Hace no demasiado hablaba de la Casio FX-82ES Plus. Hoy hablaré de otra calculadora de Casio, pero que poco o nada tiene que ver con ésta.

La Casio SL-760ECO, es una calculadora extra-plana del tamaño de una tarjeta de crédito, y aproximadamente el doble de grosor de una de éstas (2,9 mm X 85,5 mm X 54 mm) y 15 g. de peso. Siendo la sustituta de la SL-760LC, anteriormente de la SL-760LB, y finalmente heredera de la revolucionaria film card de 1986. De hecho, la denominación de SL venía precisamente de slim, aunque ahora tiene la acepción también de solar.

Lo que me gusta de esta calculadora de bolsillo es que es 100% solar. Es decir, no lleva una pila complementaria como la mayoría de dual power, sino que solamente se alimenta de luz. Quiere decir, que en la oscuridad, o con poquísima luz, no funcionará, que por otro lado no es impedimento alguno, ya que nosotros tampoco veríamos nada.

Es de destacar su eficiencia lumínica, gracias al bajo consumo de la electrónica, y el tamaño de sus células solares, incluso con luz artificial débil, operará con toda normalidad.

Se ofrece como un producto ecológico, debido a la mencionada alimentación solar, así como por primera vez en las SL-760, por una carcasa plástica hecha de en un 88% de materiales plásticos reciclados, de ahí la denominación de ECO. Sin embargo, en su evolución, ha perdido los botones resistivos, que ahora son simplemente microinterruptores. Quizás funcionen algo mejor, si se pulsa en el sitio exacto, pero está claro que sufrirán desgaste con el uso. Parece suficientemente rígida y resistente, y es que este tipo de dispositivos, siempre tienen el problema de acabar partiéndose dependiendo de donde los llevemos.

Fuera de ahí, no ofrece nada del otro mundo, las operaciones básicas complementadas con una memoria, raíz cuadrada y porcentaje, presentadas en un proporcionalmente grande para su tamaño, y legible LCD de 8 dígitos, que eso si, incluye separador de miles.

El empaquetado es una compacta caja de cartón, bien realizada, que incluye sus correspondientes instrucciones y garantía. Incluye una sencilla y práctica funda de plástico tipo sobre, transparente en la parte frontal, y blanca en la trasera, que la hace ideal para llevar sin desperdiciar espacio en nuestra cartera, metida en nuestra agenda de bolsillo, en el bolsillo de la camisa con el bolígrafo, o como hago a veces, como punto de libro. Cumple sobradamente, y se ve cuidada, con la firma de Casio. Echo de menos la versión en negro como antaño, y es que esta SL-760ECO, de momento sólo se vende en color gris metalizado.

Al igual que muchos otros productos de la marca japonesa, se fabrica en China. Un hecho que no ocultan, especificándolo claramente en la caja, así como en la trasera de la calculadora.

Puede que a día de hoy, con los omnipresentes teléfonos móviles, ni siquiera nos compense cargar con esos 15 gramos extra de peso. Para mi, resulta útil, porque no hay cosa que más rabia me de, que estar haciendo algún cálculo con el móvil, y que éste se apague pasado unos segundos, y haya que desbloquearlo de nuevo, con lo que ya he perdido todo el hilo de las operaciones. Ciertamente, se puede cambiar el tiempo en el que se apaga, pero simplemente no quiero tener que estar haciéndolo.

A efectos prácticos, los resultados son más desalentadores. Los pulsadores requieren cierto cuidado al ser apretados, o bien no marcarán. Además que me parece que son más propensos a romperse si la guardamos por ejemplo junto a las tarjetas de crédito.

La célula solar, no es tan eficiente como parece. Con algo menos de media luz, no es capaz de alimentar la calculadora, aunque para nuestro ojo, esa intensidad de luz sea suficiente para ver.

De igual forma a muchas otras calculadoras de este tipo, no se incluye la función de cambio de signo (+/-), aunque si que los indica, y opera con ellos. Así que para fijar un número negativo, deberemos restarlo a cero, una limitación que encuentro bastante absurda.

La calidad aparente es aceptable, pero no buena, incluso considerando los menos de 6€ por los que se vende en Amazon. En parte por el acabado metalizado, que no resulta convincente. A falta de probarlas, creo que la SL-787 o la SL-160 sean opciones mucho mejores. Algo más gruesas, más pesadas, pero también más protegidas, con botones más operativo, e incluso más económicas.