CloudFlare es un servicio que permite aumentar el rendimiento, y mejorar la seguridad de nuestra web. Muchos lo definen como un CDN (Content Delivery Network), pero en realidad, sus posibilidades van bastante más allá.

Entre sus muchas posibilidades, están naturalmente las típicas de un CDN, es decir, hacer de espejo de los recursos más solicitados de nuestra web, con el consecuente aumento de rendimiento para el usuario, y reducción de carga de nuestra máquina, pero también es capaz de minimizar en tiempo real nuestros archivos, o bloquear ataques DDoS.

Lo mejor de todo, es que entre los planes que tienen, hay uno gratuito, que es más que suficiente para mis necesidades. De hecho, lo tengo activo desde hace algunos meses, y la verdad que se nota.

Configurarlo es tan fácil como crear una entrada DNS para nuestro dominio apuntada a CloudFlare, y luego desde su panel de control, modificar los parámetros que nos hagan falta. Si además usas alguna plataforma que se integre con CF, como el W3 Total Cache para WordPress, pues tendrás todavía más posibilidades.

Si veis las capturas que os pongo, obtenidas de las últimas 24 horas, me está funcionando muy bien. De toas las peticiones, más del 70% las está sirviendo CloudFlare sin pasar por Dreamhost. Que además, al estar cacheadas, hacen que mejore la clasificación en Google Page Speed.