Las J’hayber Chakave azul marino forman parte de la colección Dani Martín, y que está además disponible en otros colores: negro-azul, gris, royal, marino-lima, marino-royal, negro-rojo, además del mencionado azul marino.

Me gustan por su estética inspirada en las clásicas New Balance, pero en vez de ser una copia bastante fiel, como las Eifa, o las Mustang Funners, tienen ciertas contribuciones que las hacen distintas.

Además, pese a que su PVP recomendado es de 39,90€, las compré a 19,90€ de rebajas en Hipercor, por lo que ante ello, pocos rivales tienen.

Son un producto importado por J’hayber en vez de fabricado por J’hayber, como ocurría con las Olimpo y las Atolón. Es decir, no están fabricadas en España, lo cual es comprensible para unas zapatillas que cuestan menos de 20€, pero que en mi opinión no es justificable a 40€.

Durante los tres o cuatro primeros días, se aprecia que son duras al flexar, y aunque no causan dolor, si que nos algo incómodas. A partir de ahí, con el uso se van adaptando a donde flexionamos, y resultan tan cómodas como cualquier otra zapatilla deportiva.

La siguiente diferencia está en su suela, que amortigua muchísimo, y por tanto hacen que sean muy cómodas, aislándonos de cualquier irregularidad en el suelo, y dando una sensación de flotar más que caminar. Ello es al coste de tener un tacón más alto de lo normal. Te acostumbras rápido a él, pero cuando luego vistes otros zapatos, se tiene una sensación rara.

Tras unos pocos meses de uso, siguen pareciéndome un producto robusto, como suele hacer J’hayber, pero no tan duradero como nos tiene acostumbrados. Por ejemplo la suela de goma, adolece rápidamente del desgaste, como ocurre también en los modelos que se inspira. Gracias a ello, el agarre en suelo mojado es muy bueno.

Resultan cómodas, pero no extremadamente, quizás por la dureza del tejido a la hora de doblarse y adaptarse al pie. Estéticamente me encantan, con como decía al principio, una mezcla de retro, y de moderno.

Actualizado a domingo 4 de octubre de 2015. 20:21:
A los pocos meses, comenzó a despegarse la suela de la parte del tacón izquierdo, un defecto que parece congénito en el diseño tipo NB. Nada que un poco de Araldit no arreglase. Pocas semanas después, ocurrió lo mismo con la derecha. Ésta no la reparé, y me sorprendió ver que sigue despegada, pero no ha ido a más. Tampoco resulta molesto, salvo sobre piso mojado, que hace que entre el agua.

Hace algunos días, es decir a los 6 meses de uso, empezó a despegarse uno de los forros de la plantilla, de nuevo nada importante, se retira el forro, y a continuar. Es decir, unas zapatillas duras en conjunto, pero con fallos de robustez en los detalles, nada que ver con el “Fabricado en España” de las Olimpo en cuanto a calidad. Comprensible por menos de 20€ que pagué, pero inquietante si las compraste al precio oficial de casi 40€.