Estamos en 1999, y Casio inaugura la nueva linea Pocket Viewer con los modelos PV-100 y PV-200. Pasamos del concepto PIM (Personal Information Manager) al de PDA (Personal Digital Assistant).

Las Pocket Viewer, o PV por su denominación, pretendían competir con las exitosas Palm Pilot que aparecieron en 1996, y que en 1999 iban ya por el modelo Palm III. Como suele ocurrir, Casio decidió sacar un producto con la misma filosofía del líder, pero a mitad de precio, lo mismo que les haría saltar a la fama gracias a la Casio Mini. Sus rivales en la época eran modelos de la familia Sharp Wizard como la OZ-800.

Con el paso del tiempo Palm decidió sustituir sus pilas por baterías recargables de litio, algo que fue el signo de identidad desde la Palm V, y que es el principal problema actualmente para encontrar una de ellas que funcione. Por contra Casio, siguió apostando por las pilas estándar, una práctica que por fortuna sigue aplicando actualmente como vimos con la fx-CG50, y que nos permite operar con ella sin depender de baterías que probablemente ya no se fabriquen.

Este artículo lo protagoniza la PV-S660, un modelo de 2002 para el mercado europeo, y que sería el penúltimo que apareció, previo a la PV-S1600 que he mencionado. Se ofrecía en dos versiones, la PV-S460 con 2 Mb. de memoria RAM, y la PV-S660 que pese a ser idéntica, montaba 4 Mb. de memoria. Ambos modelos se correspondían con los PV-S400Plus y PV-S600Plus del mercado estadounidense, y fueron los últimos en adoptar la arquitectura x86 gracias al microprocesador NEC V30, una CPU compatible Intel 80186, pero con leves mejoras sobre él. Su sustituto sería el Hitachi SH-3. El mismo que veríamos en la siguiente generación, los Casio Cassiopeia y que corrían Windows CE, y predecesor de los SH-4 en las fx-CG50 y fx-CP400.



Los PocketViewer representaron en Casio la evolución de las anteriores Digital Diary y Datacal, y se actualizaron hasta 2003 en que apareció la PV-S1600. Durante el transcurso, aparecieron bastantes modelos PV-170/PV-270, PV-250X/PV-450X, PV-200A/PV-400A, PV-750/PV-750Plus, PV-S250/PV-S450, PV-200e/PV-400Plus, PV-S460, PV-S660 y PV-S1600; para finalmente extinguirse.

Buscaba precisamente una agenda electrónica, un sencillo aparato en donde pudiera tener mi calendario, contactos, reloj, alarma, … Si en la actual gama EX Word se hubiera incluido esas utilidades, habría ido a por ellos. Tampoco me explico el por que a la Casio Classpad fx-CP400 no se ha incluido un addin así, porque ya que tenemos que transportar la calculadora, sería un buen valor añadido que además hiciera más cosas, y al final, se trata sólo de agregar software, porque el hardware ya lo permitiría. De hecho extraoficialmente en la fx-CP300 y seguramente en la fx-CP330 era posible habilitar las opciones de organizador personal que tenía la PV-S1600.

Durante tantos años, Casio lanzó espectaculares modelos. Las Business Navigator (BN-10, BN-20 y BN-40A); las Digital Diary SF-7100SY, SF-7200SY Plus y NX-6000 todas ellas con esas funciones y con pilas alcalinas. El problema de esos aparatos es que no se les podían instalar nuevos programas, lo que ahora llamaríamos Apps. Traían lo que traían, y en eso los Pocket Viewer fueron diferentes.

La Casio PV-S660 Pocket Viewer viene en una bonita caja de cartón. La práctica habitual entonces en Casio y la mayoría de marcas. A diferencia del blister no nos deja apreciar el producto real, pero da mayor libertad al fabricante, que como en un juego de Spectrum, retocaba el producto mostrándolo lo mejor posible, o incorporaba capturas de pantalla. El packaging es presumiblemente común para todo el mercado europeo, lo que explica que aparezcan las consignas en inglés, español y francés.



Como he tenido la gran suerte de encontrar una unidad destinada al mercado nacional, podemos apreciar en la parte trasera la garantía de 2 años que nos ofrecía Casio. Por aquel entonces la ley solamente fijaba una garantía de 1 año, así que igual que ahora, como forma de demostrar la calidad de sus productos ellos daban más. Fijaros que la distribuían todavía los desastrosos Flamagas, y que el servicio técnico estaba delegado en REDSAT.



Algunos años después, las calculadoras como la ClassPad 330A, seguirían usando ese tipo de empaquetado.



Se trata de una PV-S660 en estado nuevo (NOSNew Old Stock-), por lo que a efectos de reseña, es como si fuera una novedad, y que además encontré en eBay por 30€ con el envío incluido. Un precio muy tentador para un producto así, que en sus mejores tiempos superaba los 200€.

La dotación que la acompaña es exquisita. La Pocket Viewer con una tapa translúcida de protección, un completísimo manual de usuario que aún se puede descargar desde aquí (1,10 Mb. en formato PDF), el cable para conectar el dispositivo a un puerto serie (RS-232) de ordenador, la tarjeta de garantía, e incluso una oferta para adquirir Lotus Smartsuite a un precio más ventajoso.

Se incluye también un CD-ROM plagado de utilidades que además estaban disponible también en varios idiomas. La más relevante era Casio PC-Sync o PCSync, un software de apenas 6 Mb. desarrollado para Casio por la extinta Yellow Computing Germany (Yellow Computing Computersysteme GmbH), y que implementa sobre Windows toda la funcionalidad de un PIM, que además puede sincronizarse con las Pocket Viewer. También venía una selección de addins programado por terceros. La mayoría particulares entusiastas que gracias a que Casio publicó un kit de desarrollo o SDK, empezaron a salir como setas, completando en muchos casos de manera brillante las funciones de las PV: Ballline, Blackjack, Calculator, Checker, Counter, Deleteit, Diamond, Exchange, Five, Floorspred, Game_c, Guessit, Hit, Hitnum, Metronom, Numconv, P24, Pchess, Piano, Poker, PVClock, PVHrd, PVMemory, PVReference, PVTimer, Roulette, Shopper, SCI-Calc, Tipcalc, Worldcty y Xizhu.



El diseño sigue las lineas de las calculadoras de aquella época con tonos grises que hoy serían negros, y que solamente por eso ya nos permiten identificarlo claramente como algo de otra época, vintage. La pantalla viene protegida por un plástico que reproduce la apariencia real de la pantalla. Una práctica que me gusta, y que por suerte Casio continua aplicando.



Sin la cubierta protectora tiene unas dimensiones muy compactas (11,7 X 82 X 128,5mm), sin la cubierta era un poco más alta y larga (13,8 X 82 X 136 mm), mucho más manejable y transportable que un smartphone pequeño de los de hoy en día como podría ser el LG K4. Pesa solamente 140g incluyendo las 2 pilas AAA que necesita para funcionar, así que es también muy ligera.



En la parte trasera podemos ver el compartimento para las mencionadas pilas que lleva un bloqueo de seguridad para que la tapa no se abra accidentalmente, una medida indudablemente muy práctica. También se nos informa que tiene un consumo energético de 0,3W, que debe montar 2 pilas alcalinas tipo AAA, y que está fabricada en Malasia. Resumiendo, todo lo que necesitamos saber de él.



Casio ya había dejado de fabricar la mayoría de productos en Japón, pero lo hacía aún en Malasia, antes de haber desplazado dicha manufactura a China un par de años después. Que indique que las pilas deben ser alcalinas se debe a que oficialmente no soportaba pilas recargables, ni de tipo NiCd que eran las habituales entonces, ni de tipo NiMn actuales. Sin embargo a nivel eléctrico no hay ningún problema, y yo la utilizo con unas recargables NiMn Varta de 1000 mAh. Lo que ocurre es que su software calibra el voltaje para saber cuanta energía queda disponible. Unas alcalinas tienen nuevas 1,5V, y poco a poco decrece a medida que se agotan. Unas recargables son de 1,2V, por lo que en lo que a la PV respecta, si montamos recargables nos indicará que estando cargadas totalmente la energía es de un 60%. En todo caso es una medida bastante acertada, puesto que incluso contando con 1000 mAh que serían unas pilas recargables de buen rendimiento, no llegan a los 2000 mAh o más que darían unas alcalinas. También es capaz de funcionar con pilas salinas sin problemas.



Con pilas alcalinas el fabricante indica hasta 180 horas de autonomía de uso normal, o hasta 2 meses en reposo. Unas cifras que ni siquiera aparatos electrónicos actuales como la Xiami Mi Band 3 o el Amazon Kindle 8 logran. Con pilas salinas o recargables, esas cifras son aproximadamente la mitad que aún así siguen siendo valores excelentes.

La pantalla es de tipo LCD monocromático, y tiene una resolución de 160X160 píxeles, hoy en día sería de al menos el doble, no es lo ideal, pero es suficiente. Además es táctil, permitiendo el uso de stylus/puntero o directamente con el dedo. Lo recomendable es el puntero, así no manchamos la pantalla, y tenemos más precisión a la hora de seleccionar elementos. Tiene retroiluminación, de hecho usa EL (Electroluminescencia) en vez de LED como muchos de los relojes digitales de la marca en esa época (W-86, DW-5600E, …). Está pensada para usarse puntualmente como hacemos con un reloj, puesto que en caso contrario, el consumo de batería se dispararía drásticamente. Además, los paneles EL tienen una vida limitada, de manera que esta medida también aumenta su durabilidad.

El sistema operativo, cerrado y propietario se denomina Casio PVOS, va almacenado en una memoria ROM de 1 Mb., y está desarrollado por Casio Computer Co., Ltd. a medida para estos dispositivos, lo que hace que se mueva con bastante soltura. Recordemos que cuenta con una CPU de 16 bits NEC V30MZ a 20 Mhz. Para los datos, y Addins de terceros que instalemos contamos con una Flash RAM de 6 Mb. de capacidad (4 Mb. disponibles para el usuario). La ventaja de usar una FlashRAM es que aunque se quede sin energía los contenidos en la memoria no se pierden. Por tanto no lleva ninguna pila de tipo botón que debamos cambiar. El inconveniente parece que es que su longevidad está limitada a unos 10.000 ciclos de escritura.



La interfaz de usuario es oficialmente multiidioma (alemán, inglés, francés, español e italiano), la traducción es regular, y algunos botones usan abreviaturas bastante extrañas para que el texto en nuestro idioma quepa dentro del espacio disponible.

Incluye un conjunto muy completo de aplicaciones preinstaladas: Calculator, Contacts, Currency Converter, Expense Manager, Games, Memo, PV Clock, PV Exchange, PV Number Convert, PV Shopper, Pocket Sheet, Pocket Viewer Timer, Quick-Memo, Scheduler y World clock. Además tiene herramientas de sistema básicas como un reloj, la posibilidad de desfragmentar la memoria o para conectarla al ordenador. Aunque como decía antes, podemos instalar hasta 15 aplicaciones más que nos interese tener.



Para poder conectar la Pocket Viewer al ordenador, la parte más complicada es encontrar uno que tenga un puerto de comunicaciones serie, porque la mayoría, igual que ocurrió con las disqueteras no tienen. Casio vendía un adaptador (SB), pero es imposible de conseguir, y carísimo. La clave es adquirir un cable de puerto serie (RS-232) macho a USB-A. Los hay desde 1€, pero no te arriesgues, porque lo mejor es que lleven el chipset genérico Prolific PL2303 y así que puedas instalar sus drivers en Windows (Descargar).

Entonces la cosa es fácil, simplemente lo configuramos como un puerto serie, por ejemplo COM5, y le establecemos una velocidad. La ventaja es que originalmente las transferencias de datos se hacían a 38.400, como la interfaz USB es 5 veces más veloz, podemos subirlo hasta 115.200 bps, y la PV los manejará sin problemas.

Aún existe mucho software creado por la comunidad para las Pocket Viewer, proyectos que obviamente ya no se mantienen, pero que son brillantes:
PVMerlin: Reconocimiento de escritura manuscrita.
OWBasic: Intérprete de lenguaje BASIC.
IEdit: Editor de textos.
DD-Link: Intercambio de archivos por puerto serie.
Minibook, MiniFile Tools, MiniAlbum: eReader, gestor de archivos, visor de fotos.
PocketViewer.de: Probablemente la página de descargas más completa. Parcialmente traducida al español.
PocketViewer.narod.ru: Más descargas, aunque sólo en ruso.

Altamente recomendable el PVOS ULTRA, un parche recopilado por Jan Stellet que incluye parches individuales desarrollados por otros. La posibilidad de ver el nivel de carga de la batería o un cron que permite lanzar aplicaciones cuando suena una alarma.



Irónicamente, el software oficial de Casio está desaparecido, y nos vemos obligados a recurrir al Internet Archive para poderlo descargar: http://world.casio.com/pv/download/en/, o al FTP anónimo de Casio Japón (ftp.casio.co.jp/pub/pv/download/). Una mala práctica que siguen todos los fabricantes, dejando sin soporte a los entusiastas o mercados de segunda mano. Es admirable la cantidad de proyectos y de entusiasmo que generó la plataforma PV, con un SDK del que surgieron excelentes desarrollos, y que desgraciadamente es una política que ya no vemos con las fx-CG50 o las fx-CP400.

El rendimiento es muy bueno, porque aunque nos cueste de creer, los addins habituales van de 10 Kb. a 50 Kb. Hay por tanto espacio de sobra. La CPU mueve todo ágilmente, y si bien ha habido mejoras en usabilidad gracias a los interfaces gráficos modernos, no hay mayor problema.

Una plataforma que a punto de cumplir 20 años, aún tiene utilidad, y puede sacarnos de más de un apuro. Su limitado hardware, del orden de 100 veces menos potente que un smartphone actual de gama media, nos demuestra que las cosas bien planteadas, pueden seguir siendo útiles durante mucho tiempo. La libertad que nos da el funcionar con pilas convencionales, y de su elevada autonomía, nos permite usarla sin tener que estar pendientes de la carga de la batería o del cargador. Como las antiguas calculadoras programables o la Casio fx-17, es un mundo apasionante en el que es una lástima que haya desaparecido totalmente su oferta. Quizás las Pocket Viewer no fueran tan innovadoras como el Atari Portfolio, pero sin duda son un dispositivo que seguirá funcionando de aquí a 20 años, cosa que el Kindle 8, probablemente no.

Obviamente, estaría encantado de que en Casio lanzaran algo como las Pocket Viewer. Un organizador personal compacto, que funcionase con pilas estándar y quizás apoyado por energía solar, algo que podría ser parecido incluso en cuanto a pantalla a las fx-991 SPX. Podría tener conectividad Bluetooth aprendiendo de los errores del GMW-B5000D. Se trata al final, de aprovechar la tecnología actual para replicar un exitoso concepto ya en desuso.



Tras haber estado usándolo intensivamente durante un tiempo, soy consciente de las ventajas en consumo energético de ese modelo, pero ando en la búsqueda de su máximo exponente, la PV-S1600, consumiendo un 33% más, es de 32 bits con el SH-3 a 25 Mhz, 8 Mb. de RAM, 4 Mb. de almacenamiento, y 16 Mb. de FlashRAM de la que quedan 12 Mb. para el usuario. Además de conectividad USB que actualizando el PVOS, agrega soporte USB 2.0.