Imedio

Después de Uhu, conocido por sus campañas publicitarias en tebeos y bolsilibros, le toca el turno al pegamento Imedio.

Ya el nombre era relevante, al usarlo en el colegio, para nosotros era «pegamento y medio», es decir, que pegaba el doble que uno normal.

En 1935, Gregorio Imedio, hijo de Gregorio Imedio (padre), que tenía una pequeña droguería en Calzada de Calatrava (Ciudad Real), y un cine de verano, precisamente muy cerca de Argamasilla de Calatrava, mezcla celulosa con acetona para así poder reparar las películas que se proyectaban.

Pedro Ciudad, cuñado de Gregorio, opta por vender sus más preciadas posesiones, una guitarra y una mula, por las que obtiene 6.000 pesetas, que les permiten empezar la comercialización del Pegamento Imedio, y en 1944 ambos fundan Productos Imedio S.A..

Empezaron rellenando en sus propias casas, y que comercializaban por el pueblo y sus alrededores, abriendo después una fábrica y una almacén en la Calle Real de Calzada de Calatrava, aunque posteriormente trasladarían sus oficinas centrales a Madrid.



En 1988, son comprados por la empresa holandesa Perfecta Chemie, que traslada la fabricación a ese país, aunque el envasado sigue haciéndose en las instalaciones de Imedio.

A principios de los años 90 Bison Internacional compra Imedio, y a su vez ésta en 1996, es adquirida por Grupo Bolton.



5 comentarios en “Imedio”

  1. Leyendo la historia me doy cuenta de lo fácil que era antes abrir una fábrica, una industria o cualquier cosa que se te antojara. Hoy, antes de la idea, del invento e incluso de los medios, tienes que tener el dinero. Antes de vender el producto ya tienes que hacerte rico para pagar todos los permisos y licencias que te piden para abrir una cosa como esas. Hoy día una empresa como imedio (y tantas otras) sería imposible, irrealizable. Así nos va, importante hasta ideas y modas, cuando podrían crearse perfectamente aquí. Hay gente e ingenio, lo que faltan son políticos que no sean corruptos.

  2. Totalmente de acuerdo Nelbu. Y luego nuestros gobernantes, que no los que nos gobiernan, porque para eso hay que poner ganas, y no las ponen, dicen que hay que apoyar la innovación, y la emprendeduría.

    En EE.UU, esto es más fácil, montas tu empresa en un día, sin papeleos complicados, y nadie te pondrá trabas, ni te exigirán mucho… Hasta que empieces a ganar dinero, claro, y es que una empresa es para eso, y el estado quiere su parte.

    En cambio aquí, empiezan a ahogarte y exigirte, cuando tu apenas tienes para el día a día.

    Tal como dices, así nos va…

  3. Que recuerdos… entre la cola blanca en bote rojo, el «y medio» y el «supergen» que de manualidades habremos hecho de críos en EGB…

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