Con la liberación de KDE 4 para Windows, no he podido más que echarle un vistazo. Si el entorno iba también en Windows como Linux, habría que tomárselo en serio.

Al menos en la versión 3.97.1, el port para Windows, tiene ciertos problemas de estabilidad, que son normales en un producto nuevo, y dada su inmadurez, no obstante, el rendimiento, incluso con los binarios compilados con Visual C++, es bajo.

El conjunto de aplicaciones es variado, y sin duda en un futuro, puede llegar a ser un reemplazo gratuito para muchos usuarios de Windows.

Lo mejor es que lo pruebes tu mismo. Con el cómodo KDE Installer 0.8.5 (1,6 Mb en formato EXE), se eligen los componentes que queremos, y el programa procede a descargarlos e instalarlos en nuestro entorno.