El Casio MTG-930, dejó de venderse en nuestro país hace aproximadamente un año, de modo que aunque era caro, he podido conseguirlo a un precio bastante razonable en Baroli.

Siempre me han atraído los relojes digitales con armis metálico, me parece que combinan vanguardia y clasicismo a la perfección, y aunque ya tenía el W-S210HD, no era radiocontrolado, ni G-Shock. El problema es que si buscas un reloj de esas características, te va a costar mucho conseguirlo en nuestro mercado. Actualmente la única opción es el MTG-M900, que desgraciadamente no se vende en España, y los precios de los modelos importados están por las nubes.

Además, a nivel de estético, me atraía mucho más el 930, con sus tres esferas superiores del estilo a GW-6900. En este caso, son algo más pequeñas, por lo que cuesta de leerlas. Por contra, los dígitos LCD de la hora y los minutos, tienen un tamaño increíblemente grande, y por ende, se leen de forma rápida y sencilla.

Presentado en 2003, tiene el honor de ser el primer reloj G-Shock con Waveceptor y Tough Solar de Casio. Que sea Waveceptor en vez de Multiband, quiere decir que es capaz de capturar las señales horarias emitidas en la frecuencia de Alemania (Mainfligen), y Reino Unido (Anthorn), sin embargo en mi ubicación eso no es ningún problema real. Con esta salvedad, a nivel de características, su módulo 2869/2870 es equivalente al GW-M5610, o al mencionado GW-6900.

Lo grande de su tamaño (52,9mm X 46,2mm X 16,7mm), sin ser enorme, cuando se suma al armis metálico y macizo, consigue un peso total de 145g., algo elevado comparado con otros digitales de caja de resina, pero que personalmente me gusta.

El único defecto que le encuentro, es que su caja sea de resina pintada en plateado, con ese nivel de precio, esperaría una caja de acero inoxidable, que como digo no es el caso. Realmente extraño si consideramos que el nombre de la gama MTG, indica Metal Twisted G-Shock. O que la pulsera no tenga cierre de seguridad. Por lo demás, todo perfecto, mucho empaque, buena calidad, y con la resistencia tradicional de los G.