Los que me conoceis de cerca, ya sabeis que desde hace algún tiempo soy un ferviente defensor del formato de audio OGG.

A continuación os expongo mis argumentos:

1) Ocupan menos espacio: A igualdad de calidad, un archivo codificado en formato OGG ocupa menos espacio que un MP3. Por ejemplo mi oido, a partir de 160 kbps en MP3, no es capaz de notar pérdida de calidad por la compresión comparándolo con el CD sin pérdida. En OGG con solamente 128 kbps ya obtengo el mismo resultado. Es decir, ocupan un 20% menos. Por lo tanto una canción tipo que ocupe 5 Mb en MP3, se me quedaría en 4 Mb en OGG con equivalente calidad.

2) Es un estandar abierto: MP3 es un formato propietario de Fraunhofer y de la misma forma que obligan a pagar royalties por los programas que codifican audio en formato MP3, puede llegar un momento que también quieran cobrar por decodificarlo, es decir ¡por escucharlos!
Te puede sonar disparatado, pero algo parecido estuvo a punto de pasar con el formato gráfico GIF y Unisys.
En cambio OGG es gratuito, no propietario y de código abierto.

3) Es igual de compatible: Los programas que usamos habitualmente para reproducir música en formato MP3 como el WinAmp, el Foobar2000 o el Sonique por citar solo unos pocos, también soportan OGG.

4) Está mejorando: MP3 es un formato que está estancado y no mejora. Tan solo van apareciendo codificadores más veloces y de mejor calidad, pero el formato sigue como el primer día. OGG va actualizando su especificación con nuevas características a medida que pasa el tiempo. La última versión hasta el momento es la 1.0.1 y en breve se espera que aparezca la 1.1.0.
Windows Media, o Real Audio, también mejoran, pero impulsados solamente por una compañía privada.

5) Demos un voto de confianza: Cuanto más usemos OGG, y más interés nos cause, más soporte le darán otras compañías en sus productos (reproductores portátiles, mejores codecs, …).