Cuando escribí sobre el Parque de la Pegaso, me vino a la mente el anuncio del Pegaso Troner de su última época de existencia, y recuerdos de mi niñez de cómo los camiones cargados, apenas podían subir lo largos ascensos a muchos puertos de montaña.

Era una época en que los coches tenían del orden de 60 CV de potencia, y los camiones raramente llegaban a los 200 CV. Posteriormente el turbo lo cambiaría todo, así que me preguntaba, cuál sería el camión más potente de la actualidad. Influenciado por el cine y la televisión, daba por sentado que sería un Mack, esos trenes de carretera con morro en la tractora.

Pero no, estaba equivocado, y es que parece que al pasarse al diésel, han dejado de ser tan monstruosos. Tampoco es un Mercedes, como habría intuido en segunda instancia.

El camión más potente del mundo, es de los suecos Volvo, en concreto el FH16, que con 6 cilindros, 16,1 litros de cilindrada, llega a dar 730 CV de potencia a 1.900 rpm, y un alucinante par de 3.550 Nm, entre la 1.050 y las 1.400 rpm, que se reparte gracias a una caja de cambios automática de 12 velocidades.

Claro que me he limitado a camiones de serie y homologados para circular por carreteras, pero no quiero omitir el BelAZ 75710 con sus 4.600 CV, o incluso el Man de Antonio Albacete para el campeonato europeo de camiones con sus 1.200 CV.

Es decir, más del doble de par que un Bugatti Veyron Super Sport, y una potencia superior a la del Ferrari más potente del mercado, el F12berlinetta.

Volvo FH16: 750 CV.
Scania R730: 730 CV.
Mercedes Actros: 625 CV.
Mack Titan: 605 CV.
Iveco Stralis: 560 CV.
Renault Euro 6 T: 520 CV.
Daf XF Euro 6: 510 CV.
Man TGX: 480 CV.