Despertador de viaje Casio PQ-65

Siguiendo el anterior artículo protagonizado por el Casio DQD-70B, continuamos hablando de despertadores Casio, hoy con un modelo de viaje, el PQ-65. La verdad que para la utilidad que quería darle al DQD-70B que era podérmelo llevar de viaje no cumplió su objetivo, y como despertador radiocontrolado prefiero el Grundig 795 Sonoclock. Así que repetí compra, esta vez decantádome por un modelo específico de viaje, el Casio PQ-65.

Su módulo es el mismo que el del DQ-745, con la salvedad de que el PQ-65 no tiene selector de melodías de alarma. Por lo demás, comparte especificaciones e incluso el manual de instrucciones es el mismo en ambos. La posibilidad de escoger melodías me parece un extra, pero no algo que necesite.

En esta ocasión hablamos de un modelo que ya está descatalogado. No sé decir que PVP tenía originalmente, pero me ha costado 15€, que me parece muy competitivo.

Estamos bien acostumbrados con Casio, así que el embalaje está muy conseguido, con una representación del reloj en la caja, e iconos resaltando sus principales funciones: LED, F/Cº, BEEP, SNOOZE, FULL/AUTO y 12/24.



La dotación es también muy completa, algo que siempre es un detalle bienvenido, el manual de usuario y la tarjeta de garantía en varios idiomas, y dos pilas AAA (R03) que son las que requiere para su funcionamiento.



Se ofrece en diferentes combinaciones de color, todas ellas con el gris como base. Esta versión completamente plateada se denomina PQ-65S-8DF. Su principal atractivo es que es plegable. Así que si ya de por sí es muy compacto, cuando lo plegamos todavía más. Una ventaja añadida de ello es que plegado el LCD queda protegido, así que lo ponemos meter en la maleta o en la mochila sin demasiadas precauciones. Tiene unas medidas de 88mm X 72mm X 90mm (en uso) y 90mm X 72mm X 24,5mm (plegado). Pesa 98g, que lo convierten en un instrumento también muy ligero.



Respecto al DQD-70 ganamos el termómetro, que al igual que el Casio ID-15S, con visualización a elegir entre grados centígrados y Fahrenheit. Es el compañero perfecto para una noche de hotel, nos despertará con total seguridad, y podremos tener controlada la temperatura de la estancia.



La pantalla aprovecha muy bien el espacio disponible, y los dígitos son tan grandes como podrían serlo, resultando extremadamente legibles, y ofreciendo ajuste de contraste. Incorpora luz LED para poderlo ver a oscuras. Incluso utilizándola, Casio especifica una duración de pila de 1 año. La misma que en otros modelos que montan pilas AA en vez de AAA lo cual está muy bien.



Los puntos débiles de este despertador, empiezo a pensar ya que sean inherentes a Casio. La poca precisión de su módulo (+/- 60 segundos/mes), el formato de fecha no configurable (solamente MM/DD), el día de la semana en inglés (aunque con tres letras), o la ausencia de señal horaria. En un reloj así, entiendo que la alimentación solar no proporciona ningún beneficio. Sin embargo, que no sea radiocontrolado es más importante. De ser Multiband 6, nos permitiría despreocuparnos a la hora de poner la hora mientras viajamos, incluso si visitásemos diferentes zonas horarias.



Debo reconocer que el peculiar ajuste de fecha y de hora que ya conozco con los ID-15S y los DQD-70B empieza a parecerme intuitivo. Me imagino que solamente era una cuestión de habituarse.



Quizás en los modelos actuales, el DQ-981 sea más completo, ya que incluye además higrómetro.

Tienes aquí la descarga del manual (621 KB. en formato PDF).

4 comentarios en “Despertador de viaje Casio PQ-65”

  1. Yo tengo por ahí guardado (sin las pilas) uno de estos de viaje. Pero de Oregon Scientific. Lo saqué a principios de siglo con una tarjeta de estas de puntos por repostar y demás. Ese sí es radiocontrolado, al plegar no protege el LCD porque tiene otro diseño (aunque la pantalla en sí va protegida por cristal de resina). Sí que tiene una funda de simil piel para guardarlo.

    Lo que no logré en su día es que sintonizara al menos en casa con el reloj atómico. Raro, cuando el Pro Treck o la estación meteorológica sí lo hacen sin mucho problema, aunque mi zona no la mejor y más propicia para su recepción. Desde mi mesita de noche el tiempo que me hizo de despertador, no sintonizó casi nunca xD. Pero iba en hora, al minuto eso sí. No recuerdo tener que andar corrigiéndosela.

    Para ser un chisme tan pequeño, con dos AAA creo que funciona también (que vienen a ser en alcalinas como unos 800-900 mAh de capacidad cada una más o menos) y que si la sintonización falla lo intentará durante varias veces de madrugada cada día, más los usos de alarma, algún uso de luz de madrugada (retroiluminación azul en el caso del mío). Le duraba el par de pilas bastante. Y antes de dejarte tirado, se tiraba varios días funcionando igual, pero indicando en pantalla que ya tiene las pilas bajas.
    Como ves, por esto último, fue mi despertador durante unos añitos tras terminar quemado de cómo iba la involución de los radiodespertadores típicos. xD

    Mi Oregon no tiene termómetro. Sí fecha. Y horario mundial y dual. Y esto último sí que es un poco desconcertante en su ajuste, porque por alguna razón que desconozco, no se cuadra la zona horaria local elegida con la hora de verano correcta cuando tocaba activarle la función DST (ya que la radiofrecuencia pues no solía pillarla en mi casa). Era algo extraño que no logré ni con manual delante averiguar por qué sería, o es que hay algún «bug» por ahí.

  2. Si que es raro ese defecto de tu Oregon Scientific Alejandro, porque DCF emite si estamos en DST o no. Así que suena a bug, o a fallo de diseño del módulo.

    Con los smartphones están desapareciendo o reduciendo su oferta multitud de aparatitos especializados que eran mejores, al menos parcialmente.

  3. Sí que era raro, Guti. Hace dos días me acordé y le metí dos pilas y sincronizó manualmente sin problemas desde más o menos el mismo sitio desde el que sincroniza bien mi PRW-1500 regularmente (de madrugada eso sí). Y aún siendo final de la tarde con luz solar, a día de hoy pillaba fácilmente tope de señal (5 ondas de 5 en el inocuo de la antena). Supongo que quizás en su día no estaban las señales de los relojes atómicos en su mejor época, porque otra no me explico. Con la novedad, pues es realmente el primer reloj que entró en mi casa radiocontrolado lo probé la leche de veces en diversos sitios, ventanas, orientación, de día, de noche… y nada, eso no cogía ni para atrás.
    También es peculiar en los idiomas disponibles para el modo de visualización con el día de la semana en tres letras (o con día o con los segundos): inglés, francés, alemán o italiano.

    Es un modelo Oregon Scientific RM-822. Ya tiene sus años… Pero eso, 2 pilas AAA, y el tamaño pues cuando se pliega su base (y a la vez interruptor de la luz azul de la pantalla al bascularlo hacia atrás a tope sobre ella) ocupa en su funda más o menos lo que una calculadora de bolsillo de las pequeñas (pero no de las que son casi una tarjeta de crédito).

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