Cuando hacemos compras en internet en sitios como Amazon, zalando.es, o cualquier otro, hay algunas consideraciones que debemos tener en cuenta, para que nuestra experiencia sea lo más satisfactoria posible, y nos de las menos sorpresas posibles.

Reputación del sitio
La reputación del sitio es lo más importante a la hora de realizar la compra. Nos permitirá tener la tranquilidad que el producto adquirido será tal cual se anuncia, estará en perfecto estado, que en caso de problemas, podamos devolverlo, y que esté cubierto por la garantía del fabricante.

Confianza del método de pago
En general, cuantos menos rastros deje el pago, más fácil será anularlo en caso de que no llegue, o cualquier otro problema que pueda causar que te queden sin producto habiendo pagado. Por ejemplo, si usas tarjeta de crédito, y tu entidad bancaria es razonablemente seria, bastará que acudas a la oficina poco después de tener el problema, para anular el cargo.

Gastos de envío
Ocurre a veces, que encontramos un precio competitivo online, sin tener en cuenta que si le añadimos los gastos de envío oportunos, el precio puede llegar a ser superior al de una tienda física.

Política de devoluciones
Dependiendo del sitio, lo más habitual es que acepte devoluciones. Naturalmente ante productos defectuosos en la recepción, como en algunos casos, por insatisfacción o cambio de opinión del comprador, lo cual está muy bien, y es algo que tiendas físicas de cierto prestigio también dan. Sin embargo, ten en cuenta que en caso de devolución, puede que tengas que abonar los correspondientes gastos de envío, y de empaquetado, para hacer llegar a la tienda online la mercancía que pretendes devolver.

Valor añadido offline
Visto lo anterior, y considerando el ahorro de precio que en general obtenemos con las compras online, al evitar intermediarios, y la comodidad añadida de recibir la compra en la ubicación que más nos convenga (casa, oficina, …), no debemos olvidarnos de las ventajas que tienen las tiendas físicas, y donde puede que nos interese pagar un poco más.

Algunos productos, requieren una instalación, como los electrodomésticos, o muchos productos de electrónica de consumo, que en la tienda física puede venir incluida.

Para el calzado y las prendas de vestir, suele ser de agradecer el que te los puedas probar in-situ, e incluso comparar unos con otros.

En otros casos, se pueden requerir ajustes, como por ejemplo la pulsera metálica de un reloj, que el relojero te hará gratuitamente si lo comras en su tienda, pero no si es de internet.

Tenemos también las recomendaciones, y las explicaciones que un buen vendedor puede aportar en una tienda física. En las online, deberás indagar sobre características en la web oficial, opiniones de otros compradores, etc. Un proceso que es arduo, pero puede ser divertido, si el producto es más un capricho que una necesidad.