FreeOffice es una suite ofimática gratuita para Windows, Linux y Android, desarrollada por los alemanes de Softmaker. De hecho, es el producto del que hablé hace algunos años, y que se conocía como Softmaker Office Free.

A diferencia de productos de la competencia, FreeOffice, y su versión de pago Softmaker Office, son ligeras y eficientes, al mismo tiempo que mantienen altos grados de compatibilidad con formatos de otro software. Si estamos acostumbrados a Microsoft Office, LibreOffice, u OpenOffice, es suficiente con comparar la velocidad a la que se abren, comparado con FreeOffice.

FreeOffice está basado naturalmente en el motor de Softmaker Office 2012, al que se le han aplicado algunas restricciones que incentiven a los usuarios a escoger la versión de pago. Fundamentalmente las diferencias son que permite la lectura de archivos de Office 2007 y superiores, pero no su escritura; que la cantidad de diccionarios incorporados es menor; y que el interfaz no incluye pestañas. Esto quiere decir, que las mejoras que se apliquen en el producto de pago, acabarán llegando también a FreeOffice, como es el caso de Softmaker Office 2016.

La escasez de diccionarios, no es mayor problema, pues en la propia página de descargas, se pueden obtener por separado los que necesitemos. El no poder guardar documentos DOCX, XLSX o PPTX, tampoco es algo demasiado importante. Para la mayoría de usos, es suficiente con poderlos abrir. Por último no disponer de pestañas, es exactamente el modo de trabajo del extendido Office, y no es engorroso salvo que trabajemos con decenas de archivos al mismo tiempo.

En cualquier caso, contamos con un procesador de textos (TextMaker), una hoja de cálculo (PlanMaker), y software de creación de presentaciones (Presentations), que nos dan una funcionalidad más que suficiente en la mayoría de casos. De hecho admirable para lo reducido de su tamaño, porque en realidad, el instalador son apenas 60 Mb., que se transforman en 105 Mb. una vez descomprimidos e instalados de manera completa en el disco duro.

Una vez trabajando, con solamente 32 Mb. de RAM disponible, podemos usarlo con total soltura, claro que la cifra aumenta a medida que lo hace la complejidad del archivo, o si usamos varios al mismo tiempo. Por supuesto está disponible en castellano entre otros idiomas, y en el caso de Windows, permite trabajar de manera portable.

Como digo, su uso es gratuito, que no libre ni de código abierto, por lo que la compañía nos exige que nos registremos, para así enviarnos el código de activación que se solicitará durante el primer uso. Este código, es de por vida.