En el artículo del Parnis Master 35, os explicaba que era la segunda unidad de un reloj casi idéntico, el Parnis Master 03. Algo que me había ocurrido también con el Orient M-Force EL03005Y0 y el Orient M-Force EL03002M; y con el Casio GW-6900-1ER y el Casio GW-6900-9ER.

Sigo conservando todos ellos, los 6 relojes, o dicho de otro modo, los 3 relojes en sus dos variantes cada uno. Esta es la primera vez que me ocurre volver a comprar un reloj, que ya tuve y que vendí. Se trata del Casio GW-M5610. Un modelo que compré en 2012, y del que me deshice 3 años después cuando se incorporó el Casio GW-5000.



Recuerdo que en aquel momento se lo vendí a un chico de Barcelona. Estaba empezando con los Casio G-Shock, tenía un DW-5600E bastante maltratado, y para él, dar el paso al GW-M5610, Tough Solar y Multiband 6 representaba un gran avance.

Resultó ser que hice lo correcto, el GW-M5610, tan parecido al GW-5000, habría quedado relegado a un segundo plano. Apenas lo habría usado, y no hay cosa que más me moleste que esa. Tener un reloj que no utilizo, porque me parece una pérdida de dinero, y porque podría estar en la muñeca de otro que si lo usase.

Es cierto que siempre me gustó más la estética del GW-M5610 que la del GW-5000, quizás por esos colores que eran más fieles a los DW-5000C o a su predecesor el DW-5600C.

Cuando necesité un reloj para las vacaciones, una pieza que fuera resistente, que no llamara mucho la atención, y que no fuera demasiado caro, busqué de nuevo ese GW-M5610, que volvía a estar a unos 100€ de precio. No hay que olvidar que es un reloj con un precio de tarifa de 139€. Busqué también un GW-6900 o un G-6900, pero fue imposible. Al final las opciones quedaron reducidas a un DW-290, y al básico de los G-Shock, el DW-5600E, que resultó vencedor.

Era un modelo que me gustaba, aunque su módulo no era nada del otro mundo. Pero suficiente para lo que lo quería.

Así pasó el tiempo, casi un año, y de repente en Amazon encontré precisamente el Casio GW-M5610, el reloj que tuve, y que vendían a un precio de derribo. La mitad de su precio oficial para ser exactos, lo mismo que me ocurrió con la Faber-Castell e-Motion Resina. Las malas lenguas dicen que tal vez la reciente aparición del Casio GW-B5600 que podría ser su sustituto tenga algo que ver. Personalmente no lo creo, al menos a corto plazo. Al nuevo GW-B5600, que vendría a ser la versión con caja y bisel de resina del GMW-B5000D, todavía le falta una variante de color más clásica como para poder reemplazar el incombustible 5610.

Siempre estuve en contra de volver a comprar un reloj que ya tuve. Me digo, que si lo vendí fue por algún motivo, y probablemente si lo vuelvo a comprar, vuelva a terminar vendiéndolo. No pude resistir la tentación, y me hice con él. Un precio que era la mitad del precio de tarifa. Un precio que representaba lo mismo que pagué por aquel DW-5600E que compré para las vacaciones.

Llegó también el Casio DW-5600BB, y entonces me di cuenta que el básico y socorrido DW-5600E, por más recuerdos que tuviera con él, volvería a quedarse en su caja. Lo vendí, esperando que tuviera una nueva vida con otro dueño.

Me dicen que volverá a comprar el DW-5600E, que incluso puede que vuelva a vender el GW-M5610 recién adquirido… ¿Quién lo sabe?

Como sea, esta parrafada viene a que si algo ha cambiado, y espero que para bien, son mis reviews de productos. Ahora tienen más fotografías. Antes pensaba que el valor era el texto, puesto que para eso estamos en un blog. Muchas veces los artículos los ilustraban imágenes de productos que eran de catálogo, no mías. Ahora sigo un enfoque quizás más de revista, donde tanta importancia tiene el texto, como las imágenes.

Aquel GW-M5610 de 2012, merece unas fotografías en condiciones.