Con Mercajeans descubrí la apuesta por la ropa fabricada en España, y a raíz de mi búsqueda del Made in Spain, me topé con Ferry’s, o lo que es lo mismo, la marca principal de los valencianos Teixits Blanc-Color, que pensaba había desaparecido. De hecho, si sigues leyendo, comprobarás que en efecto así fue. No hace falta recordar la indudable diferencia de calidad, entre un producto producido con mano de obra barata y poco cualificada, contra uno que no.

Ferry’s, era un clásico de los 70 y los 80. Todos recordaréis las populares camisetas de manga corta con o sin bolsillo de aquella época. No en vano desde su fundación en el año 1928 por Vicente Ferri, llegó a dar empleo a 1500 personas, la mayoría mujeres del pueblo de Canals. Con la invasión comercial asiática, Géneros de Punto Ferrys, entró en una paulatina crisis económica durante los años 90, que les llevaría a una quiebra en el año 2008.

Entre tanto, el matrimonio de ex-empleados de la fábrica Ferrys, formado por Modesto Martín y María Virtudes Arnau, fundan Teixits Blanc-Color en 1996, que ironías de la vida, acabarían haciéndose con la antigua Géneros de Punto Ferry’s.

Con unos objetivos mucho más modestos, pero basados en la producción local, y la relación calidad-precio, poco a poco han ido remontando el vuelo y haciéndose de nuevo un hueco. Ahora dan empleo a cerca de 100 personas, en la misma localidad de Canals, donde se encargan de confeccionar al completo sus productos: ropa interior, calcetines, camisetas, chalecos, chaquetas, vestidos, pantalones, … Tanto para hombre como para mujer, pero sin olvidarse de niños, niñas y bebés.

Su historia es parecida a la de J’hayber, una marca que desde siempre apostó por los buenos productos, y que ha sufridos sus más y sus menos, pero en todo caso, sin abandonar la lucha, lo que poco a poco les ha ido dando nuestro apoyo como recompensa.

Desgraciadamente, y si excluimos a El Corte Inglés, la cantidad de tiendas que trabajan la marca es bastante exigua, y con un stock pequeño. En mi barrio sólo hay una, y tres en todo mi distrito. Afortunadamente, venden directamente por internet, lo que nos permite acceder a sus productos en el plazo de un día con unos asequibles gastos de envío de 4€, que son gratuitos en pedidos superiores a los 50€. Los pedidos se envían en 24h, aunque lo malo es que no proporcionan un número de seguimiento del transportista.

Los precios, al igual que viéramos con Mercajeans, no son mucho más caros que sus competidores de mano de obra cuasi-esclava. Calcetines a 4€-5€, camisetas de manga corta a 7€-15€, de manga larga a 13€-20€, etc, resultan incluso más económicos que Abanderado que como sabéis ya no fabrica aquí, y resultan del orden de un 50% más caros que las enseñas de grandes grupos de distribución como Tex (Carrefour), o Doc (El Corte Inglés).

Si hablamos de una camiseta de manga corta lista, que nos salir por 5€, en Ferry’s la tendremos por algo menos de 10€, similar a los también nacionales Alfor o Valento, aunque en mi opinión de calidad levemente superior.

Cada producto se ofrece con diferentes fotografías que nos permiten hacernos una idea del mismo, y disponen de una guía de tallas. El tallaje se muestra en formato descriptivo (S, M, L, XL, …), no estaría mal, acompañarlo del formato numérico, para así saber que L es la 56, sería una orientación más. Otro inconveniente es que la web nos informa de los colores disponibles para cada prenda, pero sólo presenta fotografías del color principal, una funcionalidad que es fundamental, y deberían agregar. Dentro de esas limitaciones, para mi ha funcionado perfectamente, pero no deja de ser un riesgo comprar textil sin verlo ni probárselo. Eso si, la marca nos ofrece un período de un mes para devolver los artículos, si no nos convencieran o no nos quedaran bien. En ese caso, el coste de envío correrá de nuestra cuenta, salvo que se debiera a que el producto vino defectuosos. Me gusta que se pueda pagar por Paypal, además de usando una tarjeta de crédito, y que cada ficha de producto tenga accesible la composición del mismo.

Una anécdota que debo contar, es que una vez realizado el pedido, iniciaron una campaña promocional del 20% de descuento con motivo del Día del Padre. Pues bien, se pusieron en contacto conmigo desde Ferry’s, y me comentaron que me aplicarían dicho descuento, a pesar de no entrar en vigor hasta horas después de efectuada la compra, y directamente me cursaron el correspondiente abono. Dice mucho en su favor, sin lugar a dudas. Estaría bien que tuvieran un boletín de noticias, feed RSS, o página de novedades donde poder estar al tanto de dichas promociones. Además si tienes suerte, tu pedido vendrá acompañado de algún pequeño obsequio de Ferrys. Desde el departamento de ventas, se han mostrado tremendamente amables conmigo (hasta ese momento, no me identifiqué ante ellos como el propietario de este blog). La verdad que transmiten su entusiasmo por hacer las cosas bien.

En general los diseños son conservadores, que no clásicos. Sin estampados estridentes, y con lineas bastante vistas, ideales para prendas básicas. Por ello resultan prendas cómodas de llevar. Precisamente todo lo que yo busco.

Sabéis que nunca me gusta escribir de oídas, así que por mi experiencia de compra y uso de los calcetines bajos, y varias unidades de camisetas de manga larga (lisa, con elastano y cuello cisne, con elastano y cuello alto), son productos totalmente recomendables. El género es de excelente calidad, están bien fabricados y terminados, y aparentan ser muy duraderos, lo que a la larga nos permitirá ahorrar tiempo y dinero. Los detalles se notan hasta como está puesta la etiqueta con los típicos pasadores de tela. Me da mucha rabia en esas prendas que perfora la tela, y al cortarlas queda una micromarca. No es el caso de Ferry’s que están puestas para generar el mínimo impacto, y que como comienzo, da mucha confianza. Por cierto que en la etiqueta, se indica claramente un Ferry’s by BC. Fabricado en España. Lógicamente el BC es la abreviatura de Teixits Blanc-Color, y el Fabricado en España, como bien sabéis los que me seguís, toda una garantía.

El empaquetado es sencillo, pero cumple, con los correspondientes logotipos de la marca, y sin demasiado alarde. No queremos tener que pagar más por un packaging de lujo. Queremos que el gasto vaya a la propia prenda, y en efecto así parece que es, una buenísima calidad de confección, vamos, exactamente igual a como la recordaba de hace 25 años.

Prueba de que lo recomiendo, es que tengo en mente repetir la experiencia, con su chaleco de botones y algunas camisetas de manga corta lisas, calcetines y calzoncillos más.