Los de mi generación recordaréis las impresionantes Kawasaki ZZR-600, ZZR-900, ZZR-1100 y ZXR-750, que iniciaron la saga Ninja. Los tiempos han cambiado, y ahora aquellos apretados 99 CV que daba la 600, no son nada (la nueva ZX-6R da 125 CV).

La punta de lanza de Kawa, es la ZX-14R.

Con un motor de 4 cilindros y 1352 cm3 de capacidad que rinde la friolera de 190 CV a 9500 rpm (200 CV con Ram Air), y un peso de apenas 215 Kg es capaz de acelerar de 0-100 Km/h en 2,5 segundos. La velocidad máxima está limitada electrónicamente a 300 Km/h. Si no fuera de esa forma, podría superar los 330 Km/h.

En pocas palabras, un pepino tan asequible como lo puedan ser los 13.999 euros que cuesta. Si quisiéramos un coche con una velocidad comparable, habría que apuntar como mínimo a los 230.000 euros del Ferrari 599 GTB Fiorano, y por supuesto no hay ningún automóvil fabricado en serie que consiga esas cifras de aceleración.

En el raro caso de que se te quede corta, siempre puedes montarle una preparación basada en turbocompresión, donde se han conseguido puntas de ¡479 km/h!

Para hacer boca, os dejo el premiado spot de televisión con motivo del lanzamiento de la ZX-14R, titulado The endless ride.

Si lo prefieres puedes descargar directamente el video (2,9 Mb. en formato FLV). Como añadido, aquí tienes el making-off.