Si sois aficionados a los relojes, o si al menos alguna vez, os habéis dedicado a mirar en diferentes relojerías, os habréis dado cuenta de los casi increíbles descuentos que se pueden obtener. En internet, todo se multiplica, y las diferencias son aún más elevadas. Abismales. ¿Cómo es posible?

La mayoría de relojes que se venden actualmente, al igual que el calzado o la vestimenta, no son nada más que un artículo de lujo. Un capricho que nos podemos permitir. De no ser así, todos llevaríamos un reloj Auriol (Lidl) en la muñeca, una camiseta Tex (Carrefour), unos pantalones Unit (Hipercor y El Corte Inglés), un jersey Rebel Canyon (Amazon) y unas zapatillas deportivas Domyos (Decathlon).

Como consumidores, valoramos la marca por encima de casi cualquier otro aspecto. La mayoría preferiremos un bolso Gucci de mala calidad, antes que un Misako de calidad aceptable. Simplemente por llevar la marca. Nos gusta que nos vean conducir un Mercedes o con un smartphone de Apple en vez de con sus respectivas marcas blancas o marcas de cliente.

En cambio, en la intimidad, no nos da vergüenza limpiar con el fregasuelos de Día, cenar las pizzas de Eroski, o tomar yogures de Aldi.

No estoy descubriendo nada nuevo, es algo que todos sabemos, ¡incluso las propias marcas! Por ese deseo que generan, que nos incitan al deseo, y que se encargan de alimentar y acrecentar de diferentes formas. Paulatinamente van aumentando sus precios, y como cualquier bien de Veblem o de Giffen, así consiguen vender todavía más.

En el caso de la relojería, lo estudiamos con La evolución de los precios de los relojes a lo largo del tiempo, en donde vimos, que no había parado de aumentar.

Lo siguiente es una investigación realizada por mi mismo, de una compañía especializada en la importación de bienes de lujo, particularmente los relojes. Éstos, se ofrecen, incluso en forma minorista o al detalle. Nada nos impediría comprarles solamente una unidad. Incluso son capaces de servirlos desde su sede en el Reíno Unido, por lo que tampoco tendremos que preocuparnos de las aduanas.

Los descuentos que ofrecen sobre los precios de tarifa oficiales de las marcas, son excepcionales, increíbles, llegando hasta el 72%. Imaginaros comprar un reloj que se vende a 380€ en cualquier joyería premium de vuestra ciudad. Quizás podáis negociar en la tienda un descuento del 5%, quizás haya rebajas, y te ahorres un 20%. Pero esto va mucho más allá, es un 72%, pagarías 100€ por un reloj ¡cuyo PVP son 380€!

No voy a tener en cuenta las campañas de tipo outlet, es decir, productos que están descatalogados, y que se ofrecen a un precio mucho más ventajoso para liquidarlos. Exactamente lo que os expliqué con el Bulova Accu Swiss Tellaro. Recordad también, que hablamos de relojes originales y genuinos, no de falsificaciones o fakes.

Del listado que ofrezco, todas son referencias existentes en el último y vigente catálogo de sus respectivas marcas:

Diesel: 65% de descuento.
Dolce & Gabbana (D&G): 68% de descuento.
Emporio Armani: 70%-72% de descuento.
Ferragamo: 70% de descuento.
Fossil: 65% de descuento.
Guess: 66% de descuento.
Hugo Boss: 66% de descuento.
Longines: 34% de descuento.
Mark Jacobs: 65%-67% de descuento.
Michael Kors: 65%-72% de descuento.
Seiko: 58%-68% de descuento.
Skagen: 63% de descuento.
Timex: 65% de descuento.
Tissot: 39% de descuento.



Como veis, las cifras más apetecibles, son las correspondientes a relojes de marcas de moda. Obviamente, son las que cuentan con un margen más elevado. Lo que debe darnos que pensar, es que aún y todo, ¡ganan dinero con esos precios!

Encontramos algunas enseñas con bastante tradición relojera: Seiko, Timex o Tissot, y con unos descuentos, que igualmente saltan a la vista.

¿Cómo lo hacen? ¿Cómo consiguen ofrecer esos precios? A diferencia de lo anterior, que son datos verificables, la respuesta a esta cuestión, es más difícil de extraer. Se basa en mis propias conclusiones, en base a la poca información que este comerciante me ha dado.





Debido a la globalización, las marcas suelen fijar diferentes precios en diferentes países. En ocasiones, condicionados al poder adquisitivo de ese mercado, y en otros, por pura estrategia. En ese juego, intervienen también mayoristas, distribuidores, y obviamente, la percepción de la marca en ese país. Muchos conocemos que Citizen, tiene precios más elevados en Japón, que en España. Irónicamente, aunque su producción se lleve a cabo en el país del sol naciente. Entonces, si realizamos el pedido a la marca, en el país con mejores precios, tendremos un sustancial ahorro. Es lo que se denomina la importación paralela.

Los grandes volúmenes, ayudan a que la marca haga un mejor precio. Si un distribuidor realiza un pedido de 10.000 relojes, obtendrá un precio mucho mejor que si pide solamente 10. Si logramos una infraestructura que genere suficientes pedidos, podremos ofrecer mejores tarifas. Sin embargo, la mayoría de marcas, no quieren ver devaluado su caché, así que controlan los precios a los que se vende ese reloj al comprador final.

En el fondo, les da igual el precio que haya logrado la tienda, sólo les importa que en el escaparate el precio no baje de un mínimo. Si en una tienda A, el distribuidor vende el reloj a 150€, y la tienda lo vende a 200€, a la marca le parece bien. Incluso si en la tienda B, el distribuidor se lo vende a 100€, y la tienda lo vende a los mismos 200€, también esta bien.

Todo, mientras la etiqueta siga indicando 200€. Para venderlo a menos de 200€, hay que recurrir a otros canales, el mercado gris, basado en internet, en trastiendas, y en amigos y conocidos. No puede ser una actividad visible y manifiesta, pues en caso contrario, la marca cierra el grifo, y ya no se pueden hacer más pedidos.

Como las grandes marcas no son tontas, también controlarán nuestra distribución, por más amigos que seamos. Probablemente, debamos vender también la suficiente cantidad de relojes a su precio normal, para que les cuele que somos de fiar.

Evitando intermediarios (compra directa), y sin pasar por el distribuidor oficial de ese país, nos ahorramos directamente su margen. Obviamente, a las marcas, y menos aún a los distribuidores, eso no les gusta. Así que no queda otra opción, que negociar con un distribuidor, o ser tu mismo el propio distribuidor. Cuando tu eres el distribuidor, el fabricante pondrá los ojos en tu nuca, así que suelen usar la estrategia del doble canal. Distribuyen legítimamente a comercios minoristas, y otra parte de la mercancía, en forma paralela. Así consiguen hacerse con una mayor cuota de distribución, y nadie sospecha.

Como extra, también pueden aprovechar excesos de stocks. Si un modelo en concreto ha tenido poco éxito comercial, y se fabricaron muchas unidades, o si va a ser retirado del catálogo en breve, la marca puede decidir ofrecerlo a un precio más reducido. Puede que si es un nuevo lanzamiento, les interese también inundar el mercado con él, o motivar a sus distribuidores, de nuevo con una tarifa mejor. Ese suele ser el caso, cuando en una relojería ves rebajas del orden al 30%, o promociones de nuevos lanzamientos. Combina esto, con todo lo visto anteriormente, y sigue sumando. O mejor dicho, restando…

Por último está la ingeniería fiscal, ya sea defraudando, el total, o sólo una parte, o tributando en las areas geográficas que resulten más ventajosas. Menos impuestos = Mejores precios.

Ex extraño, pero nadie acaba perdiendo dinero. El fabricante, gana más, porque vende más unidades, que no conseguiría de otro modo. El mercante intermediario, se lleva su comisión. El usuario, consigue el reloj a mejor precio. Las consecuencias indirectas, también importan, menos tributos por impuestos, daño a los distribuidores de buena fe, daño a las tiendas finales. Pero el causante, está también claro. Los desorbitados precios que les ponen.

Actualizado a domingo 3 de junio de 2018. 11:03:
Añado el testimonio de una persona que dice estar dentro del mundo de la distribución de la marca Seiko.

El mercado gris lo crean las distribuidoras oficiales, el negocio es que es un pase de manos, por ejemplo: un vendedor xx que esta en EE.UU le hace un pedido a un distribuidor oficial de Seiko de digamos 1500 piezas, el distribuidor hace el pedido a Seiko Japon, cuando Seiko autoriza el pedido el distribuidor le pide el dinero al vendedor xx y le incluye su ganancia, el margen es de 5 al 10% normalmente, el distribuidor envía el pago a Seiko Japon descotando su parte, el pedido llega al distribuidor que tal cual lo recibe lo reenvía al vendedor, el negocio es pequeño pero no pones dinero tuyo ni corres riesgos, el pedido se confirma cuando el vendedor xx pago.

Algunos detalles de la operación:

El vendedor xx esta siempre en EE.UU, Singapur, Hong Kong porque no pagan impuestos de importación, o es muy baja o hay zonas francas libre de impuestos

El distribuidor oficial esta tambien en una zona franca y por lo general es un distribuidor oficial zonal, concentra pedidos de varios distribuidores oficiales de diferentes países, esto se hace para lograr mejores precios comprando en mayor cantidad y se tiene trato directo con Seiko Japan.

Los relojes la mayoría de las veces no tienen la caja original porque para ahorrar costos se envían en formato OEM, la caja oficial cuesta 5 dólares, y ocupa espacio, se ahorra esos cinco dólares y en el costo del envío.

Las tarjetas de garantía se entregan vacías en su mayoría de veces para que el reloj no llegue a un servicio oficial y no cause gastos, otras veces son selladas por un vendedor no oficial por lo que no sirven.

Los modelos básicos no tienen registro por parte de Seiko Japón a quien se distribuidor se vendió. Los modelos como los Prospex Seiko Japón lleva un registro de a que distribuidor se vendió.

Cuando un reloj Seiko Prospex por ejemplo aparece en un mercado diferente del distribuidor al que se vendió, el distribuidor oficial invadido reclama a Seiko Japon y se arma lió y hay sanciones.

Para tener un idea de costos, un Seiko SNZF17K1 cuesta en la puerta de fabrica de Seiko Japón unos 78,50$. A esto hay que ponerle los costos de envío al país, los impuestos de importación, la ganancia del distribuidor.