Cricket y Tres Estrellas

El artículo de hoy, es un poco extraño, porque os voy a hablar de dos productos muy peculiares. En primer lugar, de los Encendedores Cricket, que seguramente todos recordaréis, pero que con las prohibiciones de fumar, y la competencia de otras marcas, han quedado un poco diluidos. Sin embargo, siguen fabricándose, y siguen en el mercado. En segundo lugar, os hablaré de los Fósforos Tres Estrellas, las cerillas, un producto que con calentadores eléctricos, y encendedores de gas, también ha ido deshinchándose, pese a que sigue manteniendo un colectivo fiel de usuarios.

Tres Estrellas y Cricket, dos marcas que a priori no tienen nada que ver entre ellas, salvo el hecho de producir fuego, que incluso pueden considerarse competidoras, pero que obviamente tienen algo en común. Sigue leyendo el artículo, y descubrirás porque las trato en conjunto.

Cricket encendedores

Seguro que conoces los encendedores Cricket, lo que quizás no sepas, es que los Cricket, fueron los primeros mecheros desechables del mercado.

Como ocurría con los fósforos, llamarlos mecheros, está obsoleto, porque este tipo de encendedores ya no tienen mecha, pero sigue siendo un término aceptado.

En 1961, S.T. Dupont funda la compañía Samrec con el objetivo de desarrollar el primer encendedor desechable, una década antes de que lo los también franceses de Bic lo lograran.

En 1964, el Cricket se comercializa en toda Europa. Llega 1970, y Gillette se hace con el control de ST Dupont, y por tanto de Cricket. En 1972, los mecheros Cricket llegan a Estados Unidos, y en 1973 aparece el de Bic, más barato, y que por tanto se hace líder de ventas. Luego, en 1985, Swedish Match adquiere la marca Cricket.

Los encendedores Cricket, apuestan por la seguridad y la calidad. Por ello, implantaron en 1992, mucho antes de ser obligatorio, un sistema de seguridad para prevenir el uso indebido por niños. Desde 1977, fueron los primeros en construir el cuerpo con nailon, luego lo haría Clipper, de manera que, el mechero es muy resistente a los impactos, a las temperaturas, y a la presión del gas interior.

Otro punto diferenciador, es que tienen llama fija, una técnica que patentaron en 1977, y que permite que la llama tenga una altura constante, y así evitar el uso del regulador de gas, que vemos en otras marcas.

Lo que más me gusta de estos encendedores, es que están fabricados en Europa, son Made in Holland (Assen). Si repasamos el catálogo de encendedores, denominados de fumador, veremos que tienen solamente cuatro modelos:

Original: El encendedor clásico de Cricket.
Mini: Parecido al Original, pero de tamaño más reducido.
Electrónico Sensation BL2: Como el anterior, pero piezoeléctrico en vez de con piedra para el encendido.
Pocket Electrónico: Similar al Electrónico, pero de tamaño más compacto para llevar cómodamente en el bolsillo.

Están disponibles en diferentes acabados: Essentials que son colores sólidos; Advance con colores mezclados (Fusion), acabados mates (Mate), destellos (Sparkling), o de Nylon reciclado (ECO), así que hay gustos para todos.

Los precios son asequibles, si compramos el blíster en una gran superficie, la unidad nos saldrá a entre 0,5€ y 1€ dependiendo de la tienda o el modelo. En un estanco, si adquirimos uno solamente, nos cobrarán entre 1€ y 1,5€.

Desde sus comienzos, se ha reconocido lo duraderos de estos mecheros desechables. No te encontrarás con que salte la piedra como ocurre con los modelos asiáticos de bajo coste, o que de repente la válvula empiece a perder gas. Y esto, es su principal problema, porque ninguno de sus modelos es recargable. Así que, especialmente en los electrónicos, que nos durarán muchos encendidos, tendremos que tirar el mechero en cuanto se nos termine el gas. Intuyo que el motivo sea que a diferencia de mi, los usuarios no tienen tendencia a recargar los encendedores desechables.



Cricket multiusos

Era lógico que en Cricket aprovecharan su experiencia en encendedores de bolsillo, y la extendieran a los encendedores multiusos, lo que la mayoría de nosotros entendemos por mechero de cocina, pero que no están restringidos solamente a ello.

Mantienen las cualidades de sus hermanos de bolsillo, aunque no todos se fabrican en Europa. Además corrigen su principal defecto, y es que todos ellos son recargables. Si repasamos el catálogo, vemos que tiene tres modelos:

Firepower: El típico encendedor para el hogar, que nos permite la ignición de fogones, calentadores o velas.
Fireflex: Similar al Firepower, pero con la boquilla flexible, para así poder prender en lugares de difícil acceso.
Fireturbo: Externamente parecido al Firepower, pero enfocado al aire libre, con una potente llama resistente al viento, ideal para barbacoas u hogueras.

Se venden en diferentes combinaciones de colores, y en todos los casos, la boquilla es de metal, algo imprescindible para que la llama no termine fundiéndola, y que es algo que muchas otras marcas no hacen. Tengo un Cricket Firepower desde hace más de 3 años, y continúa funcionando perfectamente a pesar de haberlo recargado 3 o 4 veces. El precio es similar al de los mecheros de baja calidad, costando el Firepower en Mercadona 2,57€. Totalmente recomendable. Por su parte, el Fireflex ronda los 4€, y el Fireturbo los 4,5€, así que son una compra muy recomendable.



Tres Estrellas fósforos

Las cerillas, mistos, o fósforos, son un invento conocido ya por los chinos en el siglo X. La cabeza era de azufre, no de fósforo como se puede pensar. El término cerilla, viene de cuando los palitos de madera se impregnaban con cera. Se entiende que el término más correcto, es el de fósforo.

Ya en el siglo XVII, se optó por la combinación de azufre en la cabeza, y un rascador de fósforo, que hacía la ignición más eficaz, pero que seguía teniendo el grave problema de poderse encender de manera espontánea. No sería hasta 1844, cuando el sueco Gustav Eric Pasch las mejorase con lo que se denominarían fósforos de seguridad, así que no debería extrañarnos que la marca también sueca Three Stars, o Tres Estrellas, fuera la primera en conquistar el mercado desde sus orígenes en 1887.

En España las cosas eran diferentes. Se fabricaban cerillas desde 1850, hasta que en 1956 aparece Fosforera Española, que producía las cerillas que forman parte de mis recuerdos. En 1992, Fosforera es adquirida por Swedish Match, y sus productos desaparecen, para al poco tiempo, ser reemplazados por los 3 estrellas, y que se convierten en la principal alternativa para el consumidor.

En 2010 Swedish Match, se fusiona con Skandinavisk Tobakskompagni A/S (STG), uniendo sus dos gamas de productos tabacos (rapé, tabaco de mascar, cigarros, cigarrillos, …), con los productos de encendido (Fósforos, encendedores y otros productos de fuego orientados al uso y disfrute de barbacoas, chimeneas, fondues, …) y operando bajo la denominación de Scandinavian Tobacco Group.

Las cerillas de Tres Estrellas, se fabrican para todo el mundo en Tidaholm (Suecia), en una moderna factoría, donde todo el proceso productivo está automatizado. La madera, es de Álamo Temblón, de los bosques de Vetlanda (Suecia). Al igual que Cricket , se centran en la seguridad, tanto para el usuario, como para el medioambiente. Por ejemplo, son completamente libres de azufre.

Garantizan una llama de al menos 1cm, y están disponibles en cajas de 4 tipos:
5H: Cajitas de 40 cerillas pequeñas. Las típicas de fumador. Son muy económicas a 1€ las 10 cajitas.
HH100: Cajas de 100 unidades, más largas. Las que conocemos como cerillas de cocina. Son económicas a 1€ las 3 cajas.
22B45: Cajas de 45 unidades, extralargas. Útiles cuando necesitamos mayor duración, o un acceso más alejado (barbacoas, chimeneas, velas, …). Cuestan unos 3€ las 3 cajas.
44L: Cajas de 30 unidades, gigantes. La caja está algo más cuidada que las anteriores. Salen a unos 3€ la caja.

Aunque hoy en día es un producto que va a menos, sigue siendo útil para el encendido de foundies o infiernillos. Como las cajas van envueltas en un plástico protector, para evitar que se acumule humedad, es un recurso muy útil para emergencias en casa, o para cuando salimos al campo. Sin embargo, los precios de los modelos más largos, me parecen excesivos, y para nada en consonancia con las de fumador, o cocina, que por otro lado, son más que suficientes para la mayoría de usos.



Tres Estrellas fuego

Si anteriormente decía, que el uso de fósforos, es cada vez menor, en Tres Estrellas, han decidido encontrar un nuevo hueco en el mercado. Es lo que llaman de manera genérica fuego, donde engloban el resto de productos altamente especializados.

Enciendefuegos: Sobres, pastillas, líquidos y geles que facilitan la ignición. Variedad de composiciones a elegir, desde la madera, hasta las ceras, aceites, o derivados del petróleo.
Chimenea: Artículos específicos para chimeneas, como el original tronco de chimenea, que está hecho de madera y cera, y ayuda a encenderla, manteniendo una estética natural.
Barbacoa: La gama más ingeniosa. La Grillbag es una bolsa de carbón vegetal, que sin que tengamos que hacer nada más que encenderla, producirá las brasas para cocinar. La Grillbox que sería una barbacoa de un sólo uso, y que incluye el carbón y el grill para que podamos empezar a cocinar sin tener nada más.

Productos destinados al aire libre y al ocio, que en muchos casos convivan con calentadores de manos de Zippo u hornillos de Campinggaz





En Scandinavian Tobacco Group, desarrollan la categoría de fuego, tanto de los los productos que dan fuego como delos que lo recogen, haciendo que sean fáciles de adquirir para los compradores. En cuanto a seguridad, debemos tener claro que este tipo de productos con químicos e inflamables, cuando están fabricados en Suecia, Holanda, o cualquier país europeo, dan mucha más confianza. Tienen unas exigencias de seguridad, respeto con el medio ambiente y los derechos humanos, que otras marcas de bajo coste, pasan por alto cada vez que pueden.

Me gustaría analizaros en más detalle ST-Group, pero es casi imposible. A día de hoy es un gigante, que además de lo comentado, es propietaria de más de 200 marcas de tabaco y afines, con marcas tan conocidas como Café Crème, Borkum Riff, Clan, La Paz, Petit.

11 comentarios en “Cricket y Tres Estrellas”

  1. Aunque soy usuario habitual de Tres Estrellas por obligación (porque no hay otro remedio, no hay otras cerillas en España y ellos tienen el monopolio absoluto en ese tema), sus cerillas no son precisamente santo de mi devoción, tienen muchísimos defectos. Las que compro, las 5H, en el Mercadona salen algo más baratas, a 0,90 cts. Las más grandes no recomiendo comprar porque el rascador tiene parte del iniciador, y con el tiempo puedes encontrarte con que, sobre todo si las usas muy de cuando en cuando, no puedas encenderlas y acabar la caja, lo cual es un desperdicio. Y si estás en un sitio que tenga mucha humedad, olvídate del asunto, porque dejarán de encender (absorbe toda la humedad el rascador).

    Respecto a Cricket…, la verdad es que no puedo opinar, mi encendedor actual es un Clipper (también sin regulador), marca española, recargable, y que su diseño -por mucho que digan en Clipper que es muy bueno- a mí personalmente no me agrada. Obviamente esto es discutible, ya que va en gustos.

    Por cierto Guti, tengo que pedirte disculpas por el link a Gaceta Ilustrada, es un gran problema… El correcto está aquí en Duraderos.

    Sobre los productos…, has hecho un repaso prácticamente a todo lo que tienen en Tres Estrellas, lo que es impresionante porque muy pocas veces se pueden ver todos reunidos en un mismo artículo. Me ha llamado la atención el Gel de Encendido, lo veo muy útil.

  2. Hola.

    No sabía que fueseis fumadores. (Aunque vuestros comentarios no signifiquen precisamente que lo seáis).

    Yo fumo dese hace muchos años, desgraciadamente…..

    Saludos.

  3. Antes de ser exfumador, y antes de ser fumador, era un apasionado del fuego Aqualung. Las hogueras, las barbacoas, las cerillas, los mecheros, y hasta las estufas. Es algo que todavía me dura, en especial con los encendedores. La sensación de poder disponer de fuego cada vez que te haga falta, me encanta. Tal vez suene prehistórico y lejano, pero me genera mucha tranquilidad ver la llama de un Zippo encendida.

  4. Hola Guti. A mi también me encanta el fuego, será por mi sangre valenciana.

    Hola Bianamaran. Gracias por tu consejo. Lo he intentado dejar varias veces y no he podido, por motivos de estrés y otros (Guti sabe a que me refiero), pero voy a hacerte caso e intentarlo una vez mas.

    Saludos a los dos.

  5. Creo que somos la última generación a la que nos gustaba el fuego Aqualung. Gracias a que de niños la mayoría fumaba, y era fácil conseguir estos instrumentos, experimentábamos con ellos. Incluso los adultos nos dejaban su encendedor para que «jugáramos» quemando cualquier cosa. Hoy sería impensable. Lo mismo que la mayoría fumando.

    Dejar de fumar es muy difícil, pero al final, tu mente siempre va a ser capaz de proporcionar excusas. Cuando estás mal, porque estás mal y lo necesitas. Cuando estás bien, porque ahora el momento se borda con un cigarrito. Cuando estás descansado porque te apetece. Cuando estás cansado porque te despeja… Racionalmente es incongruente. Ahora bien, es una droga, y como tal, se lo mucho que cuesta dejarlo, y sobre todo lo mucho que cuesta no recaer.

    Si lo vas a intentar, mis mejores ánimos!

  6. ojala lo consigas Aqualung, es duro pero cuando logras vencerlo el subidon es mayor que toda la nicotina del mundo. La libertad de estar en cualquier sitio y prescindir de tener que fumar es un alivio inmenso. Eso y que una enfermedad o un accidente pues… Son inevitables, pero dañar la salud por una adiccion como esa es triste. Ademas, piensa en lo que te ahorras en tabaco 😀
    Estoy seguro que tardes mas o tardes menos lo podras conseguir.

  7. por cierto no me gusta dar consejos, mas aun cuando son algo tan personales, cada uno hace su vida como quiere, por supuesto (o mas bien como puede y le dejan, para ser realistas), solo mira lo que mas te viene bien a ti mismo, Aqualung, y estoy seguro que entre ello no esta el tabaco. La cuestion no es venirte abajo y recaer, si recaes lo vuelves a dejar y asi hasta que cuando menos te des cuenta, lo acabes consiguiendo.
    Como bien dice guti, es algo no solo de costumbre, sino que al ser una adicción organica es muy duro luchar contra ella.
    Por desgracia el alcohol, que tanto daño ha hecho y hace a familias, es otro tanto de lo mismo.

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