Desde que hace un par de años me detectaron niveles elevados de azúcar en sangre, empecé a descubrir nuevos productos. En realidad nunca fui muy amigo de los dulces, pero supongo que cuando te los limitas, es cuando más los echas de menos. El caso es que aunque mi glucemia está ya en márgenes normales, he cambiado directamente a este tipo de alimentos más saludables.

Así descubrí las galletas Gullón, unos dulces que no contienen azúcares añadidos. Básicamente los sustituyen por Stevia o fructosa, y gracias a ello, un par de veces al mes, me puedo premiar con unas

Chip Choco o unas Sandwitch Choco, acompañadas de Cacaolat 0%.

La gama de productos, es muy grande, con variedades a base de soja, sin gluten, sin sal, sin azúcares añadidos, etcétera. Pero lo que más me gusta, es el posicionamiento que una empresa Palentina, ha conseguido adaptándose a los tiempos. Sus productos son más caros que la competencia, y por supuesto mucho más que las marcas blancas. Hablamos de paquetes individuales que rondan los 1,5€, cuando otras marcas los tienen a 1€, y las de establecimiento a casi la mitad de eso.

Aunque se fundó en 1892 por Manuel Gullón, ha sido en esta última década en que Galletas Gullón, ha ido diferenciándose, lo que le ha permitido aumentar su cuota de exportación, al mismo tiempo que mantienen una esencia tan nuestra, como lo es la tilde de su marca.

La web es sencilla, pero bien planteada, disponible en 5 idiomas, y con las características de cada producto, incluyendo su correspondiente información nutricional, y su composición. Aunque las fotografías tienen un tamaño pequeño, un detalle que me gusta mucho, es que muestran el producto empaquetado, como viene siendo habitual, pero también el producto fuera del mismo, lo que nos permite hacernos una mejor idea de cómo son.

Tras mis felicitaciones a toda la compañía, no puedo más que recomendaros que si aún no los habéis probado, os hagáis con unas galletitas de la marca, y me contéis si a también a vosotros os convencen.