En 1981, al japonés Kikuo Ibe se le cayó al suelo el reloj de su abuelo, y tras el consiguiente disgusto, le plateó a Casio el objetivo de crear un reloj que fuera resistente. Llamó a sus objetivos iniciales el triple 10: resistente a caídas desde 10 metros de altura; resistente al agua 10 ATM; y con una pila de 10 años de duración.

Tras cientos de ensayos infructuosos, daría con la clave viendo los niños jugando con pelotas en el parque, y fruto de ello, lanzaría en 1983 el DW-5000C, mejorando los objetivos originales con una resistencia al agua de 200 metros.

Se denominaron comercialmente G-Shock, en homenaje a su resistencia a la fuerza de la gravedad y los golpes, contando con bastante éxito, especialmente en el mercado japonés.

En mis tiempos, los precios de los G-Shock, los alejaban de cualquier niño, que combinado con la crisis de Casio en los 90, causaron que para mi fueran invisibles hasta muy recientemente.

Una vez los redescubrí, rápidamente me identifiqué con sus valores, ya que de esa resistencia, se desprende también una gran durabilidad, y de su precio, una alta tecnología. Así que, como ya sabéis, me hice con un GW-6900, al que luego le seguiría un MTG-930 y finalmente un GW-M5610.

La gama G, comparten características, como el módulo flotante para protegerlo de golpes, el bisel de goma que al estar sobreelevado protege el cristal ante golpes accidentales, o la correa preformada, que actúa a modo de amortiguador ante caídas. Modelos más especializados llegan incluso a ofrecer resistencia al barro, a las alturas, a las aceleraciones, a las inmersiones, etc.

Sus facetas tácticas, militares, o de aviador, pueden o no gustar estéticamente. Sin embargo, su resistencia y duración son algo que todos deberíamos admirar.

Tanto es así, que su máximo responsable siempre y exclusivamente usa G-Shock, y solamente uno de ellos. Decir que son los mejores relojes del mundo, sería mucho decir, pero todos los productos serían mucho mejores si sus responsables los usaran a diario, y pudieran tener una experiencia de primera mano.

30 años después del logro de Ibe, G-Shock es una gama exitosa, que se adquiere por todo tipo de público, desde fashion-victims que buscan sus colores de moda, coleccionistas encantados con las ediciones limitadas, trabajos duros que requieren un reloj a la altura, deportistas, o como es mi caso, gente normal y corriente que quiere que las cosas que le gustan rocen la eternidad. El tiempo ha proporcionado nuevas capacidades, pero no al ritmo que nos gustaría: cristal de zafiro, caja y brazalete de titanio, …