Desde 2012 decidí que las J’Hayber Aventura Olimpo serían mi calzado habitual. No es por el romanticismo de ser de los pocos modelos de zapatillas deportivas que se fabrican aquí, ni por el ir contracorriente con el hecho en España.

En estos años, he comparado que su calidad, está fuera de toda duda. Y es que si nos referimos a la gama Olimpos de J’hayber, nos hacemos con unas deportivas Made in Spain, de calidad, y sobre todo muy duraderas. Da igual que optemos por las New Pista, Aventura Olimpo, las Olimpia, las New Olimpo, o las Aventura Atenas, cumpliendo con su fama de antaño, te durarán hasta que te canses (si es que lo haces alguna vez).

Nunca he visto un artículo que nos hable acerca de cómo llevan el paso del tiempo las zapatillas, por dónde se rompen, y cuáles son su puntos débiles. Así que os cuento que estas zapatillas, las compré en agosto de 2014. Fueron mi segundo par de New Olimpo. Cuentan con algo más de dos años entonces. Me duraron en óptimas condiciones más de un año y medio de uso urbano casi diario, tanto en verano, como en invierno, en seco, y con lluvia.

En ese momento, empezó a romperse la espuma del forro de la caña trasera. Ya he comentado alguna vez, que no es un fallo propiamente de las J’hayber Aventura Olimpo, sino que por mi forma de caminar, es algo que acaba castigando a la mayoría de zapatillas deportivas que uso. Con otras zapatillas, lo normal es que en menos de un año con ese tipo de uso, deba reemplazarlas, así que en cierta forma, estas J’hayber, me han dado como mínimo medio año más.

En vez de tirarlas, las reservé para los paseos de fin de semana con la perra, que pese a lo que pudiera parecer por su tamaño, recibieron una segunda ronda de caña. Haciendo una estimación de su uso, he calculado lo siguiente:

– Cerca de 25 meses de uso (y subiendo).
– Más de 3.000 horas puestas.
– Unos 1.100 km recorridos.
– Aproximadamente 1,5 millones de pasos caminados.
– Cerca de 63.000 calorías quemadas.

Aquí podemos ver, lo que os comentaba del relleno de la caña trasera. La tela del forro se ha desgastado debido al roce con el talón al caminar, y empieza a aparecer la espuma interior:

No es un problema grave, ni que sacrifique la comodidad. Solamente es estéticamente desagradable. Cabe esperar que a medida que la espuma se salga del todo, empezarán a ir molestando, o incluso a destrozar los calcetines. Vemos también como los laterales de la suela de caucho inyectado, están empezando a abrirse. Es la parte donde se flexiona la zapatilla, por lo que sufre una indudable fatiga. De momento no va a mayores. Solamente que si nos fijamos con el pie doblado, veremos como parece que se está despegando.

Por lo demás ya podéis ver, que el cuero externo está en un perfecto estado a pesar del uso y las inclemencias. Un trapo húmedo vale para limpiarlas, y de vez en cuando, algo de desodorante para calzado en su interior. La puntera está en buenas condiciones, y la suela, a pesar de su buen agarre, apenas se ha desgastado.

Mis problemas con otras zapatillas, han ido desde suelas que se despegan, a suelas con desgaste prematuro por alguna parte (típicamente en la parte interna del talón), plantillas que se despegan en las primera semanas, etcétera.

Ahora llevo ya algo más de medio año con las nuevas Aventura Olimpo negras, las terceras, que espero se comporten al menos igual de bien que éstas. Entre tanto, con las New Pista, de una confección y construcción casi igual, quiero comprobar que tal aguanta la suciedad su color blanco, y sobre todo la suela, que dicen que acaba amarilleando.