Desde hace cuatro o cinco años, que uso como cubertería de diario los cuchillos Victorinox SwissClassic con dientes de sierra (filo dentado).

La decisión la tomé, incentivado en primer lugar por la calidad de los productos Victorinox, que había podido comprobar con sus navajas. La marca, además, me gusta, así que aprovechando que Manufacturas Muela, son distribuidores oficiales, tras verlos, me decidí por ellos.

Estaba cansado de filos que dejaban de cortar a los pocos meses, empuñaduras de plástico que se deshacían a los pocos lavados con agua caliente, o incluso mangos que se caían, o se desencajaban de la hoja.

Con un precio unitario de unos 3,5€, no son nada caros. Bueno, depende como se mire, porque si los comparamos con los que venden en los bazares a menos de 1€, lo son.

Aparentemente, no parecen nada del otro mundo. De hecho si no tenemos en cuenta los diferentes colores de los mangos de plástico (los tengo en todos los colores), nos parecerán unos cuchillos bastante anodinos. Apreciaremos el cuidado y la calidad de la hoja, aunque el plástico del mango puede que nos defraude.

Sin embargo, son todo apariencias, el plástico del mango es duradero, resiste lavados calientes y fríos, no pierde el color, y mantiene sus propiedades a lo largo del tiempo. El fijo de sierra, corta muy bien, y lo sigue haciendo durante años y años.

Son ligeros, y cómodos de usar, y la verdad que la gama de colores (verde, rosa, amarillo, naranja, negro, azul, rojo, …), nos puede dar un toque de variedad y alegría. Como cabría de esperar, las variantes son enormes, y altamente especializada: mondador (10cm, punta afilada y dientes de sierra); filetear (20cm, punta afilada y flexible); santoku (17cm, punta afilada y filo con alvéolos); pastelería (26cm, punta redonda y dientes de sierra); trinchar (19cm y punta afilada); salchichas y tomates (11cm, punta redonda y dientes de sierra); carne (12cm y punta afilada); mondador (10cm, punta afilada y dientes de sierra); mondador pequeño (8cm, punta afilada y dientes de sierra) o el de pan (21cm, redondeada y dientes de sierra).

Mi escogido es el modelo más genérico, y apto para todo, con la curiosa denominación de para tomates y salchichas, vamos que es tan apto para hortalizas blandas, como para carnes más duras. En cualquier caso, salvo para alimentos muy blandos, como el pan de molde, con el que casi ningún cuchillo puede, funciona perfectamente con un lomo de atún, o un entrecot.

De la misma marca, es más que recomendable el pelador universal, y otro accesorio imprescindible en la cocina, las tijeras. Ambos que van un poco más allá de las conocidas navajas multiusos.

Continuando el camino de la vajilla Duralex, es un paso más en la linea de la calidad, de precio razonable.

Una lástima que desde Victorinox no nos ofrezcan más artículos de cubertería como cucharas o tenedores, porque serían el complemento ideal de los cuchillos SwissClassic. No me quedará más remedio que buscar otra alternativa, cualquier sugerencia será bienvenida.