Hace ya dos años, los 3.877 puntos que daba mi equipo en el CPU Queen de Everest era una pasada.

Luego llegarían los casi 8.000 puntos de los nuevos Dell Optiplex 755, y más recientemente, fueron los 6.662 puntos de mi portátil low-end Compaq.

El gran salto, ha sido hoy, con el nuevo servidor cargado con un Intel Xeon E5410 de cuatro cores a 2,33 Ghz, que de momento monta 4 Gb de memoria. A pesar de correr Windows 2003 R2 en su versión de 32 bits, y de estar ejecutando algunos servicios y tareas en segundo plano, los enormes 12 Mb de caché L2 le han permitido llegar hasta una cifra de 16.650 puntos.