Colomer & Sons siempre ha sido una marca española que me ha gustado, al menos desde que lanzaron el Attempore Silver, esencialmente un homenaje al Rolex Datejust, de buena calidad y con movimiento suizo.

Desde su fundación en 2006 C&S ofreció algo muy poco común en relojería, al menos en precios medios, una garantía de 10 años que fue muy alabada. También recibieron críticas, que acusaban a Colomer & Sons de remarcar relojes de otros fabricantes.

En 2016 decidieron ir un paso más allá, fueron de las primeras marcas relojeras establecidas en recurrir a Kickstarter para obtener fondos mediante el micro-mecenazgo, y así poder llevar a cabo sus proyectos.

La cosa ha ido muy bien, y acaban de presentarnos su última creación, el San Diego, un impresionante reloj de estilo buceo construido íntegramente en titanio y que pese a los materiales utilizados se ofreció a 195€ durante la fase preventa (400€ a precio normal).

En cuanto a mis preferencias, me inclinaba más por el Sublime Silver, de estilo más clásico y con el completísimo movimiento automático Miyota 9100. Pero había un pequeño detalle que era superior a mi, incluso en la versión plateada las manecillas y los numerales eran de color dorado. Tras consultarles si pensaba sacar una nueva versión con ellos en plateado o mejor aún pavonado y obtener por respuesta que de momento no estaba previsto, escogí otro modelo de la marca que era bastante similar, el Classic Power Reserve del que os voy a hablar en este artículo.



Ficha técnica

GéneroHombres
CajaAcero inoxidable 316L. 42mm de diámetro sin contar la corona
CoronaAcero inoxidable a rosca
EsferaColor blanco
BiselAcero inoxidable 316L fijo
CristalZafiro
LumenNo
TraseraAcero inoxidable atornillada con tapa de exhibición
CorreaCuero de 20mm en color negro y con cierre de seguridad tipo mariposa
FuncionesHora, minutos, segundos, día, día de la semana, mes, hora en 24, indicador de reserva de marca
Resistencia al agua5 ATM
PesoN/D
MecanismoMiyota 9100. 28.800 vph. 26 rubís
ComplicacionesCarga automática con rotor unidireccional, parada de segundero, remonte manual
Prestaciones48h de reserva de marcha. -10/+30 segundos/día
OrigenN/D
Garantía10 años
PVP395€ (oferta 316€)
DistribuidorColomer & Sons

Presentación

El reloj se presenta en una decepcionante caja de cartón de embalar. Totalmente neutra y sin ninguna identificación de Colomer & Sons. Pero al abrirla… ¡Sorpresa! Nos encontramos con un estuche a modo de caja relojera con capacidad para dos unidades. Me parece una idea brillante que han tenido en la marca, puesto que no sólo sirve como presentación y protección del reloj, sino que podemos utilizarla como estuche de viaje. No es algo que vayamos a guardar, sino que además le daremos uso.



La caja en cuestión está bien resuelta, en símil piel de color negro, con unas atractivas costuras blancas que le dan contraste, y la firma de Colomer and Sons en ese mismo color. La tapa es transparente de metacrilato, por lo que si la usamos para guardar el reloj mientras no lo usamos, nos servirá para contemplarlo cada vez que lo deseemos, sin temor a que le entre el polvo o la humedad.

Nos encontramos también un manual de instrucciones en español e inglés, pero que es solamente eso. Un cuarto de página por las dos caras que nos explica como operar con él. No encontramos ninguna tarjeta de agradecimiento, ni tampoco especificaciones técnicas sobre el mismo.



Diseño y construcción

La mirada se nos va inevitablemente a su esfera de color blanco, con bonitos numerales romanos plateados en relieve. A las 12 se encuentra el indicador de reserva de marcha, a las 9 el mes, a las 3 el día de la semana, a las 4 el fechador, y a las 6 la hora en formato 24 horas que en este Classic Power Reserve viene configurado como indicador de día y noche, algo muy acertado y que aporta vistosidad a la esfera. La marca se encuentra justo debajo de ese indicador, pero acompañado acto seguido de un “AUTOMATIC 26 JEWELS” todo en mayúsculas que destaca por encima del nombre del fabricante, haciendo que éste pierda protagonismo, como si tuvieran miedo de mostrarse.



Las manecillas de estilo clásico son de color azul, estilo pavonado. Un enfoque que vimos en el Orient Bambino y que a parte de ser mucho más legible que las tradicionales agujas plateadas queda muy bonito. A mi modo de ver, más aún que si fueran negras. No sobrarían uno o dos milímetros más de longitud.

La variación la aporta el indicador de reservar de marcha, que es de color rojo. Un completo acierto que no se me ocurre como podrían haber mejorado. Como suele ser característico de los relojes con estética más tradicional, no llevan lumen aplicado.

Los numerales no van acompañados con marcas minuteras/segunderas, de este modo logran que toda la superficie se vea más grande y diáfana, pero es una concesión que le hacer perder un punto de usabilidad puesto que es complicado determinar el transcurrir de los segundos, o el minuto exacto en el que estamos.

La caja es de acero inoxidable en grado 316L, como ya sabéis el que se denomina quirúrgico por su empleo en ese tipo de instrumentos, y es pulida, o sea, acabada en el clásico brillo. Tiene 42mm de diámetro sin contar la corona, ligeramente más grande que la mayoría de relojes de vestir, pero el tamaño adecuado para poder apreciar y ver toda la información que nos muestra. Es estanca hasta 5 ATM (50M) lo que nos da una tranquilidad en cuanto al uso normal, y si fuera necesario resistir incluso un chapuzón. Una característica muy atractiva y que como sabéis no es habitual en relojes de vestir. Quizás esa sea la justificación de que la corona sea a rosca en vez de a presión. Por cierto que viene firmada por la marca, y pulida como la caja.



Los ajustes están muy bien resueltos desde la misma, tanto para hora como para la fecha el día de la semana y el mes, sin tener que recurrir a pulsadores adicionales ni manipulaciones extrañas. El cristal es de zafiro ligeramente abombado, y con recubrimiento antireflejos, así que otro punto positivo para este guardatiempos.

La correa es de piel genuina en color negro y 20mm de ancho. Incorpora un cierre deployante con pulsadores, una solución que le da prestancia al reloj y que indudablemente extiende la vida de la correa. Los que prefieran una correa de hebilla normal, no tendrán problema en reemplazarla por cualquier modelo estándar.



La trasera es también de acero inoxidable y atornillada, e incorpora un cristal de exhibición que nos recuerda la información primordial del reloj, y nos permite apreciar dos aspectos muy importantes. El primero es que las creaciones de Colomer & Sons son todas ediciones limitadas, este corresponde a la unidad 36 de un máximo de 1999. El segundo es su movimiento, un Miyota 9100 de origen Citizen.



Movimiento

El 9100 representa el mayor atractivo de este reloj, una maquinaria modular que heredando de la Miyota 9100 ofrece una elevada frecuencia (28.800 vph), 26 rubís, carga automática con rotor unidireccional, parada de segundero, y remonte manual. Una opción que ha demostrado muy buena fiabilidad y precisión; puesto que especifica una precisión de -10/+30 segundos al mes y una reserva de marcha mínima de 40 horas (Colomer & Sons la aumenta en un hasta 48 horas).

Ambas son cifras muy buenas, pero que según mis mediciones, han resultado bastante mejores. Una desviación de solamente +6 segundos/día y una reserva de marcha de 47 horas. Son unas prestaciones que no tienen rival en un rango de precios medio, y a las que ni siquiera Seiko-Epson o Swatch Group suelen llegar.

Adicionalmente, os lo adelantaba al hablar de la esfera, ofrece casi todas las funciones imaginables en un reloj mecánico de pulsera, y es que si exceptuamos los ETA 7751 de relojes de 1.500€ o más no hay maquinaria más completa. De hecho la 9100 es la versión tope de gama y por tanto más completa de todas (9110, 9130, 9132).



Conceptualmente está muy bien resuelto. Por ejemplo con el día del mes que se muestra en la típica ventana de fechador, en vez de usar una subesfera al efecto, un recurso que creo que sólo se utiliza para tener una esfera más, pero que acaba complicando mucho la lectura.

Sensaciones

El Colomer & Sons Classic Power Reserve es un reloj que puedes disfrutar sin necesidad de llevarlo en la muñeca. nada más recibirlo y ponerlo en hora me quedé simplemente contemplado su esfera. Por un lado es una esfera pura y sencilla, pero por el otro, la cantidad de funciones incita a que lo admiremos, y es que no es habitual tener esa cantidad de subesferas funcionales que van acompañadas de un segundero central. Normalmente las subesféras se dedican al cronógrafo, y en esos casos lo normal es que sea una subesfera la que indique el transcurso de los segundos. En este reloj podemos ver el movimiento del gran segundero y que se mueve suavemente 8 veces por segundo.

A la hora de ajustarlo o darle cuerda el funcionamiento es muy suave y agradable. El nivel de rumorosidad del rotor es relativamente contenido. En ambos sentidos lo veo más cercano a las máquinas suizas que a las japonesas.

El indicador de reserva de marcha ya sabéis que es una de mis complicaciones favoritas si eres de los que no lleva el reloj cada día aporta una gran sensación de control conocer la cantidad de energía que le queda acumulada y si es necesario evitar que se pare. Sí he apreciado que su carga no es tan eficiente como el de otros relojes que cargan bidireccionalmente, siendo similar a un ETA 7750 (Valjoux). Es el primer reloj que tengo con una 9100, pero diría que en la 9015 no era algo tan patente. Obviamente es mucho mejor en ese sentido que su hermana pequeña la 8215.



Estéticamente lo veo como la reinterpretación de un reloj clásico, si bien respeta las directrices en este tipo de relojes no es en absoluto un reloj reservado al traje y la corbata; puesto que combina perfectamente también con una vestimenta informal. En realidad, hasta me gusta un poco ese contraste de jeans y camiseta con el Colomer&Sons en la muñeca. Claro que si hay que ponerse traje, el reloj lo acepta sin problemas, y cabe más o menos bien debajo de la manga de la camisa.

Conclusiones

No hay ningún reloj en el mercado que con un cristal de zafiro y un Miyota 9100 se pueda comprar a menos de 350€. Eso demuestra lo bien que lo han hecho en C&S, y lo razonable de su precio. Si su diseño no te desagrada, es una buena opción, pero si es el tipo de reloj que estás buscando, entonces es una compra maestra.

Si buscamos, lo más próximo sería el Parnis Portuguese con unos niveles de calidad que se alejan bastante de los del Classic Power Reserve. Teníamos también el Deep Blue Fleet Admiral que está descatalogado; el Aragon Divemaster 9100 que no monta cristal de zafiro, y en Pointec los Junkers Spitzbergen F13 (6160) y Zeppelin Nordstern (7560) pero que en vez del Miyota 9100, usan el menos completo 9132.

▲ Más▼ Menos
Buenos materiales y buen calibre
Precio imbatible
Estilo clásico
Marca C&S no destaca en la esfera