Al igual que yo, muchos programadores empezaron en este apasionante mundo en los tiempos de DOS. Las tareas de programación son cada vez más complejas, los proyectos son más grandes, y el equipo de desarrollo es más hetereogeneo.

Las necesidades de un programador a la hora de "escribir", no son las mismas que las de un periodista o un redactor, por tanto no nos sirven en nuestro día a día productos como Word, Wordperfect o Wordstar.

Al principio, los programadores empezamos a utilizar en nuestras tareas de programación editores de lineas, como Edlin. Permitían manipular un archivo como si fuera un conjunto de lineas independientes.

Después pasamos a editores de pantalla completa, como Qedit, o los que podíamos, usábamos los IDE (Integrated Development Enviroment) de Borland o Microsoft. Aquí los archivos se podían tratar como un todo, y empezaba a surgir la idea de proyecto.

A esto se le añadió la colorización basada en sintaxis, y el soporte de archivos grandes, como el Aurora.

Luego migramos a Windows, y usamos Ultra-Edit.

Ahora solemos trabajar en diferentes plataformas, y necesitamos además autocompletar el código, navegador de clases, gestor de proyectos, … por eso tenemos Visual SlickEdit.
Los editores para programadores, compiten hoy en día en posición de desventaja con los IDE de las herramientas de desarrollo (Visual Basic, Visual C++, Visual C#, Visual J#, FoxPro, Delphi, C++ Builder, JBuilder, Dreamweaver, …).

De la primera imagen a la última hay 20 años de diferencia. En efecto las cosas han cambiado mucho en todos estos años.