Diloy Watch Straps, antes conocida como Lori Kuan es una marca española que desde 1982 se dedica a la fabricación de productos de relojería. A partir de 2005, deciden hacerlo bajo su propia enseña: Diloy.

El pasado año (2017), lanzaron Diloy Tools una división especializada en herramientas para relojería y joyería (abrasivos, brocas, limas, buriles, instrumentos de medida, …).

Diloy cuenta con oficinas en España, Italia, Polonia, Colombia, Perú, Brasil, Chile y Hong Kong. Sin embargo, como en tantas otras actividades, son más valorados fuera de nuestras fronteras que dentro. No deja de ser irónica la alta estima que tienen a la marca en Italia, mientras que aquí en España, la mayoría de relojeros optan por marcas italianas.

Como consecuencia de sus comienzos fabricando para otras marcas, Diloy se conocida gracias a sus correas compatibles. Es decir, correas no originales, pero que se adaptan a la perfección a relojes como los de Swatch, Casio, Daniel Wellington y Apple.

Pero su catálogo y su experiencia va mucho más allá, cubriendo las producción de correas de piel, de silicona, de metal, o de tela. Pese a su buena calidad, y el hecho de ser de aquí, sus precios son más competitivos que los de Morellato, con correas de piel que nos pueden costar en una relojería entre 10€ y 50€.



En relojes, siempre suelo recomendar comprarlos con armis o brazalete de acero. La razón es bien sencilla, una correa de acero del fabricante, siempre se va a adaptar mejor al reloj que una que compremos posteriormente. Se suele decir, que siempre estamos a tiempo de ponerle otro tipo de correa. O sea, compra si puedes un reloj con armis, y cuando quieras que se vea diferente, o se dañe, móntale una correa diferente.

Ese es el punto en el que las correas de reloj entran en juego. Porque si teníamos un guardatiempo con armis, puede que queramos darle una sensación más cálida o suave con una correa de cuero. Si tenía una correa de piel, quizás queramos probar una correa de silicona totalmente diferente y que el reloj parezca distinto.



Las correas Diloy se presentan en bolsitas de plástico transparente con el código de barras o en blisters más duros. En el primer caso llama la atención la inscripción From Spain, que me gusta mucho. En el segundo, contamos con información extra acerca de las características del producto que contienen.

Todas ellas van claramente identificadas gracias a una cinta o vitola de papel, con las medidas del producto. Algo muy práctico si las tenemos guardadas en casa, puesto que no es necesario abrir el envoltorio para comprobar sus características.





Algo que hasta donde yo se no tiene ningún otro fabricante, es que en el reverso o forro, incluyen un par de números de dos cifras, por ejemplo 32 26. Es un indicativo del número de lote, que combinado con la referencia de la correa, permite su trazabilidad hasta el origen.

En relojerías, las encontraremos en un expositor dedicado. Un elemento que nos permite identificarlas claramente, y que incluso podemos comprar nosotros para tenerlas bien visibles y clasificadas en casa.



Aprovechando el extenso catálogo de Diloy, vamos a repasar sus correas por grupos.

Correas de piel

Las correas de piel o cuero son las más comunes, y las más tradicionales. En esta gama suele haber mucho fraude y confusión. Ocurre con marcas baratas y no tan baratas, denominan a sus correas Eco Piel, Leader o Genuine Leader que a pesar del nombre no es cuero de verdad, a diferencia del Genuine Leather o cuero legítimo.

En otro casos sí que es cuero, pero mezclado con otras fibras. Es decir, las virutas de cuero que sobran en la manufactura de otros artículos, se prensan junto a otras fibras, y obtienen ese cuero barato y reconstruido. Es común en fabricantes chinos, y el problema es que apenas duran, porque rápidamente ese prensado va perdiendo eficacia.

Las correas de piel Diloy son antialérgicas, y cumplen la norma RoHS evitando el uso de sustancias peligrosas como el plomo, el mercurio o el cadmio. Inclusive en los modelos más económicos, es “cuero de verdad”, de vacuno. Tanto en la parte exterior que está a la vista, como en el interior. Por supuesto también tienen materiales más lujosos y exóticos (cocodrilo, lagarto, serpiente, rana, …) todas ellas de animales procedentes de granja, y con certificado CITES.

Las hebillas son de acero inoxidable de grado quirúrgico 304. Si somos defensores de los animales, hay correas “Veganas”, hechas con materiales que no son de origen animal.

Todos lo que hemos usado correas de piel en más de una ocasión, hemos podido comparar. No se trata solamente de que sean bonitas el primer día. Como os contaba con el Parnis Master, las de mala calidad duran poco. En el peor de los casos, que se partan, o que se rompa la hebilla, el riesgo de que el reloj se caiga al suelo y se haga añicos es elevado. Reacciones en la piel por compuestos tóxicos, interior de la correa que resulta incómodo o causa rozaduras, … Una buena correa te va a durar entre uno y tres años, bien vale la pena que te gastes entre 10€ y 50€ en ella.

Me gustan desde el estilo racing del modelo perforado P355, hasta el diseño clásico de la P368, que en un tono azul, realza cualquier reloj.

Las correas de Diloy, o al menos algunas de ellas, tienen dos características muy importantes. La primera es que tienen un sistema cambiafácil un sistema que permite cambiar rápidamente la correa. Poniéndola y quitándola sin necesidad de herramientas. Obviamente si la vieja no lo tiene, necesitarás un pin remover, pero cuando todas tus correas tengan ese mecanismo, podrás cambiar de una a otra cómodamente y en pocos segundos. Lo incluyen la mayoría de modelos en las gamas Premium y Confort.

El proceso es tan sencillo como mover la palanquita en la parte trasera de la correa, que automáticamente comprimirá el pasador para que salga fácilmente. Para colocarla es justo lo contrario, pulsamos la palanquita, y con el pasador plegado, la colocamos. Llegado el caso, podrás incluso poner una u otra de la misma forma en que cambias de vestimenta, lo que ahora llaman outfit.



La segunda es que suele haber una muestra el cuero en la hebilla. Puedes ver la piel, y la composición interna de la correa.



Correas de silicona

Las correas de reloj de silicona, goma o caucho son las ideales en relojes que van a entrar en contacto con el agua. Es cierto que muchas correas de piel son resistentes al agua, pero eso quiere decir que simplemente la toleran. Al igual que unos zapatos, o una cazadora.

La silicona es flexible y suave, y no se ve afectada por el agua, ni siquiera cuando es salada. Precisamente por eso son tan cómodas, aunque como transpiran menos, no son las ideales para el calor. Salvo en casos concretos de relojes estilo diver o buceo como el Vostok Amphibia 120813 me parecen algo toscas, es sólo una cuestión personal, y doy preferencia a modelos como el BR22 o la Hybrid Carbon, de silicona, pero con un aspecto que no lo parece.

Son productos asequibles (10€-20€), y con una duración que en general supera a las de piel.



NATO

Las correas tipo NATO, Zulú, canvas o textil existen desde hace muchísimo tiempo. En realidad, ese fue el material usado en las primeras correas de los relojes de pulsera masculinos a principios del siglo XX. Soprendentemente, no ha sido hasta entregas recientes de James Bond y Sara Carbonero con su Daniel Wellington que se han empezado a popularizar.

Entre 9€ y 12€ son baratas, resisten el agua igual que las de silicona, y además son mucho más longevas y transpirables. Suelen estar fabricadas en nailon, lo que les da esa resistencia, pero que puede hacer que sintamos la parte interior algo áspero. Por eso los modelos de dos piezas como el 389 a base de sarga de algodón o denim me ha parecido un descubrimiento. El tejido vaquero es suave, es resistente y es duradero, ese fue precisamente el motivo por el que comenzó a usarse en la ropa de trabajo. Resulta un material casi perfecto para la correa de un reloj.



Hay que tener en cuenta, que pese a su duración, siempre se romperán por su eslabón más débil, y nunca mejor dicho. Es habitual en modelos asiáticos de bajo precio que los ojales acaben agrandándose, o que los contornos se desfilachen. Las Diloy se ven bien construidas, con incluso unas trabillas metálicas que son robustas.



Correas de resina

Las correas de resina, plástico o poliuretano son las que todos conocemos en los relojes Casio. Sabéis que los repuestos de Casio, no son solamente caros, sino que además son difíciles de conseguir. Diloy fue la primera empresa a nivel europeo en atender esta demanda, creando su gama de correas compatibles para relojes Casio.

Son las más económicas, de entre 5€ y 10€. Una alternativa muy interesante, que espero que anime a la marca al producir también biseles compatibles con G-Shock.

Brazaletes de metal

Los brazaletes de metal, armis, armys, armix o mallas son a mi modo de ver los más polivalentes. Son cómodos y son duraderos. A algunos les molesta su peso bastante más elevado, o su apariencia, tal vez no tan elegante como las correas de piel.

En Diloy los fabrican con acero 304L, al igual que las hebillas, y con un precio tremendamente competitivo, entre 12€ y 20€.

Recientemente me he aficionado a las milanesas, ese toque vintage, junto a la facilidad para ajustarlas hace que no solamente sean duraderas, sino también muy prácticas.