Estaba leyendo el anuncio del nuevo BMW M5 en Km77.com.

El coche es una berlina impresionante, que desarrolla 507 CV. Más que muchos Ferrari y más todos los Porsche, lo cual nos da una idea de su potencia.

En ese momento se me ha ocurrido la relación potencia/precio. En el mundo del automóvil se utilizan con frecuencia varias equivalencias de este tipo de forma que se puedan balancear conceptos: potencia específica, par específico, peso/potencia, …

Las revistas y webs del sector no dan información relativa a la relación potencia/precio. Es decir, lo potente que es un vehículo en relación con lo que cuesta. Podríamos simplificar la equivalencia como CV por millón de pesetas.

Así por ejemplo veríamos que el mencionado BMW M5 tiene una relación potencia/precio de aproximadamente 31, y mi coche de 48. Por tanto para lo que cuesta el mío es más potente (sin desmerecer al M5, por supuesto).

Vemos que la relación CV por millón se va haciendo más desfavorable a medida que el coche es más potente. Ya adelanté este hecho hablando del Nissan 350Z, donde comentaba que a partir de cierto nivel los coches se consideran deportivos o de lujo, y entonces su precio crece exponencialmente. O siguiendo con la equivalencia, la relación CV por millón es más desfavorable a medida que aumentamos la potencia. Que mejor que unos ejemplos para verlo claramente:

Fiat Seicento Active: El coche más barato en nuestro mercado, costando 1,1 millones de pesetas, y ofreciendo 54 CV. Relación CV por millón: 49.
Mercedes SLR McLaren: El coche más potente en nuestro mercado, costando 80,3 millones de pesetas, y ofreciendo 626 CV. Relación CV por millón: 7,79.

En pocas palabras, establecer como medida en la prensa especializada los CV por millón, u otra medida similar, aportaría a los potenciales compradores un punto de referencia que hasta el momento se obvia.