Después de varias luchas internas entre el equipo de Nullsoft, y el actual propietario AOL, parece que finalmente, y como era de esperar, todo está llegando a su fin.

Según lo publicado en Betanews, la mayoría de los desarrolladores que llevaban tiempo en Nullsoft desarrollando el Winamp, ya han abandonado la compañía.

Viendo esto, no se espera la aparición de nuevas funcionalidades en el reproductor, sino simplemente correcciones y mejoras menores llevadas a cabo por los nuevos programadores que todavía quedan en plantilla.

Todo indica que AOL, tiene facilidad para destrozar buenos productos como hiciera Novell en su tiempo. De momento ya hundieron el navegador Netscape, la red Gnutella, el P2P seguro Waste, el cliente de mensajería instantanea ICQ, … y ahora el reproductor de medios Winamp. Solamente les falta su propio cliente de mensajería instantanea para acabar de tirar por la ventana toda la inversión realizada en tecnologías digitales.

No puedo calcular el dinero que AOL ha perdido (o dejado de ganar), con su gestión de entornos tecnológicos, pero solamente la compra de de Nullsoft les supuso 100 millones de dólares. ¡Como para perderse sumando!

Como opción de futuro para los seguidores de Winamp, lo más parecido que os queda es Quintessential. Si preferís centraros en la música y no en un interfaz atractivo, os recomiendo personalmente Foobar2000.

La noticia me afecta sobre todo a nivel emocional. No es justo que sigan ocurriendo este tipo de acontecimientos, ni es fácil ver "morir" al reproductor que popularizó la música en los PCs dentro del sector de gran consumo, a pesar de que yo ya llevo más de 1 año sin utilizarlo. Ahora que todo estaba bien encaminado con la reciente versión 5, y parecía que se había retomado el camino iniciado por la versión 2, van y lo destruyen.

Faltará ver que pasa en los próximos días, y sobre todo estar atento a cualquier comunicación oficial que surja al respecto. De momento, en la web de Justin Frankel, el fundador de Nullsoft, no se menciona nada del asunto. Ojalá se libere en breve de forma misteriosa el código fuente del programa. Como ocurriera en su día con Waste, NSIS y Gnutella, sería como si a todos nosotros, AOL nos hubiera pagado un reproductor que instalar en nuestros PCs, aunque sea de una manera indirecta.