Después de Uhu, conocido por sus campañas publicitarias en tebeos y bolsilibros, le toca el turno al pegamento Imedio.

Ya el nombre era relevante, al usarlo en el colegio, para nosotros era “pegamento y medio”, es decir, que pegaba el doble que uno normal.

En 1935, Gregorio Imedio, hijo de Gregorio Imedio (padre), que tenía una pequeña droguería en Calzada de Calatrava (Ciudad Real), y un cine de verano, precisamente muy cerca de Argamasilla de Calatrava, mezcla celulosa con acetona para así poder reparar las películas que se proyectaban.

Pedro Ciudad, cuñado de Gregorio, opta por vender sus más preciadas posesiones, una guitarra y una mula, por las que obtiene 6.000 pesetas, que les permiten empezar la comercialización del Pegamento Imedio, y en 1944 ambos fundan Productos Imedio S.A..

Empezaron rellenando en sus propias casas, y que comercializaban por el pueblo y sus alrededores, abriendo después una fábrica y una almacén en la Calle Real de Calzada de Calatrava, aunque posteriormente trasladarían sus oficinas centrales a Madrid.

En 1988, son comprados por la empresa holandesa Perfecta Chemie, que traslada la fabricación a ese país, aunque el envasado sigue haciéndose en las instalaciones de Imedio.

A principios de los años 90 Bison Internacional compra Imedio, y a su vez ésta en 1996, es adquirida por Grupo Bolton.