Nunca he sido un fashion-victim, en realidad las modas siempre me la han traído bastante al pairo. Mi forma de vestir es totalmente opuesta a las tendencias de moda. De hecho desde que tengo uso de memoria siempre he vestido igual: pantalones vaqueros, camiseta o camisa, jersey o sudadera, y zapatillas deportivas o zapatos de sport. Me confunden las denominaciones, así que no sabría si englobarlo en casual, sport, o urbano.

Eso no quiere decir que no tenga estilo, mi estilo es sencillamente ese, con pocas variaciones a lo largo del tiempo, e incluso de las estaciones. Me encuentro cómodo así, y no necesito saber que voy a la moda para sentirme bien.

Por ejemplo hoy calzo unas J’hayber New Olimpo, llevo unos vaqueros Mercajeans Ray, una camiseta Valento, una camiseta de manga larga lisa Ferry’s, unos calcetines Natural Vermont y unos calzoncillos Set.

Lógicamente en reuniones, celebraciones o para salir, puedo adaptar en mayor o menor grado mi indumentaria, pero en cierto modo, dejo un poco de ser yo.

A diferencia de por ejemplo un móvil de última, que solo podrás aprovechar a ratos, me he dado cuenta que la ropa es algo que llevas puesto casi todo el día, y que por tanto, te permite disfrutar cada momento con ella. Y así comencé a apostar por marcas de aquí, y especialmente por el fabricado en España.

Empecé hace unos 5 años con las camisetas Alfor, a las que seguirían las zapatillas Paredes y luego las J’hayber.

Tras conversaciones con amigos y conocidos, su impresión es que pese a no ser en absoluto mi intención marco tendencia. En retrospectiva, me fijo en el panorama por la calle, y veo que efectivamente las marcas de aquí van poco a poco recuperando el terreno. Mientras que me consta que muchas de esas marcas me leen, y se interesan por lo que escribo. Pero de ahí a decir que soy un trendy es mucho decir, claro.

La oferta de ropa hecha en España, no es demasiado variada, ni tan abundante como me gustaría. Algunas se han centrado en nichos de mercados elitistas, y por tanto de precios altos, y en otros la gama de productos es más bien pequeña. Por lo que tengo problemas en encontrar gabardinas, abrigos, forros polares y cazadoras, batas para estar en casa, o pijamas.

Con los complementos me ocurre lo mismo, no hay opciones en cuanto a mochilas, gafas, de ver o de sol, o relojes relojes.

Entiendo perfectamente que la situación económica no es la ideal para que muchos puedan pagar el plus de la calidad añadida que un artículo fabricado aquí representa. Por tanto, enseñas como Decathlon, creo que cumplen, ofreciendo productos de calidad aceptable a precios bajos.

Por contra, abandoné hace tiempo a los grupos industriales de la moda. Ya sabéis Nike / Reebok, Adidas, Converse, … Productos que se venden a precios altos, pero con una manufactura equivalente a la de Decathlon. Ya sabéis trabajadores asiáticos de los que se explota su desesperación, con sueldos de miseria, y jornadas laborales eternas, para que así, el futbolista embajador de turno, los directivos, los encargados del marketing, etcétera puedan embolsarse millones a base de esas zapatillas que cuestan menos de 10€, pero por las que pagamos más de 60€.

A veces me preguntan si no me siento raro cuando por ejemplo llevo unas Yumas o Kelme, y la respuesta, es un rotundo no. De hecho soy más bien yo el que mira raro a los que llevan DC Shoes, G-Star Raw o Gap.

Sin lugar a dudas con lo nuestro, me siento acogido, que es más sostenible, y que es más justo. A parte de ese aspecto puramente emocional, reconozco que el nivel de calidad de un producto fabricado aquí (o en Europa), no tiene ni punto de comparación con lo que podamos encontrar en nuestro mercado procedente de China, Bangladesh, Tailandia, Vietnam o Pakistán.

Actualizado a miércoles 10 de agosto de 2016. 13:28
Tras algunas indagaciones, he confirmado que la marca Valento, ya no fabrica en España, así que no renovaré mi estilo con ellos. Por suerte, he descubierto que desde entonces, tenemos alternativas 100% de aquí, que vienen a complementarla como Confecciones Vargas (Covartex), Saint Brissant, y parcialmente, la renacida Amarras.