llega a ver la célula solar, dándole ese color.

La eficiencia es tal, que según las especificaciones oficiales, con tan solo 5 minutos de exposición a la luz del sol, tiene carga suficiente para funcionar normalmente un día. Y lo que es más importante, cuando la carga está al 100%, tiene una autonomía de hasta 9 meses, aunque no le de la luz en absoluto. Quizás parezca un capricho, pero para mi esto implica por un lado que puedo despreocuparme de tener que cambiar la pila, que se agotará en el momento menos adecuado; y por otro lado reduce el riesgo de filtraciones de agua o aire, causados por abrir y cerrar la caja para cambiar la pila, que como punto negativo, es de resina, con tapa de acero inoxidable atornillada.

Como decía, la otra característica es ser radiocontrolado, en este caso de 6 bandas, lo que quiere decir que virtualmente es capaz de sincronizar con cualquiera de los emisores de hora del mundo, ya sea en Europa, EE.UU, o Asia. De nuevo la ventaja es que tienes la tranquilidad de tener siempre la hora exacta, incluso si hay cambio de hora de invierno/verano, sin que tengas que hacer nada especial, pues será el reloj el que cada noche intente la sincronización.

En el caso que tuviéramos desactivada la sincronización horaria, o que alguno de los intentos que realiza diariamente fallase, no debemos preocuparnos demasiado. La precisión de +/- 15 segundos por mes es de las más elevadas en relojes digitales, está a la altura de la estricta normativa Suiza de precisión COSC, aunque sin estar certificado.

Si seguimos con su tecnología, podemos activar la función de Power Save (PS), que se encarga de apagar el display del reloj transcurrida una hora de tiempo, cuando se detecta que es de noche, y no hay iluminación, conservando así la carga del acumulador. También podemos activar la iluminación automática (A-EL) que hace que el reloj encienda la luz cuando lo inclinamos 40º hacia nuestra cara al ver la hora, y detecta que el nivel de luz ambiente es insuficiente.

El resto de prestaciones en el módulo 3179, son funciones, que ya podemos ver en modelos de gamas más bajas: cristal mineral, luz basada en LED electroluminescente (EL), 4 alarmas, despertador, aviso de señal horaria, cronómetro, temporizador, hora mundial, calendario automático, … Por lo demás, el diseño me encanta, con ese toque de reloj táctico de gran tamaño (53,20mm X 50,00mm X 17,70mm), que se combina muy acertadamente con la resina negra más vintage, y que lo hace muy ligero (63g). Es cierto que los dígitos que muestran la hora podrían ser algo más grandes para facilitar su lectura y aprovechar más el espacio disponible en la esfera, aunque tal vez desequilibraría las proporciones.

El mal endémico de muchos de mis Casio de resina anteriores ha sido la correa. En este caso es en efecto aparentemente menos robusta que el resto del reloj, aunque incluye una hebilla metálica, así que tal vez a pesar de su relativa delgadez cuente con algún refuerzo especial… Es el único pero que le veo al modelo. ¡Esperemos que aguante!

En Amazon, lo he conseguido por 103 euros, que teniendo en cuenta que se puede ver en comercios ronda los 130 euros, me parece una oportunidad. No nos engañemos, es caro para un reloj digital, aunque no particularmente para un reloj… De todas formas, ahora ya habéis visto todo lo que tiene, ¿no?

Actualizado a domingo 8 de diciembre de 2013. 10:24:
Decidí completar su equipación con el armis compuesto de Casio, que viene en los GW-5600BC y GW-6900BC. Debo admitir que la combinación de metal y resina, lo hace muy ligero, y tremendamente cómodo, en mi opinión mucho más que la correa de resina original. Tal vez le quita algo de encanto, pero a cambio lo hace más formal, y sobre todo duradero.

El peso aumenta ligeramente, a cambio gozaremos de una mejor transpiración, muy de agradecer con los calores. El único inconveniente, su precio, que es oficialmente casi tan elevado como el reloj entero.