No es ningún secreto que reconozca que nunca me ha gustado Firefox. Aunque regularmente utilizo Opera, es cierto que hubo una época en la que utilizaba SeaMonkey, el heredero más directo de Netscape Communicator.

El trabajo empezó el trabajo con Mozilla, que luego sería dejado de lado en favor de Firebird/Firefox, y este primero renombrado a SeaMonkey.

Como Opera, SeaMonkey no solo es un navegador web, sino que también añade un cliente de correo y grupos de noticias, un editor de HTML, un cliente de IRC, y algunas herramientas de ayuda a los desarrolladores.

Por tanto SeaMonkey y Firefox, comparte el mismo motor (Gecko), pero implementan el resto de forma diferentes. Mientras que Firefox apostó por la simplicidad, y velocidad (elementos nativos, compilación estática, funcionalidades mínimas, …); SeaMonkey apostaba por una suite de internet completa.

Sorprendentemente, siempre me aparecido más ágil de manejar SeaMonkey que Firefox, por lo que he procedido a realizar unas comparativas rápidas, entre ambos. Para ello, he descargado sendas compilaciones nocturnas (nightly builds): Seamonkey 2.0a1 (Gecko/2007112403 -1.9b2) y Firefox 3.0b2 (Gecko/2007112405).

Las pruebas han consistido en medir la memoria usada nada más abrir el programa, cargando la home de mi blog, cargando 5 páginas (mi blog, Google, USACD, Microsoft y Adobe), y al cerrar de nuevo las pestañas.

Tarea SeaMonkey (Kb) Firefox (Kb)
Inicio 14.152 14.980
Abrir 1 página 28.468 30.172
Abrir 5 páginas 40.536 57.064
Cerrar todas las páginas 37.720 41.868

Curiosamente, Seamonkey utiliza menos memoria que su homólogo, a pesar de que no ha sido diseñado para ello, y contiene un mayor número de aplicaciones… Si en su día me molestó que se favoreciera Firefox en contra de Seamonkey, hoy voy más allá, y creo que fue una decisión equivocada.