Que la mayoría de empresas tradicionales, aunque aseguren apostar por internet, no entienden el medio es un hecho.

A continuación doy mi testimonio personal con el portal de Gas Natural.

23/03/2005
Me dan de alta en el portal de Gas Natural, y recibo en mi buzón los datos de usuario y contraseña para acceder a la Oficinal Virtual. Unos datos que son generados automáticamente, y son muy fáciles de adivinar.

23/03/2005
Accedo con esos datos al portal, y veo que la titular es una persona ubicada en Cerdanyola, pero que no soy yo. Los datos que constan son en efecto de otra persona. Por algún error, le han asignado a ese usuario mi dirección de email.
De nuevo, quiero ser un buen ciberciudadano, e invirtiendo mi tiempo libre, desde el formulario de atención al cliente (no ofrecen ninguna otra ninguna forma de contactar más directa), les informo de la confusión que ha habido. El titular del servicio de Gas Natural no tiene nada que ver conmigo, ni a la inversa. Les insto a que traspasen a su departamento técnico las deficiencias que he obserbado en la asignación inicial de usuarios y contraseñas.

29/03/2005
Responden que para solventar mi petición debo aportar mi número de DNI, número de cliente, o de póliza.

29/03/2005
Contacto de nuevo con ellos, y les comunico que no volveré a perder más tiempo con este tema. Les recuerdo que no tengo ninguna obligación de facilitar ningún dato personal mío. Que me da igual si solucionan sus deficiencias de seguridad o no, y que no me importa que el verdadero titular del servicio no reciba las comunicaciones por email.
Pero que están obligados a borrar mi dirección de email de su base de datos.

30/03/2005
Me confirman que mi email ha sido de eliminado de su base de datos, ya que no tienen ninguna autorización mía para mandarme mensajes no solicitados (SPAM), y además porque se lo solicito (LOPD).

12/05/2005
Recibo el boletín de mayo de Gas Natural, enviado desde [email protected], que pertenece a Consupermiso.com, o sea que además han cedido mis datos a terceros.

12/05/2005
Me vuelvo a quejar por email. No entiendo como si me han borrado de su base de datos, vuelvo a recibir comunicaciones de ellos, que yo no he solicitado.
Concluyo que que ellos no tienen interés en solucionar el problema, y que parece que yo ponga más de mi parte que ellos mismos. Decido actuar, así que cambio la dirección de email que tienen en su base de datos, por la de ellos mismos ([email protected]).
Espero que ahora que el problema les afecta a ellos, se encargarán de arreglarlo.

13/05/2005
Responden a mi queja comunicándome que no pueden hacer nada sin mi nombre de usuario y mi NIF. De nuevo necesitan mis datos personales para poder solucionar un problema suyo.

Resumiendo
– Me mandan emails no solicitados a mi buzón.
– Solicitan sin motivo alguno mis datos personales.
– No dan acceso a la modificación y/o eliminación de mis datos en sus bases de datos.
– Ceden los datos a terceros.

Me lo parece a mi, ¿o presuntamente están infrigiendo muchas leyes?

Ellos no lo saben, pero el problema ha quedado solucionado por la vía alternativa, sin necesidad de dar ningún dato personal mío, y en menos de 10 minutos, que comparados con las más de 2 horas que he perdido lidiando con ellos por email, puede considerarse un éxito rotundo.