Eschenbach o Eschenbach Eyewear es una poco conocida empresa, al menos en España, que se dedica a la fabricación de gafas de ver, y también de sol de excelente calidad. Tras las Persol 3152S, como ejemplo de las gafas de sol, hoy hablaremos de las Eschenbach TITANflex 3666 de ver.

En Núremberg, en el año 1913, Josef Eschenbach comenzó a comercializar productos ópticos e instrumentos de precisión. A partir de 1923, fue su hijo Rudolph Eschenbach el que tomó las riendas del negocio. En 1962, el hijo de éste Gerd Eschenbach tomó el relevo de la empresa, y después lo haría Walter Eschenbach, su hijo.



En 1988, revolucionaron el sector óptico adoptando el uso de TITANflex, una aleación de titanio muy flexible, pero además capaz de mantener la forma (memoria), por lo que conmemoran su 30 aniversario. Hay cierta controversia sobre si fue Eschenbach Optik GmbH la primera compañía en utilizar este material, o bien lo fue la japonesa Sabae.

En 1999 se vende al grupo de inversores Hannover Finanz, y en 2011, éstos lo hacen a Equistone Partners Europe (el fondo de inversión inglés antes llamado Barclays Private Equity), y aunque ya no es una empresa totalmente familiar como Randolph Enginnering Inc, una parte sigue estando en manos de sus descendientes.



Eschenbach Optik, produce y comercializa también las marcas Jos. Eschenbach (JOS, Brendel, Marc o’ Polo, Humphrey´s, Freigeist, Ocean Blue o Fineline. Sorprende por tanto que siendo líderes en su Alemania natal, teniendo una gran fortaleza en un mercado tan exigente como el estadounidense, y que contando con el apoyo económico de un grupo de inversiones, en España y otros países europeos, Eschenbach Eyewear siga siendo tan desconocida, y en lo que a mi respecta, si cuando compré las Timberland TB-1019, hubiera conocido la marca, me habría ido a por ellas.

TITANflex es de hecho la marca/gama destinada al público masculino de Eschenbach, donde se apuesta por las monturas de última tecnología y con máxima innovación. Se desarrollan, diseñan y construyen en las propias instalaciones de la marca en Nuremberg, por lo que estamos hablando de unas gafas con los elevados niveles de calidad del Made in Germany, en donde aproximadamente el 80% del proceso manufacturero debe realizarse a mano.

Puede que pienses que además serán carísimas y súper difíciles de conseguir. Ciertamente se trata de buscar un poco, pero a ese respecto, hay dos buenas noticias.

Empecemos por el principio… Las gafas se presentan por separado, una bolsa plástica con los lentes en si, y otra con el estuche. Un pequeño folleto y un díptico en varios idiomas (alemán, inglés, francés, italiano y español), nos da las claves básicas sobre la tecnología TITANFlex, y todo el trabajo de desarrollo que hay detrás. Como muestra de la ordenada mentalidad germana, cada pieza está numerada para así acabar formando el conjunto: 829360, 829361, …





La experiencia óptica de Eschenbach se nota hasta en sus especificaciones. Tradicionalmente los fabricantes dan dos o tres cifras de medida, Eschenbach da cuatro (ancho en mm del cristal, ancho en mm del puente, longitud en mm de la varilla y altura en mm del cristal), ofrecen el modelo 3666 en 3 tamaños diferentes: 45/22/140/35 (cadete), 47/21/140/38 (pequeña) y 49/21/145/40 (estándar). A nivel estético, se ofrece en cinco colores: 10 (negro), 20 (dorado), 30 (gris plomo -gunmetal-, 50 (violeta) y 71 (azul). Es decir, en este caso hablamos de las Eschenbach TITANFlex 3666 30 49.

El mimo por los detalles lo vemos hasta en el estuche que proporciona la marca. Con un acabado exterior agradable y adherente que luce discretamente la marca TITANFLEX en un bajorelieve. El interior va recubierto de terciopelo negro, muy elegante y con un adhesivo con los datos del fabricante, una señal de que se sienten orgullosos de lo que hacen.



El mayor atractivo de estas gafas de vista, son su material de base, como os decía, el TITANflex que fue un desarrollo creado por la NASA, y que hasta la llegada de Eschenbach, solamente se había utilizado en la ortodoncia, la industria médica y la aeroespacial. Soy un gran defensor del titanio, no solamente es ligero y resistente, sino que además es antialérgico, muy antioxidable, y poco conductor del calor. En invierno no hay cosa que más me moleste que ponerme unas gafas o un reloj que está frío, por ese motivo se suele decir que el titanio es un material cálido. Llevo más de 35 años usando gafas, y de todas las monturas que he probado, que han sido muchas, me quedo con el titanio. Adicionalmente, la flexibilidad del TITANflex, hace que la presión que ejercen las gafas en la cara sea mucho más suave y regular.

La idea de Eschenbach Optik es sencilla, como el titanio es muy resistente, la montura puede ser más delgada que en unas gafas de acero o pasta. Si a ello sumamos que ya de por si el titanio es mucho más ligero, llegamos al resultado de unas gafas con una ligereza sin precedentes. Estas Eschenbach TITANFlex 3666 con los cristales orgánicos sin graduar, pesan solamente 10g. Unas Ray-Ban Wayfarer con cristales orgánicos graduados 35g, y unas Randolph Aviator con cristales minerales graduados 42g.

Las varillas son muy delgadas, y con forma redondeada que es la que mejor reparte la tensión. De nuevo se repite el concepto de mínimo peso con máxima resistencia.



Las partes que van a sufrir un mayor esfuerzo estructural, están convenientemente reforzadas, por ejemplo las varillas (que están firmadas en su parte interior por “Eschenbach Germany“), a la altura de las bisagras, o las bisagras mismas que son muy robustas.





Como se puede ver en la parte interior de la varilla izquierda, donde vemos “TITANFLEX 3666 30 145 CE”, cumplen la directriz europea 93/42/CEE que regula las normas aplicables a artículos sanitarios.



En algunas webs habréis visto que las llaman TITANflex Brille. No os fiéis mucho de eso, el modelo no se llama Brille, sino simplemente 3666. Brille significa gafas en alemán, así que se debe a un problema de traducción.

La calidad de acabados y de materiales es patente desde cualquier punto. El puente reforzado, y especificando sus dimensiones y la de los cristales (“49 21”), o los soportes de las plaquetas que son también muy robustos.



Los terminales son de material plástico en acabado brillante, una solución elegante, pero que envejece rápidamente con el uso. Un acabado mate, probablemente habría sido mejor opción. Estéticamente quedan muy bien, es algo que no podemos discutir a Eschenbach que casi cada año es galardonada con algún premio de diseño. En los extremos llevan el logotipo de la marca en color blanco.



Es una gafa ovalada muy redondeada. Puede parecer completamente redonda, pero ya veis que no lo es del todo, lo suficiente para tener un toque tipo Steve Jobs o Kikuo Ibe pero sin llegar al de John Lennon o Harry Potter. Una montura con lentes redondeados, y que hacía décadas que no tenía. Tienen un carácter que no es fácil de encontrar hoy en día, manteniendo esas formas intelectuales y técnicamente avanzadas.

Es difícil describir lo cómodas que resultan, porque las varillas abrazan la cara con total suavidad y sin permitir que se muevan. Combinadas con cristales orgánicos, no pesan nada y la sensación en la nariz y en las orejas es como si no las llevaras puestas. Son esas sensaciones y esas cosas que no se ven en donde se demuestran los trabajos de investigación en ergonomía de la empresa.

Lo difícil de trabajar con titanio, aunque sea un elemento relativamente común, hace que los precios de este tipo de gafas no sean baratos. Estas Eschenbach 3666 30 tienen un PVP de 205€. Aún así son un poco más baratas que las Ray-Ban Tech RB8748 que además son Made in China. Buscando un poco, las encontramos en MR Sunglass a solamente 147€. Con ese 30% de descuento que en estos importes no es nada despreciable, se quedan más o menos lo mismo que costaría una montura convencional de metal o de acetato de una marca de gama media. La pregunta entonces es, ¿quiéres gastarte ese dinero en unas gafas de marca reconocida y fabricadas en Asia? Yo lo tengo claro, prefiero mis Eschenbach, con la máxima tecnología, una comodidad excelente, fabricadas en Alemania, y de una marca reconocida a nivel mundial, pero poco habitual.

La ventaja es que MR Sunglass Store es distribuidor oficial, tienen un amplio stock de modelos de Eschenbach Eyewear que entregan en un máximo de 48 horas, pero además su catálogo incluye el muestrario completo, por lo que cualquier otro modelo, lo recibimos en 6 días como mucho. Los envíos son gratuitos en pedidos superiores a 50€, y nos dan 20 días para devolver nuestra compra si por cualquier motivo no nos gusta.

La atención al cliente de MR Sunglass tanto por email como por teléfono que son los canales que he probado es excelente es excelente. También responden por Whatsapp, que no he verificado. El único defecto es que se centran en la comercialización, pero no tienen servicios ópticos de graduación de cristales, lo que obliga a los que necesitamos de corrección visual, llevarlas a otro sitio para graduar. Tras contactar con ellos, me han indicado que ellos también son ópticos, y que es simplemente un problema técnico que les ha impedido integrar ese servicio en la web. De momento están probándolo de manera manual. Les enviamos nuestra graduación, y ellos nos hacen llegar el correspondiente presupuesto. Esperemos que logren ponerlo en marcha pronto.