Después de haberos traído Diamantes positrónicos ambientado en el mundo robótico de Asimov, hoy publico Entrevista a Frederique Gernot de Eternium. Un relato que se desarrolla en los escenarios de El Imperio: Relatos cortos I creado por Bia Namaran.

Continúa con el juego de la falsa nota de prensa Casio lanza el Collection con más historia, porque en este caso estamos ante una entrevista, pero totalmente ficticia.



(Suena durante diez segundos una música de sintetizadores de fondo donde. En el ritmo principal se percibe el tic-tac de un reloj).

— El tiempo nos condiciona, pero es lo que hacemos con él lo que nos define — emite una voz neutra.

Buenos días amigos de Radio Ibérica Portugal. Son las once en punto, esto es Guardatiempo, y yo soy Adão Gonsalves.

Como la semana pasada, continuamos desplazados en Basilea, dando cobertura a la feria de relojería Baselworld.

Hoy nos encontramos en el VIP Lounge de Eternium. A mi lado se encuentra Frederique Gernot, el Mestre Horloger de la marca. Un nombre que no necesita presentación alguna para todos los oyentes que semana a semana nos siguen puntualmente.

Buenos días maestro Gernot.
— Buenos días Adão, y un saludo a todos los oyentes del programa Guardatiempo de Radio Ibérica Portugal.

Año tras año siempre vemos alguna presentación que nos asombra. No me sorprende que nuevamente haya venido de la mano de Eternium.
Para mí es un orgullo poder formar parte de una compañía que no solamente dispone de los medios para estar en primera fila en cuanto a alta relojería, sino que además tiene la obligación de hacerlo.
— En esta edición de Baselworld aquí en Basilea, hemos presentado tres modelos nuevos, pero supongo que se refiere al Eternium Summa.

Así es señor Gernot. El Summa, un reloj que no para de asombrarnos. Y por favor, le ruego que me tutee.
— Por supuesto, como desee.

Como espacio radiofónico especializado en relojería, estoy seguro que nuestro público va a preferir que empecemos por el final. El calibre de la gama Summa. ¿De dónde surge la idea?
— Ciertamente llevábamos trabajando en este calibre 1975 desde hace más de 10 años. Por supuesto no tenía ese nombre todavía. Con el paso del tiempo, ha ido incorporando las mejoras que se han desarrollado para algunos otros calibres.
Quizás la tendencia actual en la alta relojería de ofrecer movimientos de frecuencia baja es lo que más nos estorbaba. Queríamos volver a los 36.000 vph que gozaron de cierta popularidad durante la década de 1.970.

¿Entiendo que es por eso la denominación de calibre 1975, por los 36.000 vph en esa década?
— En realidad, no Adão. El 1.975 es un pequeño homenaje que me han permitido en Eternium. Mi año de nacimiento.

Sin lugar a dudas un signo del esfuerzo y el cariño que ha puesto en este reloj.
— Por supuesto. Toda creación que sale de nuestros talleres se lleva algo de mí, pero el Summa es mi predilecto.

Supongo que Cécile Rodiere, la nueva Directora Ejecutiva de Eternium habrá tenido mucho que decir en este proyecto.
— Como te comentaba, es un proyecto en el que llevamos ya tiempo trabajando. Naturalmente, la señora Rodiere con su dilatada experiencia ha sido un apoyo fundamental para nosotros.

Su padre, estará encantado.
— Gran parte de lo que hemos logrado fueron ideas que él ya tenía en la cabeza. Yo sólo las he llevado a cabo.

¿Cuál diría usted que ha sido el principal reto en el calibre 1970?
— Todo él ha sido un reto. Si partimos de la premisa misma, esto es, lograr un reloj completamente mecánico que fuera tan preciso como uno de cuarzo, es de por sí algo tremendamente complicado.

Teníamos modelos que estaban en +/- 2 segundos/día. Una precisión excelente, y harto difícil de conseguir. Sin embargo, queríamos mejorarla, al menos en el doble.

Pretendíamos que el propietario de un Eternium Summa, o de cualquier otro reloj que en el futuro pueda equipar el 1975 o alguno de sus derivados pudiera despreocuparse de los desfases horarios durante largas temporadas.

Era relativamente sencillo de lograr usando componentes electrónicos, ten en cuenta que los relojes electromecánicos existen desde hace muchos años. Pero eso no supondría un reto. Como bien sabes, en Eternium nos caracterizamos por relojes puramente mecánicos, así que tampoco era algo que fuera con nuestra visión.

Si los relojes mecánicos tenían algún inconveniente, éste era su precisión, algo que con el Summa, no va a ser problema.

Y han superado expectativas, porque medio segundo al día no es el doble, sino el cuádruple.
— Sí. Es algo que mi equipo y yo nos dimos cuenta en la fase final del desarrollo. Los resultados fueron tan buenos que decidimos enfatizar un poco más en la precisión.

Considerando que la mayoría de países cambiamos la hora cada 6 meses, en ese momento el Summa tendrá un desfase máximo de un minuto y medio, algo muy razonable, y que el dueño aprovechará para corregir cuando haga el cambio horario.

¿Todo ello gracias a los 36.000 vph?
— No sólo eso. En el mercado ha habido relojes a esa frecuencia por décadas, tanto nuestros como de otras marcas. Pero sí diría que ese es un factor importante.

El resto de factores serían un diseño muy avanzado, en donde confluye nuestra experiencia y la tecnología informática actual, que nos ha permitido realizar multitud de simulaciones, y naturalmente, unas aleaciones mucho más controladas.

A nivel organizativo, hemos tenido que intensificar los ya de por sí muy estrictos controles de calidad en la fábrica, lo que nos permite garantizar que esos movimientos lleguen en su rendimiento óptimo a los relojes.

Hay otra característica importante que no menciona, su reserva de marca.
El 1975 tiene una reserva de marca de 8 días. Es una cifra excelente, pero que siendo honestos ya teníamos en otros relojes de pulsera. Técnicamente el reto es llegar a esa cifra con la alta frecuencia de la que hablábamos. Como sabes, a mayor frecuencia, mayor energía.

Podemos decir que, de manera general, una frecuencia de 36.000 vph, necesita un 25% más de energía que una de 28.800, por lo que, si bien en cuanto a precisión hemos multiplicado por cuatro nuestra marca anterior, en lo que se refiere a autonomía ha mejorado un 25% nada más.

Cuando trabajas en un proyecto, no puedes centrarte en mejorar todos sus aspectos, porque de hacerlo nunca terminaría. Pensamos que ocho días de autonomía es más que suficiente para nuestros usuarios, que pueden estar tranquilamente más de una semana sin usar el reloj.

Perfectamente, porque para minimizar su impacto, el calibre tiene un indicador de reserva de marcha.
— Hemos optado por colocar el indicador de reserva de marcha en la parte trasera. Como complemento a la tapa de exhibición, que no solamente permita apreciar su ingeniería y acabados, sino además consultar la cantidad de carga que tenemos disponible en el muelle real.

La lógica que hay detrás es que preferimos aprovechar el espacio en la esfera para aquello que es importante cuando tenemos el reloj puesto. Saber la hora. Siendo un mecanismo automático, y además con un sistema de carga muy eficaz, una vez en la muñeca podemos olvidarnos de él. Aunque nuestros clientes lleven una vida muy tranquila y sedentaria, el 1975 será capaz de cargarse.

Entonces pensamos que el indicador de carga sólo tenía sentido cuando nos quitábamos el reloj. Y ahí sí que podíamos colocarlo en la parte posterior.

— Ha mencionado usted la complicación de indicador de reserva de marcha, pero no es la única…
— No, claro que no. Lo principal es que el 1975 incorpora un calendario perpetuo. Pese a la complejidad que entraña, volvemos a lo que buscábamos con él. Un reloj con el que nuestros clientes no tuvieran que preocuparse. Así que no debemos ajustar el día en los meses de menos de 31 días, ni tan siquiera los bisiestos con febreros de 29.

El calendario perpetuo se complementa con un indicador de fecha y día de la semana grande situado a las 3 como viene siendo habitual. El Grande Date en el día de la semana y del mes, de cara a la construcción exterior nos permite evitar las lupas de aumento, y mejoran la visibilidad de los mismos. Pienso que un reloj debe cumplir su cometido lo mejor posible y cuanto más legible sea, mejor reloj será.

Pero todavía hay más funciones, ¿no es cierto?
— Correcto. Tiene un indicador de mes como subesfera a las 9, y un indicador de fases lunares combinado con horario de 24 horas a las 6.

No podría haber sido más completo.
— Eso es lo que nos dice, a lo que yo respondo que todavía nos queda espacio situado a las 12. Al ser un calibre modular, en Eternium lanzaremos relojes con variantes más y menos complicadas.

Puedo adelantarte que habrá un reloj de tipo buceo, prescindiendo de las subesferas.

Ese es el sentido de la campaña publicitaria que habéis lanzado junto a la presentación del modelo aquí: “¿Cómo quieres tu Eternium?”
— Sí. La idea del departamento de comunicación y mercadotecnia era que el público, tanto clientes, como potenciales clientes, entusiastas y la gente en general pudiera decidir qué hacer con ese espacio libre a las 12.

Como has podido ver, lleva el logotipo específico para el Summa, pero pensamos que la misión de un reloj son las funciones relacionadas con el transcurso del tiempo. No mostrar la marca, que como puedes apreciar es muy pequeña.

Es una ventaja que tenemos en Eternium, nuestros relojes son reconocibles por su diseño, y por sus características técnicas. No nos hace falta tener que ir bombardeando a los propietarios. Si me permites la comparación, es como conducir un Tung. La gente lo reconoce por su exterior y sus características, y no necesitan que le digamos que es un Tung.

Los que lo compran, lo hacen también por el mismo motivo, su diseño, y su rendimiento, no por la marca.

Hemos recibido sugerencias muy interesantes en la web creada a tal efecto. Lamentablemente algunos son imposibles si queremos mantener la esencia del Summa.

…¿Cómo cuáles?…
— La repetición de minutos es una de las que están descartadas. Buscamos un reloj que pueda usarse para todo, y la complejidad del repetidor de minutos y su sonería asociada nos obligaría a hacer un reloj más alto, y que no podría llevarse cómodamente con traje.

También me han mostrado la adición de un cronógrafo, una función imposible de representar en un reloj analógico usando sólo el espacio disponible para la subesfera de las 12. Es decir, en este caso no es una complejidad técnica. Tenemos capacidad suficiente para agregar un módulo cronográfico al 1975, pero sencillamente no podríamos mostrar la información asociada: segundero, totalizador de minutos, de horas, …

Nos ha llegado también la idea de aplicar el cambio de hora de verano y de invierno automáticamente sobre la base del calendario perpetuo. Algo que, si bien es factible, deberemos estudiar más detalladamente. No acaba de convencerme por el hecho que en cada país el cambio se hace en fechas diferentes. De algún modo, tendríamos que dar la posibilidad de ajustarlo al país en donde va a estar, y entonces ya no tendría sentido cuando el cliente pasara el período de cambio fuera del país en el que se calibró.

¿Podrían hacer que el usuario seleccionara su país?
— Podríamos hacerlo. Aunque sería complicar su uso notablemente, añadiendo botones para proceder a ese ajuste. Es por lo que te decía que no lo descartamos, pero tenemos que estudiarlo.

Y cómo funciones interesantes?
— Como opciones viables puedo comentarte una subesfera con una segunda zona horaria, algo que si quisiéramos se podría representar con una cuarta manecilla principal.

Hay muchas otras, pero suelen ser características en las que predomina más su complejidad, que su utilidad. Las funciones astronómicas, son muy complicadas en el sentido mecánico, ¿pero realmente es algo útil para quien lleva el reloj?

Resulta curioso que siendo el Summa un reloj resistente al agua 300 metros se vaya a lanzar un reloj de buceo.
— Para nosotros esos 300M es lo que nos da tranquilidad ante cualquier eventualidad. No queremos pensar en que el yate de sus dueños se hunda con ellos y el reloj dentro. Pero podemos decir que en el improbable caso que el reloj cayera al mar, no ocurriría nada grave con su maquinaria.

No es un reloj diseñado para las actividades acuáticas, pero tampoco las limita. Hablamos de polivalencia también. Un guardatiempo que igual pueda servir para ir a un coctel de etiqueta, que para darse un chapuzón en la piscina.

El reloj diver en el que trabajamos es algo completamente distinto. Un reloj de tipo deportivo, y enfocado a ese tipo de actividades, donde como cabría esperar, su hermeticidad será muy superior.

En cuanto al exterior, el reloj está fabricado con titanio.
— Sí. Pienso que el titanio es el material ideal para un reloj de pulsera. Muy ligero, muy inoxidable, aislante del frío y del calor, y resistente.

Cuando te pones el Summa, no sólo tienes la sensación de un reloj delgado, sino que además es muy ligero gracias a su construcción. Es un gran reto, porque el calibre y los cristales de zafiro frontales y posteriores tienen bastante peso. Pero lo hemos logrado.

Sin embargo, el titanio se ralla fácilmente.
Tienes razón. Pero eso es algo que incluso a nivel industrial está superado con diferentes aleaciones de este metal, o con recubrimientos en el exterior. Y ni más ni menos eso es lo que hemos hecho.

Eternium significa eterno. El reloj que es para siempre. ¿Es ese el sentido de la marca?
— Eso habría que preguntárselo a los hermanos Cabot cuando en 1812 fundaron Eternium. Yo te diría que lo que es para siempre es el propio tiempo.

Los relojes Eternium, pese a todos nuestros esfuerzos de diseño, el uso de los materiales más selectos y las pruebas a los que los sometemos son relojes tremendamente duraderos. Muy longevos si lo prefieres. Pero mentiríamos si dijéramos que son eternos, porque nada físico lo puede ser.

Con un buen mantenimiento estimamos que pueden durar muchos siglos.

¡Vaya! Siglos. Eso para mí es eterno. Hace unos días mi compañero Tiago Gomes le preguntó a Cécile Rodiere sobre los precios del mantenimiento de un Eternium, pero no supo concretarle.
— Escuché esa entrevista con la misma señora Rodiere en las oficinas de Ginebra.

No llevo directamente el asunto de los precios, y tal vez acabaría engañándote. Es algo que si te parece podemos comentar con el departamento de revisiones.

¿Puede decirme entonces cada cuanto son necesarias las revisiones de mantenimiento?
— Dependen del modelo, y del uso que se le dé. En todos nuestros relojes viene detallado en el manual de mantenimiento.

Sí que puedo decirte que en el caso del Summa, que a ese nivel es un reloj muy exigente por sus características internas, prevemos una revisión cada entre 3 y 7 años. Ahí entra desde el cambio de juntas y revisar que su estanqueidad y hermeticidad para garantizar que sigue cumpliendo nuestros estándares; hasta revisar el calibre.

Eso sería lo básico, como cualquier otro aparato mecánico. En esa revisión veremos que tareas adicionales, si es que hay alguna, pueden ser necesarias. Es donde entra en juego el uso que haya tenido el reloj en esos años. Si se ha enfrentado a muchos campos magnéticos, como los detectores de metales de los aeropuertos, será necesario desmagnetizarlo. Piensa que tenemos clientes que podría decir que se pasan el día viajando y, por tanto, en contacto con esos campos.

Puede ser necesaria una limpieza, un engrasado, o el cambio de alguna pieza del calibre que se haya dañado.

En la parte externa, si el reloj ha recibido un golpe, probablemente su dueño quiera restaurarla y que luzca como el primer día.

Para que te hagas una idea, no es lo mismo un Tung que su dueño lo lleva al circuito cada domingo, y que entre semana es el que le lleva a su despacho, que otro que solamente lo va a sacar uno o dos días al mes. Cuanto más intensivo es el uso, mayor desgaste, como le explicaba Cécile Rodiere a tu compañero.

¿No teme que un reloj como el Summa acabe perjudicando a Sunoyi o Electrada, que también son propiedad de las señoritas Sjöberg?
— En absoluto. No hay temor alguno, ni por parte de Eternium, ni por los grupos ASSI e INSI. Lo que buscamos con este reloj es justo lo contrario. Que alguien que quiera un reloj mecánico porque valore su ingeniería y su técnica, y que admire las creaciones de nuestra marca, pueda tener un reloj que cumpla todas sus necesidades sin tener que acudir a un reloj inteligente o digital como los de las marcas que has mencionado.

El Eternium Summa, satisface esas necesidades de precisión, autonomía y funciones de una forma nunca antes lograda en conjunto.

Para aquellos clientes cuyas necesidades en un reloj vayan más allá de las funciones temporales de un reloj, o de aquellas que puedan desarrollarse mecánicamente, Electrada y Sunoyi tienen relojes muy completos.

¿Se refiere usted a conectividad Bluetooth? ¿GPS? ¿Podómetro? ¿Monitor de sueño?
— Si, así es. Aunque el podómetro sería algo que podríamos agregar mecánicamente, y de hecho en los años 40 y 50 fabricamos algunos modelos, entendemos que no es la función de un reloj.

En cuanto al resto que mencionas, son tecnologías propias de un ordenador, tableta o teléfono inteligente. Basadas en la electrónica, y por tanto imposibles en mecanismos de relojería mecánica.

Precisamente esa fue la sugerencia de función que he enviado a la web hace como una hora.
— Muy interesante, y mucha suerte. Al menos esta mañana cuando me las mostraron no figuraba en las sugerencias recibidas. Probablemente hayas sido tú el primero en enviarla.

Recordamos a todos nuestros radioyentes que el ganador de la campaña, aquel que haya sido el primero en enviar la función que finalmente sea escogida, ganará el Eternium Summa que la equipe.

Gracias señor Bernot. Ha sido un gran placer poder conversar con usted. Espero verle en el próximo Baselworld y que pueda reservarme algo de tiempo.
— Esperemos que así sea Adão. Puede que el próximo año hasta te deje tutearme. (Risas).

FIN

NOTAS
Me apetecía mucho poder escribir algo ambientado en el entorno de El Imperio de Bianamaran y las hermanas Sjöberg. Después del cuento “La fábrica de juguetes”, era lo mínimo que podía hacer para devolver el favor al autor.

La idea es poco original, puesto que parte de la “Entrevista a Cécile Rodiere” que ya pudimos leer, pero sí es cierto que agrega algunos elementos que me gustan. Como la relojería en profundidad.

Aprovecha mi experiencia llevando a cabo entrevistas relojeras reales, y por el bien del lector, espero que se note.

1975 es el año de mi nacimiento, Guardatiempo es un proyecto que estoy comenzando, y que no sé si algún día llegará a ver la luz.

Frederique Gernot es hijo de uno de los dos maestros relojeros aparecidos en “El Imperio 2: El secreto”. La denominación Summa es latín clásico, para no desentonar con Eternium, significa lo máximo. El nombre de Frederique, está inspirado por Frederique Constant, y si bien quería haberle llamado Antoine en homenaje al fundador de la actual Jaeger-LeCoultre me pareció que no quedaba tan bien.